Juegos Reunidos: El Cascarrabias

Nº de jugadores: De 1 a 10. En teoría no hay un límite establecido pero no es plan  de ser confundido con una banda de latin kings.

Material: Unas zapatillas y ropa cómoda que te permita huir a escape de la zona de juego. Un dicción clara es valiosa para aumentar las posibilidades de victoria.

Valores que fomenta: Don de gentes, aplomo, ingenio, el hijoputismo

Lugares donde practicarlo: Ciudades dormitorio con altos edificios, aunque con un edificio con portero automático basta.

Reglas: El Cascarrabias es un juego muy sencillo y cualquiera puede practicarlo. Consiste en ser el primero en encontrar al vecino más cascarrabias de la comunidad elegida como campo de juego. Los distintos participantes irán pulsando el telefonillo de un piso a su elección, por turno. Cada jugador tiene una única frase para sacar de quicio al vecino en cuestión. Si la respuesta a dicha frase es un exabrupto, el jugador gana.

Si habiendo llamado a todos los pisos no se dilucidara un ganador, se procederá a continuar con el juego en otro edificio de la zona.

No está permitido los insultos directos ni las alusiones a los antepasados o preferencias sexuales de quien responde.


En la variante para un solo jugador el objetivo es encontrar al cascarrabias en el menor numero de intentos y posteriormente tratar de superar el record. En zonas donde la educación y el sentido cívico están más extendidos como el país vasco o cataluña, con un sonoro ¿que? será suficiente para alzarse con la victoria

Ejemplo:
Jugador 1 y Jugador 2 se dirigen al extrarradio de una de las ciudades más importantes de España. El edificio objetivo es elegido al azar. Pandoro II, como su nombre indica, segunda y ultima fase del complejo Pandoro, que debido a la crisis inmobiliaria jamás se verá finalizado por completo.

Jugador 1: Bien, voy a elegir el 3º D. La D por la talla de sujetador de mi novia y el tres por el número de mis testículos.

Jugador 2: Oh venga, ese dato sobraba y lo sabes.

Jugador 1: Cállate Paco que me estropeas la jugada.

Jugador 2: Ah, muy bien. Ahora soy Paco ¿no? Cuatro meses llamándome Jugador 2 incluso en las reuniones familiares y ahora de pronto soy Pa...

Vecina asombrada: Si, ¿quién es?

Jugador 1:  Hola Encarni, baja que te voy a dar lo tuyo en el portal.

Vecina asombrada (mirando por la ventana a ver si le merece la pena bajar): No perdone, se ha equivocado.

Jugador 2: Qué mala suerte has tenido. Has ido a elegir a la única monja del bloque. Mi turno. Yo escogeré el 6º B Estaba en esa clase el año en que aprobé por primera vez matemáticas.

Vecino anodino: ¿Si?

Jugador 2: Cartero comercial.

Vecino anodino: Your father!

Jugador 2: ... Creo que no me ha entendido

Jugador 1: Demasiado bien te ha entendido, pero no valen los insultos en otro idioma que los oficiales del estado.

Jugador 2: Eso no es justo.

Jugador 1: Cállate anda. Luego te doy un Phoskitos. A ver si tengo más suerte. 1º A.

Vecino suspicaz: ¿Quién anda ahí?

Jugador 1: Paga moroso que sabemos que debes hasta la partida de nacimiento.

Vecino suspicaz: ¡¿Cómo?!

Jugador 1: Ah, ya he ganado.

Jugador 2: De eso nada. En esta región del país no se habla un idioma propio cuyo uso haya desarrollado un acervo cultural y, por extensión, una identidad única paralela a la global hispana. Así que más suerte la próxima vez. A ver si el 1º B no me falla.

Vecino típico: ¿Qué quieres?

Jugador 2: ¿Tiene usted pelos en la lengua?

Vecino típico: Solo cuando tu madre me dice que le com...

Jugador 2: ¡He ganado!

Yo soy Espartaco

Quedan pocas horas para el amanecer. Sentado frente a una de las múltiples hogueras que iluminan el valle, observando las indomables llamas, pero con la mente a kilómetros de allí, el no menos indómito Espartaco, orgulloso tracio, destinado a ser adorado por la plebe en los sangrientos juegos en los que se negó a participar como hombre libre que se siente, escapando de la escuela de gladiadores a la que fue vendido y formando un ejército de esclavos y compañeros de armas con el que ha puesto en jaque a la moribunda república cuya corrupción, incapacidad y amoralidad está sentenciando su existencia y poniendo los cimientos del próximo imperio.

Medita en silencio sobre la decisiva batalla que traerá consigo el amanecer. El ejército de Pompeyo se está acercando inexorablemente. Unos gritos inesperados le sacan de su meditación. Una sonrisa se dibuja en su rostro al comprobar que proviene de un par de galos. Hace unos pocos meses servían comidas y ofrecían su cuerpo a los deseos de su amo; ahora vociferan con el atrevimiento que da el vino, cómo van a patear el brillante culo de los romanos tal y como han hecho a través de desgarradoras luchas.

Al principio el senado no les tomó en serio. ¿Qué podían hacer un puñado de esclavos contra el faro de civilización que es Roma? Pero las unidades que enviaron contra ellos fracasaron. La sangre de cada legionario muerto hacía germinar con brío la semilla del miedo en el corazón de los senadores que, tras el fracaso del pretor Craso, confían la tarea de aplastar la revuelta a Pompeyo.

No tendrán enfrente sus gladiadores pues a unos soldados cualesquiera, sino a las legiones victoriosas en Hispania al mano de uno de sus generales más capaces. Lo más selecto del Senado y el Pueblo de Roma para acabar con un hombre, pues la fuerza de los rebeldes no reside en las armas que portan sino en los ideales de libertad e insurrección, que el gobierno teme se extienda entre los demás esclavos del Mediterraneo, llevando al caos a la economía y destruyendo el sistema de privilegios del que goza la clase dirigente romana. Tendrán que atacar a Craso para evitar una carnicería.

En el día de hoy, otro gladiador de los tiempos modernos, donde el césped ha sustituido a la arena, los balones a las espadas, y la sed de sangre por cerveza, encabeza un movimiento entre los esclavos de un sistema injusto que privilegia a unos pocos gracias al esfuerzo de todos.

Eric Cantoná, ex-futbolista del Manchester, hombre anuncio, kickboxer, francés, ha difundido una propuesta en Youtube con el fin de derribar el sistema bancario internacional, culpable de haber sumido al mundo en la mayor crisis económica de su historia. Propone en un vídeo de apenas dos minutos, retirar el dinero de los bancos el próximo 7 de diciembre, causando una falta de liquidez en las entidades que provoquen que tenga que cerrar. Muchos dirán que es una medida inútil, pero cuando uno ve las imágenes de disturbios en Francia o Inglaterra y las protestas en las calles de Irlanda, con el país intervenido a causa de los bancos, cuando nóminas y pensiones se ven reducidas para compensar sus pérdidas, se hace necesario actuar de alguna manera ante la certeza de que de continuar así, el futuro solo lleva a dos alternativas posibles: revolución o esclavitud (a la antigua)

Aquella mañana del 71 a.c. Espartaco fue muerto en batalla, la rebelión sofocada y los supervivientes crucificados a lo largo de la Vía Apia. No hubo una insurrección general. El sistema continuó pero la desconfianza hacia la mano de obra esclava ya no abandonaría jamás a los dirigentes romanos, transformando lentamente la economía esclavista hacia un pseudofeudalismo que finalmente sería una de las causas que acabarían con el Imperio.

El 7 de diciembre puede que no ocurra nada. Puede que la banca funcione con normalidad, pero al menos espero que aunque la pequeña rebelión sea sofocada por una oleada de indiferencia, sirva de ejemplo para que en el futuro, una generación menos conformista y sumisa pueda luchar por un mundo mejor.



The sound of Mario

A veces trato de recordar a qué dedicábamos el tiempo libre que disfrutábamos antes de que Internet entrara en nuestras vidas. Yo creo que leía libros, pero no me hagáis mucho caso porque hace bastante de eso. En cualquier caso estoy seguro de que perdíamos menos el tiempo de lo que lo perdemos ahora, salvo que estuvieras matriculado en la universidad, en cuyo caso no habrás notado la diferencia. Y es que si para algo ha servido Internet, aparte de dejar al borde de la ceguera a los centenares de miles de seguidores de Youporn, ha sido para glorificar la expansión de los memes carentes de utilidad que consumimos diariamente.

Conocí la existencia del término "meme" mucho antes de que se enviara el primer correo conminandote a expresar qué canción te gustaría ser o a que bloggera te gustaría tirar los tejos. Fue en uno de esos sitios web que nunca sabes muy bien si pertenecen a una secta o a un think tank como ese de los curas. El artículo en cuestión trataba de exponer cómo toda la cultura humana, desde el primer gruñido del homo sapiens con el que quería expresar "por ahí no, que duele", hasta el último disco de Lady Gaga (que viene a decir lo mismo), no es más que un meme gigantesco o mejor dicho, la agrupación pantagruélica de una infinidad de ellos. Así, ideas como "Camilo Sesto es Dios" o "La tortilla de patatas, mejor con ketchup", aparte de grandes verdades, son memes, definidos estos como ideas sencillas que se repiten hasta la saciedad.

En Internet se genera al día, al menos uno (datos aproximadamente inventados, pero estoy seguro de que es así) Los hay de todos tipos, fotomontajes a partir de una determinada instantánea, anuncios, canciones o como el que nos ocupa hoy: las composiciones musicales usando el juego Mario Paint.

Mario Paint fue uno de los primeros juegos publicados para el cerebro de la bestia de Nintendo. Con él, se podía pintar, colorear, matar moscas en un divertido minijuego y lo mejor de todo: componer melodías usando distintos efectos sonoros tan heterodoxos como el maullido de un gato, el claxon de un coche o un beso. En principio puede pensarse que nada interesante puede salir de esa amalgama de cacofonías. Así lo pensé cuando vendí el juego por cuatro rupias. Pero el talento es abundante, como el papel higiénico en casa de un soltero y no hace mucho me topé en Youtube con esto:





Sweet Child o´mine - Guns´n´roses

Y como este muchos otros temas de distintos estilos ejecutados con suerte dispar.





Through the Fire and Flames - Dragonforce




You have been Rickrolled - Dos Memes en uno

Un día, a un fanático del juego se le ocurrió facilitar las cosas a las hordas de creadores que pululan por el mundo y creo el Mario Paint Composer, un pequeño y sencillo programa con el que podremos disfrutar del editor de canciones, cargando las de los demás para modificarlas a nuestro gusto o creando las nuestras.

Background Theme 7 - Ganbare Kickers!

A quien no conoce "Campeones" (Oliver y Benji para los amigos) se le suele decir que es la historia de Oliver Atom en su busca del sueño de ser jugador profesional de fútbol en un principio y campeón del mundo cuando los azares del destino le llevaron a jugar al Barça. Sin embargo no esta sinopsis no es del todo exacta. La serie no es más que la concatenación de interminables partidos épicos en los que se iban introduciendo los personajes que adornaban la simplista trama.

Sin embargo del protagonista no llegamos a conocer mucho más a lo largo de los casi 200 capítulos. Si, es estafado por un brasileño borracho y una marimacho le tira los tejos, pero estas subtramas no son más que guiños al público brasileño residente en Japón y a las chicas, reticentes a ver fútbol por muy espectaculares que sean los encuentros. Del resto de jugadores del New Team mejor ni hablamos. ¿Le creció el pelo a Bruce alguna vez? ¿Salió Adam del armario o sigue viviendo una mentira?

Quizás por eso algún directivo de Shogakukan decidió publicar un spin off más humano que se centra en los personajes, sin dejar de lado el deporte rey, olvidando cualquier atisbo de tiro del águila o catapulta infernal. Pues aunque "Ganbare Kickers!" (Una de gambas y otra de kikos, en español, aunque es conocida simplemente como Supergol), comienza exactamente igual que la serie matriz, con un superdotado del balón, Rafael Masten, que tras mudarse a otra ciudad, ingresa en las filas de un equipo mediocre, el King, pronto se desmarca de ella, en el primer partido concretamente, donde pierden miserablemente contra el equipo que está llamado a ser su principal rival: El número 1, capitaneado por el hijo de Shiryu, el de los caballeros del zodiaco. Y no será el primer partido que pierdan.

Durante los escasos veintipocos episodios, veremos a los jugadores del King entrenar, hacer travesuras, resolver problemas familiares y en definitiva, conoceremos las pequeñas historias personales de los miembros del equipo. Todo lo contrario que en Campeones, donde se podría sustituir la defensa del New Team por jíbaros y nadie lo notaría.



El King es bueno y vencerá.

Hola, hola, hola ¿qué tal?

Cada vez que alguien recupera del olvido un vídeo de "La bola de cristal", no falta quien lance loas a la transgresión del programa y a como hizo de toda una generación de chavales maleables, personas críticas con el sistema, capaces de pensar por si mismos, inmunes a la manipulación y que, en definitiva molan más que nadie.

A esa autocomplacencia le sigue una crítica inmisericorde a las nuevas generaciones, pobres desgraciados que no tuvieron nuestra suerte y cuyo modelo a seguir es una esponja que vive ahí abajo en el fondo del mar y por los que hay que sentir lástima puesto que ellos no han tenido la oportunidad de abrir sus mentes como tuvimos nosotros.

Cada vez que leo esos comentarios me pregunto si es para tanto. Al fin y al cabo "La Bola..." siempre me ha parecido un sitio donde Pablo Carbonell podía tocar sus temas sin miedo a que le tiraran al río del pueblo; además, donde ahora encontramos soflamas marxistas y una crítica directa al capitalismo, no creo que nadie viera en aquel entonces más que unos muñecos repulsivos y siniestros que hablaban raro, como en "El planeta imaginario" solo que algo más ameno gracias a las reposiciones de "La Familia Monsters", que paradójicamente daban menos miedo que los electroduendes.

Tal vez es lo que buscaban los ideólogos del programa, la asociación del miedo a esos marionetas de látex con los mensajes revolucionarios que preconizaban, creando toda una generación cuya máxima aspiración es hacerse funcionario y vivir del estado sin preocupaciones el resto de sus días mientras se venden al capital en forma de Playstation. Gente que no se mueve ante la privación paulatina de derechos, ni las injusticias, pues su única rebeldía es sentirse conscientes de la situación al contrario que los otros, que se refocilan en su ignorancia. Una conspiración que ríete tú del Club Bilderberg.

Do the mimo

¿Quién no se ha reído con la estampa de un chimpancé pidiendo algo de comer mientras da palmadas y extiende los brazos entre los fríos barrotes de su jaula? Yo creo que en todos los zoológicos hay un mono que hace eso, o a lo mejor es el mismo simio en gira itinerante. Pero no es este sucio y peludo primate el único en copiar las acciones de la gente para chanza y jolgorio de los que lo presencian. El cine ha hecho que amplios grupos de población asimilen determinados gestos que en un principio podrían parecer ridículos y que en efecto lo son, pero aún así nos resistimos a no hacerlos cuando la situación lo requiere. Estos son unos cuantos ejemplos:

1. La fuerza está contigo joven Skywalker. El clásico entre los clásicos. Se extiende el brazo con la palma de la mano hacia abajo y los dedos ligeramente curvados. Se entornan los ojos como el que quiere ver a Mario Vaquerizo sin la ayuda de espejos, y nos concentramos para que acuda a nosotros el objeto hacia el que dirigimos el gesto. Si los fans de Star Wars blasfeman de la nueva trilogía no es por la utilización abusiva de efectos especiales, la actuación de Liam Neeson o la existencia de Jar Jar Binks, es porque lo de los midiclorianos echa por tierra sus aspiraciones de convertirse en caballero jedi y poder usar la fuerza a su antojo, en especial el poder hipnótico para ligar con chicas. Ya no es cuestión de fe y por tanto es inalcanzable si no estás repleto de pequeños bichitos místicos (distintos a los que coges después de una noche en el polígono) excepto para Uri Geller, que es un Jedi Master. ¿Si no de qué iba a doblar cucharas?

2. La pistola humeante: Se forma una pistola metafórica con el índice y el pulgar extendidos y luego se dispara metaforicamente a aquel que queremos que se dé la hostia padre. Yo he visto hacérselo a motociclistas sin escrúpulos que perturbaban el buen descanso de un pobre estudiante que tras haberse quedado toda la noche estudiando para un parcial de cálculo especialmente complicado, se había metido en la cama para disfrutar del reposo del guerrero.Vale, era yo y suerte tuvieron esos hijos de mil padres de que mis dedos estén etiquetados como armas de sensualidad masiva y no como armas letales. La población de canis locales se habría reducido en un 200%.

3. Bajarse las gafas de sol ante un perro que ladra para que huya asustado: ¿Habeis visto a Al Pacino... bueno, yendo a comprar el pan, por ejemplo? Es el gesto típico del diablo o la gente muy muy mala como Sanchez Dragó. Mirarles a los ojos es como hacerlo a las profundidades del alma negra de un psicópata, asesino, mujeriego, vicioso, votante del tea party... vamos, que te vas por la pata abajo. Sin embargo como los humanos estamos acostumbrados después de años de ver a políticos y agentes de la SGAE, solo funciona con los animales, especialmente con los perros, que son más sensibles (y si no que le pregunten a la niña aquella de la nocilla)

4. Calmar a un animal a lo Cocodrilo Dundee: Ya sabéis, extendiendo los dedos mequiñe y pulgar y encogiendo el resto. Lo usan los surfistas para apaciguar a las olas y lo usaba Ronaldinho en su época para calmar a Etoo. No funcionaba por supuesto, y al final le tenían que dar un hueso.

5. La técnica de la grulla: Es a las artes marciales lo que el bigmac (i´m loving it) para la gastronomía, el fast food del karate. Toda una generación de chavales practicó en sus terrazas o en el banco del parque la técnica definitiva del señor Miyagui autoengañándonos hasta el punto de creer que eramos expertos en artes marciales y recibiendo merecidas palizas por ello. Después las academias con nombres exóticos como "El dragón amarillo" o "El chino feroz" se llenaban con los pobres apalizados que buscaban la respuesta a por qué habían sido derrotados. La respuesta la tenían más cerca de lo que pensaban. En la segunda parte de karate kid demostraron la forma de contrarrestar la grulla, pero claro ¿quién recuerda esa película?

6. Los meteoros de Pegaso / el Kame hame ha: Si la técnica de la grulla tenia un pase porque podía verse en una película con personas de verdad, lo de imitar las tecnicas de personajes de dibujos animados no tiene explicacion alguna. Son juegos de niños, dirán algunos. Y estaría de acuerdo de no ser porque no hace mucho tuve la triste oportunidad de asistir a una pelea entre dos infraseres, uno de los cuales usó el ataque especial de Seiya. El otro prefirió darle con una silla en la cabeza y ya se sabe que la silla gana a la piedra.


7. V de Vilbao: Churchill lo puso de moda allá por los años 40 del siglo pasado. El símbolo de la victoria, de cuando la gente tiraba al arco, como en la feria, decían unos; el de la venganza, señalaban otros. Nada de eso. La historia real es que el mago del primer ministro británico (¿Qué pasa que tú no tienes un mago particular? Qué antiguo...) le dijo que aquello era como hacerle los cuernos al diablo, cosa que le sienta muy mal por cierto por mucho que los lleve de serie. Chicho Terremoto introdujo otra variante, la "Tres punto colega" no tan extendida debido a las pocas reposiciones que tuvo la serie.



Si le pides a un francés que lo haga, se echará a llorar.

Hombres de silicio

Siempre me he preguntado si el cutrerío de la cinematografía hispana es inherente a nuestra herencia cultural o una simple cuestión de mala suerte. ¿Existe dentro de cada español de pro un gen, al que bautizo como "Gen Uwe Boll", que determina la creación de productos audiovisuales deficientes? No ocurre lo mismo en otros campos artísticos desde luego, así que por incompetencia congénita no puede ser. Sin embargo en cuanto a películas y series se refiere, lo excelso es la excepción que confirma la regla. Solo hay que echar un vistazo a "Felipe y Letizia" (también llamados Los amantes de Teruel, según el lado del que se esté) una comedia de situación a la que es inevitable y cruel comparar con "La Reina", film británico del 2006.

Las dos historias parten de la misma base: un hecho que sacude los cimientos de una familia real de antiquísima tradición, hasta el punto de conllevar ramificaciones políticas. Sin embargo mientras en la producción inglesa se nota el cuidado por los hechos, dotados de una dimensión alejada del morbo recreado, y las interpretaciones rayan a un nivel  tan alto como para otorgarle el Oscar a Helen Mirren por su papel de la inquebrantable Isabel II, en el biopic sobre los príncipes españoles nos sirven un plato frío dispuesto a ser digerido por la masa ávida de cotilleo insulso y pasteleo grueso, sin ningún rigor periodístico o histórico que apenas vale como película de sobremesa. Y la gran pregunta es: ¿se pudo hacer mejor o es que no dan para más?

La falta de presupuesto, lema ondeado por los creadores cuando las críticas arrecian, no es excusa. Y para muestra, un botón de los anteriormente citados británicos: Micro Men, una TV movie producida por la BBC, realizada con cuatro perras inglesas (se entiende que con libras, no con las novias de Wayne Rooney) que trata la tensa relación de Sir Clive Sinclair, creador del Spectrum y master del universo y Chris Curry, empleado suyo hasta que harto de los desmanes de un Sinclair magistralmente interpretado por el personaje que hacía Tom Cruise en Tropic Thunder, decide montar su propia compañía: "Acorn Computers" para competir con el tito Clive en el mundo de los microordenadores con el BBC Micro, una máquina casi desconocida en estos lares; aunque su contribución histórica al mundo de la informática es el chip ARM, presente en la mayoría de los teléfonos móviles, pero esa es otra historia más acorde para nerds de esos que gustan de comer los fideos chinos con alicates.



Nuestra futura reina. ¡Vivan sus coronas!

La película no solo nos transporta a los turbulentos y siempre bien recordados años 80 sino que nos permite conocer un poco mejor al señor que hizo que cada niño pudiera tener un ordenador en casa (y centenares de casettes virgenes con juegos) y que resulta que lo que menos le importaba era eso sino dar salida a un coche eléctrico que hasta un perroflauta le tiraría a la cara (quiero uno) El epílogo, a lo "fin del imperio", con esa música de Jean Michel Jarre (icono de aquella década junto con Margaret Thatcher y el helicóptero del Tulipán) es de los que perduran en la memoria.

¿Veremos algún día en la pequeña o gran pantalla algo parecido con la rivalidad entre Dinamic y Opera como protagonistas? Lo dudo mucho. Desde lo más profundo de nuestra doble hélice de ADN, en un chalet adosado repleto de furcias y alcohol, Uwe Boll se está riendo de nosotros ahora mismo (el gen, no el de verdad, que también se descojona cuando alguien paga más de 20 céntimos por una de sus películas)



A quien no le den ganas de echar de la carretera a los dos camiones del final, es que no ha tenido infancia.

Super Mario Bros X

Aunque existen representaciones pictóricas para adultos del icono de Nintendo, no voy a hablar de ello hoy. La primera vez que vi a Super Mario, fue en el programa vespertino de Antena 3 "La Merienda", cuando la programación infantil no estaba copada por adolescentes salidorras semidesnudas, carne de rehabilitación temprana. Recuerdo que era muy joven porque me fijé más en el juego que en las rubias presentadoras, que siempre pensé que eran hermanas y que estoy seguro que ni siquiera llegaron a aspirar el humo de los canutos de sus rebeldes novios.

Hasta ese momento, los psicodelicos y algo etereos gráficos de los juegos de mi MSX habían protagonizado mis momentos de ocio electrónico. Ver al pequeño fontanero saltar en un escenario completamente detallado, a una velocidad endiablada, fue toda una revelación y en el marcador celestial alguien apuntó un miembro más a la generación Nintendo.

Siempre se dijo que los gráficos de la NES no eran tan buenos como los de Master System, mucho más coloridos, pero acostumbrado al monocromo como estaba, el reino champiñón me pareció una obra de arte. Años más tarde adquirí una Super Nintendo con Super Mario World, el culmen de los juegos de plataformas. Dediqué meses enteros a recorrer sus mas de 90 niveles de cabo a rabo, pudiendo llegar a terminarme el juego con los ojos cerrados. Luego llegarían los Marios en tres dimensiones, pero no era lo mismo.

Por fortuna para los amantes de los saltos milimétricos y la concentración extrema, la "comunidad", eufemismo de frikazos con mucho tiempo libre y obsesión por cosas inútiles, continuó desarrollando sus propias modificaciones de la obra maestra de Shigeru Miyamoto. En los últimos tiempos han aparecido tantas versiones distintas como seguidores del italiano hay. Unas mejores que otras, muchas endiabladamente complicadas, pero todas adictivas. Pero como nada es perfecto, siempre había algo que hacía que no me enganchara a ellas: unas necesitaban el emulador de SuperNes, en otras el control era deficiente, el diseño de niveles era pobre... hasta que un día me topé con Super Mario Bros X

Si no es la versión definitiva de Mario realizada por aficionados, se le acerca mucho. Posibilidad de jugar en modo cooperativo con un amigo, la elección de 5 personajes (entre los que se encuentra Link de The Legend of Zelda) que hace la experiencia de juego ligeramente distinta, los 50 niveles en la aventura que viene por defecto, la posibilidad de incorporar más aventuras y un modo batalla al estilo Super Smash Bros, son sus bazas, aunque lo mejor es un completo editor de niveles con el que podremos crear nuestra propia versión desde cero de una forma sencilla y rápida.



Si, es porno gratuito, pero ya me conoceis.
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