Porno Soft en Redes sociales

Vosotros que sois castos como el beato de Liébana no lo sabéis, pero existe en Instagram, Youtube o Tik Tok todo un mundo de reels o videos cortos que rozan la pornografía, sin caer en ella, bordeando una ley pacata y conservadora que impide mostrar sexo explícito so pena de desmonetización, baneo y cierre de cuenta. Con lo fácil que sería incluir un sencillo check para confirmar que deseas consumir ese tipo de vídeos, como se hace en otras webs como Itch.io. En cualquier caso, como decían en Parque Jurásico, la vida se abre camino a pollazos, y ya se encargan las avispadas chicas de la internet de poner calientes a todo el que se ponga a tiro con la noble finalidad de ganarse unas, irónicas, perras. Con el paso de los años, las temáticas de los videos se ha ido homogeneizando para maximizar el beneficio copiando lo que ha funcionado previamente, pudiendo encontrar los siguientes tipos:

1. Ahegao: esta práctica proviene del hentai, el cómic y animación erótica japonesa que hace un uso recreativo de los tentáculos como ninguna otra civilización ha logrado conseguir. Consiste en poner ojos de desquiciada y abrir la boca sacando la lengua como un San Bernardo en Almuñecar. Eso se supone que causa gran alborozo en las hormonas cosmopolitas de los jóvenes aunque no hayan salido jamás de Socuéllamos. 

2. La cabeza indiscreta. Consiste en simular sexo oral, bien arrodillándose frente a la cámara mientras se recoge el pelo en una coleta, que en lenguaje de signos significa "mamada" o bien mostrar el primer plano de la cabeza mientras se realizan movimientos que sugieren que se está tragando un arenque sin masticar. No apto para personas que padecen de cervicales.

3. Paja off the record. Una linda señorita mueve el brazo cuya mano se pierde fuera de la pantalla y lo agita como si fuera mayonesa. Se suele acompañar de atuendos y mensajes asociados al "roleplay" como un disfraz de profesora cachonda de Hogwarts, valga la redundancia, que le dice al alumno (mayor de edad, por supuesto): Voy a hacer un truco con tu varita. Ha surgido una variante con mensaje malrrollista, la "paja off the record reivindicativa" que no se si pretende hacerte sentir mal por ponerte cachondo o ponerte cachondo haciéndote sentir mal.  Eso cada uno...

4. Así limpiaba, así, así. Una bella damisela limpia con fruición el espejo de su habitación al ritmo de una tonadilla. Llegado el momento, en un brevísimo frame en el que ves todas tus pajas pasar delante de tus ojos, se ve a la chica en ropa interior o liándose con un/a partenaire. 

5. Masaje con final feliz. Nombre autodescriptivo. Una chica en la postura del perrito y un señor calvo y musculoso detrás dándole un masaje mientras simulan los movimientos del coito. Hacerse mayor es pensar en si el calvo le dará el justificante para el trabajo y si le cobrará menos de 50 euros, que están por las nubes los masajes.

6. El mimo sabrosón. De nuevo la farsa de los reconocibles movimientos de la cópula. Desde la cowgirl que sube y baja como si estuviera en un tiovivo del amor, que requiere de un juego de rodillas bien engrasado, hasta el misionero, que necesita de lumbares trabajadas para su correcta puesta en escena. Son los vídeos preferidos de los fisioterapeutas. Quizá el calvo del vídeo anterior les haga precio. 

7. La vía láctea. El clásico juego con la leche simulando... leche. Bueno, va, una enorme corrida. No vamos a andarnos con remilgos. Ni que fuéramos de Podemos (delante de las cámaras) Admite múltiples variantes: la simple de tirarse leche por distintas partes del cuerpo, jugar con la leche en la boca o incluso crear divertidos sketches con las distintas formas de tomarla según seas la amante, la esposa, etc. Ocurrencia obligatoria para todas las "sextikeras"

8. Boing TV. Más simple que la abstinencia. Una dama de aerostáticos pechos, mínimo talla 100, dando pequeños o grandes saltos, según la energía que tenga la interfecta porque hay bustos que necesitan de una grúa para levantarlos. Para las mentes menos imaginativas. Muy efectivo, en cualquier caso. 

9. Cabalga, Chicorita. Una imagen Pov, en la jerga del porno, de una fémina que aparenta estar cabalgando tu mástil enhiesto y que te dice guarradas como "Hamburguesa de la Champions Burger".  A destacar el contacto visual. No es tanto el tamaño de las bombonas que te lanzan a la cara como los ojos que te penetran como a ti te gustaría penetrar.

10. El gusano loco. Dos chicas compartiendo un regaliz por cada extremo hasta que ocurre lo inevitable. El existencialismo se junta con el nihilismo y se meten la lengua hasta el yeyuno. 

11. La llama te llama: escupitajos virtuales para los fetichistas de los gapos. Que yo no sé vosotros, pero lo estoy escribiendo y se me revuelve el estómago. Una asiática, por lo que he visto, mira a cámara y tras una cuenta atrás, zasca, ducha gratis y sensual. Al menos en tu imaginación, claro. 

12. Antes y después. Solo para mujeres desacomplejadas con su busto puesto consiste en mostrarse con sujetador y posteriormente sin él. Consejo gratuito: tampoco pasa nada porque estén caídas. Tetas, son tetas. 

13. Nancy modelitos. Eterna aspirante a top model que va cambiando de vestuario según temática: cómo ir a la oficina sexy, cómo pasear a tu perro sexy, etc. Vestida siempre para cazar a un millonario en los sitios más impensables como la cola del Mercadona. Los vídeos tienen un alto valor de producción por lo que no suelen usar prendas de Shein. Una variante es con disfraces "frikis" o tradicionales, según la damisela se haya criado viendo Heidi o Bible black.  

Como podréis suponer se trata solo de una pequeña muestra, además de porno vainilla, que si nos metemos en el hardcore me tendría que arrancar los ojos después. Por un momento estuve tentado en poner ejemplos visuales pero no quiero ser el causante de vuestra corrupción moral. ¿Cómo he logrado que me salgan a mí tantas muestras de efusividad erótica? A vosotros no os voy a mentir. 

Lecciones de la guerra Israel - Irán

¿Qué hace un blog que comenzó hablando de tetas y follar comentando un conflicto regional que podría desembocar en una guerra mundial abierta y no soterrada como hasta ahora? No sé si os habéis dado cuenta pero el mundo ya no es el de antes, Internet no es la de antes y yo no soy el de antes. Nadie lo es. Todos cambiamos para bien o para mal. El ataque sorpresa, que no sorprendente, de Israel al país de los Ayatollahs ha despejado por completo algunas cuestiones sobre las que, todavía, algunos necios podrían tener dudas.

. Tras el prólogo del conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, la de Ucrania se convirtió en la primera guerra moderna de drones. Los sucesos del viernes 13 confirman el uso de esta arma no tan novedosa y permite constatar que la inteligencia artificial y los robots van a quitar el trabajo hasta a los sicarios. Sí, seguirá habiendo quien tenga que pulsar el botón pero donde ahora necesitas diez chavales paupérrimos a los que engatusar, en el futuro solo será necesario captar a uno. Hasta ellos se van a quedar sin trabajo.

. El derecho internacional es como el libro de Canción de hielo y fuego que Martin nunca terminará de escribir. Nunca fue más cierto que sacas más provecho a las horas de mus en la cafetería de la facultad que estudiando derecho internacional. Está muerto, caput, finito, enterrado bajo siete metros de tierra e indiferencia. ¿Acaso estuvo vigente alguna vez? ¿No fue siempre el instrumento de los poderosos para justificar sus acciones? Ya ni eso.  

. La sociedad: antes, al PODER se le podía contrarrestar, o se tenía la ilusión de ello, con la opinión pública. Todos recordamos las manifestaciones multitudinarias por la guerra de Irak y lo que pasó después. Quizá por esa falta de resultados o porque la sociedad no existe más allá de un conglomerado de individuos con el único objetivo de ganar dinero para poder tomarse una cerveza en la terraza de un bar, no se ha encontrado el más mínimo nivel de resistencia pública. Ni una triste batucada donde mostrar a las aliades lo bien que has aprovechado los dos años de academia en la prestigiosa International Drum School of Macaco. Tampoco es que tengan mucha idea de lo que ocurre. Esto, como siempre, generalizando. También están los que apoyan a uno u otro porque su partido del alma lo apoya, sin pararse a pensar nada más. Si te paras a pensarlo, la sociedad no ha pintado nunca un pimiento. No ha sido más que una herramienta usada por determinados grupos para conseguir sus intereses. 

. La imagen pública de Israel. Llevan años, décadas, acabando con la vida de inocentes, en los últimos tiempos de forma casi industrial pero como se podía justificar en ataques recibidos anteriormente pues se le perdonaba todo. Matar niños está feo pero algo menos cuando tiene una justificación. El ataque a Irán, por muy quirúrgico y centrado en objetivos militares, ha sido totalmente injustificado. Y está por ver si un científico es un objetivo legítimo o no. Si le sumamos las declaraciones dantescas de algunos de sus líderes, las fiestas con barbacoa para ver cómo se tuestan los palestinos y demás, el relaciones públicas tendrá mucho trabajo en los próximos años para devolver esa imagen de colonos en sus kibutz comunitarios que solo buscaban trabajar su pedazo de tierra en paz.

. La reputación de Donald Trump. Que la tenía, ojo, entre sus votantes, que esperaban que los USA se mantuvieran alejados de aventuras bélicas internacionales. Además, el "príncipe de la paz", como he leído por ahí que le llamaban se prestó a ser marioneta en pos de los intereses de otro país, como él mismo ha reconocido afirmando que su papel en las negociaciones con el gobierno iraní fueron una distracción para que el ataque tuviera el mayor éxito posible.

. El miedo a declarar la guerra: desde la Segunda guerra mundial los Estados Unidos no declaran una y eso que han estado metidos en fregados por todo el planeta. Es un acto que implica decisiones y acciones muy serias y quizá por eso nadie se atreve a declararla. Al fin y al cabo, de una operación militar especial o un intercambio de misiles te puedes salir sin decir nada, como cuando tu amigo el musiquitas saca la guitarra en la casa rural. De una guerra salen vencedores y vencidos. Por eso los USA no han perdido ninguna guerra.

. La estupidez del "Eje de la resistencia". Líbreme el Señor de creerme más listo que aquellos que lideran las naciones y organizaciones de dicha agrupación oficiosa, aunque viendo el pelaje de los que nos gobierna por estos lares no tendría por qué hacer semejante acto de humildad. Parecen malos de una película de acción que realizan actos incomprensibles para que los buenos ganen con el poder del guion. Os reiréis, pero lo que está pasando estos años, con decisiones a todas luces absurdas, refuerza mi teoría de que vivimos en una simulación lúdica de una especie superior que se divierte viéndonos sufrir o disfrutar, interviniendo para generar situaciones tal y como nosotros quitábamos la escalera de la piscina de Los Sims. 

La geopolítica es muy sencilla: hay dominantes y dominados. Si quieres aspirar a no ser dominado, debes prepararte para partirte los dientes contra los dominantes en cualquier momento. El ataque de Hamás del 7 de octubre, a todas luces absurdo, sin ningún propósito claro, puede que fuera una trampa para atraer a Hezbollah e Irán y así debieron pensarlo porque no aprovecharon el momento de supuesta confusión en el estado hebreo, porque nadie en su sano juicio se piensa que un puñado de moros en parapente pueden tomar por sorpresa a un país que se infiltra en el territorio enemigo durante años hasta construirles fábricas de drones delante de las narices o que coloca con años de antelación explosivos en walkietalkies para hacerlos estallar algún día, para lanzarse con todo y atacarlo desde todos los puntos cardinales. ¿Querían evitar sanciones? Medio Hezbollah está muerto. ¿Querían aparecer como los buenos? Medio Irán arrasado. Se lleva hablando de guerra con Irán desde el 11 de septiembre. Tiempo han tenido para saber que los que golpean primero golpean dos veces.

. La religión islámica ya no es más que una tradición. Solo un puñado insignificante de practicantes creen hasta el extremo de morir por ella. Quizá porque un gran volumen de fieles viven ya en el occidente secular y se ponen tibios a cervezas y bebidas más potentes mientras que los que viven en sus países tienen la cabeza puesta en venir a la Europa de la que manan iPhones y segarros. La falta de un líder como el Papa para los católicos y la división entre chiitas y sunnitas, no ayuda a que los creyentes de dicha fe se sientan parte de un único grupo. La iglesia católica no le anda a la zaga. Siempre recordaré, durante el Covid, ver por la tele a un cura dando misa con mascarilla. Too much para la fe en la resurrección. Aquí ya no cree ni dios. El único ídolo es el todopoderosos dólar. 

. Rusia y China: si los protagonistas de "Tío, ¿dónde está mi coche?" fueran dos países, serían estos. Se han dejado comer la tostada por los americanos de una forma infantil. Cierto que hasta hace relativamente poco no tenían mucho margen de maniobra, sobre todo Rusia, pero China ya podría haber hecho algunas cosas para desestabilizar a su archienemigo, por mucho que no quiera considerarlo así. Desde fuera da la sensación de que les están engañando como a... chinos. Los tratados con Ucrania de Minks fueron una manera de ganar tiempo para que ambos bandos se prepararan. Putin reconoció que en 2014, Rusia no hubiera podido afrontar las sanciones. Pero si China le hubiera apoyado aunque fuera monetariamente, nos hubiéramos ahorrado muchos disgustos. Nunca ha habido un plan coordinado de resistencia, volviendo a uno de los puntos anteriores. No hacer uso de posibles alianzas cuando te enfrentas al hegemón es de parguelas. Como pasear los misiles nucleares y no usarlos.

. La economía se ha convertido en un casino de tal magnitud que se la pela lo que pase en el mundo real. Ya podrían llover los misiles por todo el planeta, que ellos seguirían en sus parquets virtuales comprando y vendiendo acciones con el mismo valor que los fichajes de la Fantasy League.

Al momento de escribir estas líneas apenas llevamos una semana de conflicto. ¿Qué nos deparará el futuro? Espero que por aquel entonces estés leyendo estas líneas porque significará que el mundo no estalló en mil pedazos.

Another sunny day

Dice un estudio que no hay datos científicos que avalen que el sol da más felicidad. Mencionan una encuesta cuyo resultado mostraba que el país más feliz de Europa es Dinamarca y no la soleada España. Lo de "soleada" lo remarcaban con cierto revanchismo. ¡Nos ha jodido mayo! Vive mas feliz un millonario en Groenladia que un pobre en Grecia. 

El estamento científico, ese colectivo cuya imagen tras el Covid ha quedado a la altura de la de los periodistas. Por los suelos, por si alguien no lo pilla.  Quizá sea injusto culpa a los científicos de tamaña gilipollez, pues el artículo está firmado precisamente por un periodista, quizá la profesión más denigrante por delante solo de aquél que le limpiaba el culo a Luis XIV. Mercenarios de la pluma, en estos días ni siquiera con talento, que tratan de imponer el relato de su pagador aun a costa de su integridad, el sentido común y la verdad, y que intentan hacer blanco lo que es negro.

Solo aquel que ha vivido en un país con graves carencias solares sabe lo regenerador que es ver que las nubes se abren y el astro rey brilla con fuerza en un cielo azul. Y da igual que fuera el termómetro no suba de los -14 grados. Si brilla el sol, se sale a la calle a disfrutar de él. Por eso las películas de terror tienen lugar de noche y no a las doce del mediodía en Ecija en agosto. Y si de verdad hay un científico que no es capaz de afirmar que estar bajo el sol nos alegra, aunque sea un poquito, habrá que preguntarse a qué intereses sirve antes de cagarme en sus ancestros. Y perdonad por el lenguaje soez, pero ha llegado el momento de hablar con palabras gruesas.



The phony war

India y Pakistán llevan varios días con enfrentamientos en su frontera, lanzamiento de drones, multitudinarios combates aéreos y duelos artilleros. ¿O no? Nadie puede asegurar nada pues cada vando niega las acusaciones del contrario. La red está inundada de noticias falsas y de vídeos manipulados, algunos de forma burda, otros más plausibles. Se ha llegado a usar la inteligencia artificial, uno de los primeros casos en la historia según creo, para hacer pasar por reales declaraciones de oficiales
Tampoco ayuda la lejanía geográfica, histórica y cultural de ambos contendientes y el desinterés por el conflicto por parte de unos medios empachados de apagón y cónclaves papales. Además, el gobierno indio ha pedido a X censurar más de 8000 cuentas de dicha red social para controlar la información. 
Así pues, podemos decir que apenas sabemos nada de una guerra entre dos países con arsenal nuclear que es de esperar que no traspase su fase convencional. Esto prueba que llegado el momento, no sabremos nada de lo que ocurra a nuestro alrededor. Ni por medios tradicionales ni por los alternativos. Y para cuando veamos el flash, ya será demasiado tarde. 

Escribir en tiempos de Tik Tok

Dicen que el Covid provocó neblina mental en todos los que lo sufrieron. Yo mismo, en el epicentro de la enfermedad, necesité leer cinco veces la sencillísima receta de unos canapés que iba a preparar para la cena de navidad, para lograr entender cómo poner mayonesa sobre un cuadrado de pan de molde y colocar encima una gamba pelada. Sin embargo, en cuanto derroté al virus, recuperé, creo, gran parte de mi lucidez mental.  Otros no tuvieron tanta suerte y tuvieron que sufrir meses la confusión y el ralentizamiento a la hora de pensar, a otros les afectó más y continúan padeciendo esa dificultad.


Y para aquellos que pensaban que se habían librado surgió otro virus del lejano oriente dispuesto a freír sus neuronas y eliminar algunos puntos de cociente intelectual: Tik Tok. Aunque sería injusto señalarlo como único culpable y diremos que son las "apps de scroll infinito" las que han venido, cuan maquiavélico plan de las máquinas, a volvernos más estúpidos.


Sí, antes teníamos otros medios con los que ocupar de forma frívola nuestro tiempo de asueto: ver la tele, los tebeos, videojuegos, amigos, porros en el parque, el porno, deporte al aire libre... Toda una plétora de actividades inanes que nos alejaba de asuntos más trascendentes y productivos como, por ejemplo, escribir.


Y es que yo antes solía escribir a todas horas. No terminaba nada, pero lo escribía todo. Llenaba libretas y libretas de todo tipo de ideas, esquemas de tramas, bosquejos de personajes, historias que adaptar a relato o novela, posts en blogs... Y, sin embargo, desde poco antes de la pandemia, esta "necesidad" desapareció de la noche a la mañana. Se agotó la fuente de las ideas para escribir posts, por ejemplo. 


Ahora que quiero retomarlo me pregunto: ¿de qué escribir? Comencé hace 21 años, que se dice pronto, hablando de mi vida, aunque fuera de forma tangencial pero, ¿a alguien le interesa mi vida ahora? ¿Lo que pienso? ¿Lo que soy? ¿A alguien le interesa conocer a otro alguien para otra cosa que no sea llevárselo a la cama? Quizá antes tampoco pero se guardaban más las formas.


Podría aumentar mi producción literaria pero tampoco veo mucho sentido lanzar al ciberespacio, término añejo donde los haya, oleadas de relatos que irán a morir a las playas del olvido cuando puedo recopilarlos todos en un bonito libro a un módico precio y al que puedo darle, además, la finalidad de decorar mi habitación de lectura. 


También podría usar estos textos para exponer mis ideas, intentar plantar una semilla en la psique del otro para poder vivir más allá del propio cuerpo y la propia consciencia e implantar mi programa político.


O quizá simplemente puedo escribir por el simple placer de hacerlo, aunque abuse de las comas y encontrar faltas de ortografía se convierta en un pasatiempo. 

Nadie hablará de nosotros cuando hayamos vuelto

Esto se acaba. ¿No creéis? Puede que sea porque los años se acumulan como los platos vacíos de Carpanta en un buffet libre, haciendo que la muerte comience a ser una posibilidad, pero el sentimiento de que los créditos finales se acercan no se circunscribe a la esfera personal, es algo generacional, sistémico, se percibe en el ambiente la desaparición de todo: las artes están prostituidas, más de lo que era habitual, quiero decir. Ahí está el cine con películas sin alma cuyo mensaje es: entrégame la pasta; la música, huérfana de estrellas atemporales, rendida a la falta de talento y la mediocridad; la pintura, una caricatura, las letras en manos de analfabetos salidos tras de una cámara; el deporte, carente de pasión; la política, la farsa desenmascarada; la religión, una empresa al borde del concurso de acreedores; la economía, un casino donde siempre ganan los mismos; la sociedad, una agrupación de individuos más que la suma de los mismos; los valores, en una biblioteca abandonada; el futuro, negro como Drácula. Y la esperanza, un recuerdo de juventud. El mundo en el que vivimos no evolucionó, se desintegró.

Así están las cosas y, por ello, regresamos.

Yo quiero tener un millón de amigos

¿Quién no ha escuchado la canción de Roberto Carlos cuyo título da nombre a este post? Roberto Carlos el cantante melódico brasileño, no el exlateral izquierdo del Real Madrid de Capello. Quizá este sí que llegara al mencionado número de amistades, pero al resto de mortales sin tanto dinero ni gracia natural, se nos queda lejos. Y aun así hay quien presume de tener amigos hasta en el infierno, que es donde se deben de tener pues tarde o temprano todos terminamos paseando por sus rincones llameantes apestando a azufre. Yo siempre lo pongo en duda. Al fin y al cabo, ¿a quién se puede considerar un verdadero amigo?

Los antiguos griegos responderían enseguida, con una sonrisa autosuficiente, que aquel al que te has follado y continúas viendo en ocasiones cotidianas como matar a un Minotauro o salvar a una princesa griega del cautiverio. Hoy día la definición ha cambiado algo.

Amistad es un concepto con el que se frivolizaba mucho antes de aparecer la red de Zuckerberg, definidor actual de la realidad para una gran parte de la población, pero con esta alcanzo las más altas cotas de la vacuidad. En la era de Facebook ser amigo es como tener un tío en Cuenca, solo se van a acordar de ti para pedirte dinero o cualquier otro favor que te costará dinero.

El problema, creo yo, es semántico. Tener un amigo requiere invertir una cierta cantidad de tu tiempo para mantener la relación a lo largo de los años. Raras son las amistades que comprenden que no eres el centro de su mundo y que tienes otras cosas que hacer. La mayoría de la gente, en cuanto dejas de hablarles un par de lustros ya piensan que te has olvidado de ellos. Y seguramente sea así, pero hay casos y casos. Es por esto que nadie puede aspirar a tener muchos amigos, ya que atenderlos necesitaría de más tiempo del que se dispone, muchísimo más. Además de que a un amigo se le confiesan las acciones más íntimas, como cuando te enrollaste con el Tuercas en el asiento trasero de su coche pensando que se trataba del Rulas. No puedes ir por ahí soltando tus secretos al primero con el que crees congeniar. Eso no es sano. Y, sin embargo, la gente está empeñada en llamar amigo a todo quisque por el simple hecho de conocer de esa persona algo más que su nombre y que le huele el aliento.

Creo que es hora de incluir nuevos vocablos, más precisos, en nuestro léxico, para definir a esa gente con la que nos relacionamos fuera del trabajo o en él, a los que vemos en eventos deportivos y demás. Así, estaría el clásico "Follamigo" con el que apagar las llamas de la pasión urgente, el "Fifamigo" con el que jugar a la consola de vez en cuando, el "Foodiamigo" con el que salir a comer en el descanso del trabajo o los fines de semana por el barrio de Malasaña armados con cámaras Reflex con las que guardar la instantánea para el recuerdo de tu Instagram, el "Chistemigo", miembro de alguna minoría oprimida que te sirva de coartada para hacer comentarios ofensivos, el "Runnermigo", con el que quemar el asfalto de los parques urbanos mientras os preparáis para la media maratón de Socuellamos, y tantos y tantos más.

Amigo es otra cosa y se cuentan con los dedos de las manos. Además, por estadística, si tu número de amistades tendiera al infinito, alguno de ellos terminaría siendo votante de Vox o vegano. ¿Quién quiere algo así en su vida?

Los niños me llamaban Dr Moriarty

Este post contiene spoilers de "Glass", la película de M. Night Shyamalan que concluye la inesperada trilogía superheroica que comenzó con "El protegido" y continuó con "Múltiple".

Al final de la mencionada cinta, los protagonistas secundarios difunden un vídeo por todos los canales de televisión además de por Internet, de los "superhéroes" en acción, desvelando así al mundo su existencia. Los viandantes se detienen, impactados, en mitad de la estación de tren y comentan con el de al lado las imágenes. Considero esos dos minutos de metraje los más impactantes que he podido ver en la pantalla grande en lo que llevamos de siglo, pues tuve conciencia plena de algo que tenía tan asumido que no me había detenido a valorarlo: el hecho de que ya nada que salga por una pantalla, sea vídeo, imagen o audio, sería creído por la ciudadanía. De cualquier texto mejor ni hablamos. La palabra escrita ni siquiera es digna de mención.

Los más viejos del lugar tal vez recuerden la campaña para televisión que se llevó a cabo para promocionar "Independence Day". La transmisión habitual de un canal cualquiera era interrumpida por un comunicado urgente proveniente del Pentágono. Las imágenes de unos señores uniformados frente a un atril con el logo de la conocida sede marcial llenaban las pantallas anunciando el contacto con varias naves extraterrestres. Eran fragmentos de la película, salpicados por el testimonio de una reportera local que informaba del acto desde los estudios centrales, lo cual le añadía una pátina de credibilidad que hizo, me consta, que muchos se creyeran aquella farsa, al menos durante un par de minutos. Era 1996 e Internet cosa de un puñado de frikis de la informática.

Hoy día, algo así sería impensable pues todo el mundo captaría el carácter publicitario de la acción, y tendría el mismo impacto que el anuncio de un enema de la Wehrmacht (si sabes por qué lo digo, deja un comentario para que nos regocijemos juntos por haber encontrado una mente gemela). Y esto se produce, no por una evolución intelectual de la sociedad, más crítica con lo que le entra por los ojos (de hecho ha sucedido más bien lo contrario), sino porque los medios han perdido toda credibilidad. No es culpa solo de ellos, por las causas que todos conocemos, sino, además, de toda la sociedad, que con herramientas de uso sencillo al alcance de todos, han podido alterar la realidad digital a su antojo, ya sea por diversión o interés propio.

Si ese fuera el único de nuestros problemas, la vida podría seguir su camino con normalidad. Al fin y al cabo, los medios de comunicación de masas apenas surgieron en una fracción de tiempo minúscula de lo que lleva el ser humano sobre dos patas. Siempre nos quedaría creer en lo que vemos en persona, delante de nuestras propias narices. Pero, hete aquí que me encuentro con el caso de espionaje a Podemos que ha estallado recientemente, de la forma en que se incendian las redes estos días: con poca pólvora. Aunque este no sea más que la punta de un iceberg inconmensurable de desmanes sin respuesta por parte de la ciudadanía, sirve como paradigma del zeitgeist occidental. Que un hecho tan grave no haya provocado un movimiento, el que fuera, tampoco hay que asaltar la Bastilla, contra los causantes de dichos actos, nos deja un panorama aterrador para el futuro y hace que me pregunte si tiene sentido la existencia de los medios de comunicación, en su sentido real, no como una máscara del aparato propagandístico de tal o cual partido, o del sistema en su conjunto, cuando se destapa algo de una magnitud que haría revolverse en la tumba a Nixon y tiene menor repercusión social que la Pantoja en Supervivientes. ¿Qué finalidad tiene el estar informado entonces? Conocer que tras la loma hay un barranco no sirve de nada si no cambias el rumbo del vehículo. ¿La gente está anestesiada, hastiada, resignada, atomizada, apollardada o todo a la vez? ¿Puede desarrollarse la democracia en un país en el que sus ciudadanos desprecian la verdad y los valores más básicos? Son preguntas retóricas cuyas respuestas evoca a Nerón leyendo su TL en Twitter mientras toda Roma arde ante la impotencia y el desconcierto de los plebeyos.

Por cierto, acabo de hacer las cuentas y hace 23 años que se estrenó Independence Day. El horror...

La inmortalidad

Hace unos días, por uno de esos caprichos mentales que traen a la superficie lo que parecía hundido para siempre en el mar de la consciencia, me acordé de una de mis profesoras de Física y Química que me dio clases durante un par de años de educación secundaria. Era una persona estricta, creo que algo cansada de su labor docente; a ojos de los alumnos despistados podía parecer bastante huraña y mostraba un carácter agrio en cuanto algo la contrariaba. Esa era mi opinión hasta el día en que tuve que salir al encerado a resolver un problema para el cual no tenía solución alguna. Me puse tan nervioso por ello que no sabía ni qué decir.

Debió darle pena la forma en que intentaba balbucear palabras inconexas que relacionaran la velocidad centrípeta con la aceleración, mientras me ponía colorado como un tomate y se abrían las compuertas de una presa sudorosa que pronto cubrió todo mi rostro. Me devolvió a mi asiento y tras acabar la clase se acercó a hablar conmigo para ver cómo me encontraba y darme ánimos. Desde entonces entablamos una cierta amistad que duró el tiempo en que estuve cursando mis estudios.

Un par de años después, me enteré de que había muerto de cáncer de pulmón. No había dicho a nadie que estaba enferma y estuvo dando clases hasta que las fuerzas le fallaron. Pese a que su deceso fue una sorpresa, no lo fue tanto su causa, pues fumaba más de dos cajetillas al día. Un vicio que quien la conocía había intentado que dejara.

No sé por qué razón, la busqué en Internet. Quizá quería verla una vez más en alguna vieja foto de archivo o saber si había alguien más que la hubiera conocido y hubiera plasmado su experiencia en papel. Lo único que encontré fue un viejo B.O.E. en el que aparecía su nombre como nuevo miembro del profesorado de Física y Química del Ministerio de Educación. Nada más. Sin embargo, al ver su nombre allí escrito me asaltaron decenas de recuerdos y vivencias que no recordaba. En ese momento me di cuenta de la profunda huella que había dejado en mí sin haberme dado cuenta ni con ostentosas muestras de afecto. Con su apoyo, me ayudó a ser quien soy hoy. E imagino que, al final, en la vida de una persona es lo único que importa, el dejar una huella en los que le rodean de tal forma que siempre esté con ellos y, de esa forma, uno nunca muera del todo. Es todo lo máximo a lo que podemos aspirar.

Un beso, Esther, donde quiera que estés.

Sister, can you spare me 5000 euros?

Dos chicas negras queer de género no conforme, que debe de ser que están en contra de los toques de humor en los dramas, montaron una campaña en GoFundMe, una de tantas plataformas de mecenazgo, para recaudar dinero con el que escapar de la opresiva y opresora Madrid y poder mudarse a la ciudad dorada de Berlín, ciudad abierta en la que la gente de color ha sido bien recibida históricamente, donde todos sus sueños se harán realidad.

Como no podía ser menos, Twitter ha ardido con una facilidad que ya le gustaría al grisú, y ha comenzado a insultar sin piedad a las dos chicas, haciendo referencia al caradurismo y sinvergonzonería de las pedigüeñas, ironizando sobre su futuro brillante en el crisol racial germano y demás argumentos que me parecen una excusa, cosas nimias que palidecen ante el pecado de haber insultado a la capital del imperio.

Porque, me pregunto, ¿qué tiene de malo el hecho en sí de que estas dos pavas pidan dinero para marcharse a otro sitio? Aunque sea mentira y se lo gasten todo en Ajax Pino. El que de dinero para algo así bien merecido tendrá el resultado que obtenga. La gente es mayorcita y puede hacer con su dinero lo que quiera. "Ante el vicio de pedir, la virtud de no dar" y "Es mejor de pedir que de robar" son dos refranes españoles que las hordas morales de Twitter olvidan en pos de su chute diario de ofensa y crítica, dando sus efímeros minutos de fama a dos personas cuya anécdota no debería haber pasado de un párrafo en un libro sobre las locuras de la gente en Internet.

12 nombres para tu sociedad pantalla

  1. Tekito Todito S.L.
  2. A la saca S.A.
  3. Los ladrones van a la oficina Inc.
  4. Módulo 2 S.L.
  5. Black Origin Corporation
  6. Volquets & Hoes S.A.
  7. Desfalcon Crest S.L.
  8. No pierdas la Esperanza S.A.
  9. Die Envelope S.L.
  10. R78 S.A.
  11. El Honesto Mariano S.L.
  12. Te estamos robando Inc.

¿Para qué volver?

Hace casi un año de la última entrada. Creí que era más reciente pero el tiempo pasa tan rápido que es más que probable que sea así. Al fin y al cabo las máquinas no se equivocan nunca, menos la del tuit ese del Roomba y los excrementos del perro esparcidos por el suelo del apartamento del dueño.

Algunos se preguntarán qué fue de mí en todo este tiempo, así que como me debo a mi querido público, vengo a contar que seguí en Twitter, puede que no me deje ver mucho por mi cuenta principal pero actualizo otras tantas con más o menos frecuencia, al igual que las dos cuentas de Instagram que abrí y un par de blogs alternativos a este que me consumen mucho tiempo.

Y en esas el otro día entré sin querer a Blogger...

Fue entonces cuando vi los meses que hacía que no publicaba nada nuevo y lo abandonado que parecía todo. Así que me dije: El blog no puede quedar así para siempre, con un post haciendo un llamamiento que se estudiará en la Sorbona islámica del futuro. Tras pensarlo mucho me decanté por este gran tema musical de nuestro tiempo, que me sirve además, a escasos días del 14º aniversario del blog, para desearos felices fiestas.



Macauly Culkin Forever

Manifiesto por la despreocupación artística

Siempre he pensado que en el campo de las artes no tiene sentido el maniqueísmo simplista de lo bueno y lo malo, simplemente hay cosas que te gustan y cosas que no, las cuales no siempre encajan con la manufactura técnica con la que han sido llevadas a cabo.

Es por ello que aunque entienda el afán por acercarse a la perfección a la hora de crear una obra, no veo por qué hay que denostar o incluso olvidar en un cajón todo aquello que no alcanza unos mínimos estándares de calidad, entendiendo esta como la aproximación más cercana al virtuosismo metodológico.

Se dice que el arte debe transmitir sensaciones o al menos un mensaje. ¿Debe? ¿Acaso no basta con el simple deseo del creador de expulsar de su imaginación aquello que no deja de ocupar su atención? ¿Debe amoldarse a unas reglas establecidas quién sabe por quién y por qué? ¿Por qué gastar tiempo y energía en tratar de moldear su obra para que encaje en lo aceptado?

Es curioso cómo en la época narcisista por excelencia, el respeto hacia los cánones artísticos, custodiados por la crítica "especializada", solo ha saltado por los aires (de forma generalizada) de manos de los creadores de vídeo en YouTube, aunque por una motivación más prosaica que la mera expresión de sus ideas, como puede ser las ansias por ganar dinero a toda costa.

Animo a todo el mundo a que se libere de las cadenas de la autocrítica, y dé rienda suelta a su expresividad, a su imaginación, sin estar constreñidos por la necesidad vana e inalcanzable de una supuesta calidad.

La tragedia y la farsa

Uno echa un vistazo al mundo y puede ver cómo de nuevo tenemos una Cataluña secesionista, un gallego al mando en España, una Alemania que domina Europa con una Francia débil y en descomposición, Gran Bretaña vuelve a estar sola, Rusia inmiscuyéndose en terceros países y los USA en curso de colisión con un país asiático. La gente, a verlas venir. Tranquilizador.

Ha llegado a su ciudad

Hace algunos años, las calles de mi barrio se inundaron con una melodía largamente olvidada, la de la armónica del afilador anunciando su llegada a las amas de casa necesitadas de devolver el filo a sus cuchillos romos. No conozco la obra de Almodóvar pero si no ha incluido a un representante de tan digna profesión en alguna de sus películas, mucho está tardando.

Su presencia había desaparecido del acervo cultural al mismo tiempo que los chinos y sus baratijas desembarcaban en la península para comprar nuestro futuro a cambio de un puñado de collares de cuentas. Las gentes pudientes comenzaron a afilar sus cuchillos en casa, o mejor dicho, sus sirvientes lo hacían, mientras que las clases trabajadoras, "target" del afilador, optaban por comprar cuchillos nuevos, cuya escasa calidad los hacía propensos al usar y tirar.

Incluso cuando surgió la moda de los cuchillos japoneses, estos no se usaban en el devenir diario, sino que se mantenían en su caja original, sin desprecintar, colocada en un lugar privilegiado del salón, para demostrar a las visitas que ellos pertenecían al Club Ginsu.

Quién sabe lo que pasó por la cabeza de ese pobre hombre para decidir que su vuelta era necesaria. Puesta en contexto, el ambiente de crisis que asfixiaba a la ciudadanía podía hacer pensar que la grey estaba más por la labor de reutilizar, reparar y/o afilar sus utensilios. Apenas un par de semanas duró su aventura. Como la vuelta de Formula Abierta, calculó mal la aceptación de un público que estaba ya instalado en el consumismo low cost y la negación de las tradiciones ancestrales.

Donde quiera que esté ese derrotado afilador, espero que le esté yendo bien. Su animada melodía ha quedado grabada en el subconsciente de varias generaciones. Nunca morirá.

Esta situación no es algo nuevo, es un proceso del desarrollo humano que culminará cuando todos los trabajos sean realizados por robots e inteligencias artificiales y quedemos relegados a ser ordeñados por estos periódicamente. Los vendedores de hielo fueron barridos del mercado por los frigoríficos, los copistas por las imprentas, los serenos por Franco y los taxistas por Hummungus y sus seguidores.
Sin embargo, hay una profesión que contra viento y marea, ajena a las ofertas, a la obsolescencia programada, a las ansias de renovación constante, nunca ha dejado de estar presente en nuestras vidas, y cuando oímos la peculiar tonadilla que le acompaña, no podemos evitar terminarla, pues "ha llegado a su ciudad, el camión del tapicero". Sillas, tresillos, sofás, todo es susceptible de ser tapizado, hasta un plato de macarrones o la calva de su marido.

Cuando era niño no tenía ni idea de qué extraña magia invocaba aquel hombre en el interior de su furgoneta, luego me enteré de lo prosaico del asunto. No conozco a nadie que recurriera a sus servicios en la edad moderna. Sospecho que la última vez que tapizó algo, todavía se podía pagar en pesetas; pero el caso es que el hombre perseveró en sus convicciones, o igual tomó el relevo su hijo, como los linajes de los reyes o de los pelotaris vascos: Tapicero III, el conciliador, que sofocó la revuelta de las hamacas y las hermanó con los sillones de escay, cuatro veces ganador del Abierto de Santuchu.

Hubo una temporada en la que se creyó, en broma, porque en mi barrio no somos tan retrasados, que al volante de la furgoneta no había nadie y que la voz que se escuchaba por los altavoces provenía del mismísimo Satán, pues nadie había visto el rostro del conductor. La chanza no se pudo mantener por mucho tiempo más, cuando una señora que vivía sobre la panadería comentó en una de las espontáneas reuniones de cotillas que se producían en la plaza, que había tenido contacto con el tapicero, y que era un señor muy apuesto. "Esa fresca seguro que se lo ha follado", me comentó mi vecina al día siguiente. No con esas palabras porque era una septuagenaria y en su época no existía la palabra "follar", pero la forma en que arqueó las cejas así me lo pareció. Por poco se le sale el ojo de cristal del énfasis que le imprimió al gesto.

¿Podrá este David motorizado resistir los envites de Ikea, el Goliath sueco? El tiempo dirá si le aguarda un destino junto a los repartidores de helados, los escritores que no tienen canal de Youtube y Xuxa. Mientras tanto, ahí me parece escuchar ya la alegre tonadilla... Voy a llevarle un taburete, a ver si me lo tapiza con una tela de la Patrulla Canina.

Alguien ha mordido a un perro

Tengo la malsana costumbre de curiosear mi TL en Twitter recién despertado de una reparadora siesta. Esto hace que mis niveles de atención y mi criterio se desparramen por los suelos y pinche en enlaces de dudoso gusto y escasa utilidad. Es por ello que cuando vi un tuit de Euronews Español que rezaba: "Palillos de dientes en los asientos del autobús", ilustrado con la imagen de un asiento (podría ser de tren, eso sí) asaeteado por mondadientes, me zambullí de cabeza en el artículo sin pensármelo demasiado, por no decir nada.

En plena moda de la "turismofobia", esperaba encontrar la adopción de las tácticas del Vietcong por parte de los grupos de protesta o de la CUP (más cercanos a los vietnamitas de décadas ha), en su lucha contra el turismo masivo y los nacionales de Italia, que ya está bien con la tontería de las manos. Una chorrada de noticia, sí, pero de cierto interés por la presumible escalada del conflicto, y de cierto servicio público para el viajero que vaya a visitar la ciudad condal en un futuro cercano.

Cual fue mi sorpresa, recordemos que era un artículo, proveniente de un tuit de Euronews ESPAÑOL, y no lo pongo en mayúsculas por fervor patrio sino para que enfatizar el hecho, que conste, cuando, leyendo el primer párrafo de la nota, descubrí que el suceso había ocurrido en Indonesia. Un señor de 60 años que se aburría mucho, se dedicó a clavar afilados palillos ¡en Indonesia! Que a saber por donde queda eso, pero me da que en Eurovisión no participa, ni siquiera en los cuartos de final.

No estoy en contra de que se informe sobre lo que acontece en otros países aunque sea desde un medio enfocado a una determinada región, faltaría más, aunque leer chorradas en sitios supuestamente serios me hace torcer el gesto, pero por lo menos podrían especificar dónde ocurre.

¿Qué es lo que pasa? Primero que es verano, y como los temas importantes no se pueden tratar porque el dinero manda y los juntaletras también tienen que comer, se ven obligados a buscar material para rellenar el gaznate de los ociosos ciudadanos que acuden a sus medios para sentirse medianamente informados con una retahíla de historias que ni siquiera ellos creen pero que acallan sus conciencias por un rato, esa que les dice que el iceberg ha hecho una grieta en el casco y que aunque toque la banda viejos valses vieneses, algo no va bien. Lo segundo es que por mucho que el espíritu crítico de sus lectores raye la indecencia moral, tienen que competir por su atención con los cuerpos semidesnudos de la gente que les rodea, con las cervezas, el fútbol de verano, las drogas y demás opciones de ocio estival. Normalmente se suele echar mano de un cebo, pero con noticias tan chorras como la mencionada, es imposible generar uno, como mucho obtendrás comentarios tipo "ya podría clavárselos en los testículos" y pasarán al siguiente tuit. Por ello tienen que refinar hasta el límite de la profesionalidad los titulares de las noticias. Y por eso omiten la procedencia de la gamberrada, que se viene haciendo, que tenga constancia, desde que yo estaba en 3º de EGB (y yo soy un señor provecto ya), porque a nadie en su sano juicio le interesa saber que un viejo malayo, en lugar de mirar obras, se dedique a estas gilipolleces. Lo próximo será leer: "Le tira un moco en el plato de sopa que iba a cenar", y cuando entres en la noticia, que haya ocurrido en Rhodesia.

Semejante técnica la vi no hace demasiado en otro tuit, del periódico El País, en el que se podía leer: "La fiscal general es destituida", y a continuación el enlace a dicho artículo. Claro, pinchas y te enteras de que habían dado la patada a la fiscal general de Venezuela. El País, diario independiente de Venezuela. Lo de "independiente" lo dejo para completar el chiste. Es esta la única manera de que el lector se preocupe por lo que ocurre en el país sudamericano. No le importa lo que le pase al vecino, le va a preocupar lo que pase allí. Cristal hace mucho que dejó de emitirse. Vemos que esta técnica de redacción puede servir tanto para el marrullerismo económico como para la propaganda.

Para que luego digan que Internet está matando a los medios tradicionales, si no fuera por las posibilidades de engaño que la Red les ofrece hubieran desaparecido hace tiempo. Ya nadie busca información y el número de los que buscan adoctrinarse en su ideología no es suficiente para mantenerlos a flote.

Instagram

Recientemente he abierto una cuenta en Instagram. En realidad, ya la tenía desde hacía meses pero decidí darle un nuevo enfoque y... en fin, no os voy a contar aquí mi vida. Sin embargo, tras varios días de actividad en dicha red social, he llegado a varias conclusiones que si que vais a tener que leer porque algo tengo que escribir. También os podríais haber ofendido por estas palabras y decidir no leerlo, pero, ¿y si es todo una trampa y en realidad hablo de las famosas con las que me he enrollado? Veamos...

. La gente pasa como el culo de Instagram los fines de semana. Perdonad el lenguaje florido pero acabo de ver el cuarto episodio de la séptima temporada de Juego de Tronos y me he venido arriba. Es un caso curioso, algo que se supone diseñado para rellenar nuestros momentos de asueto es usado en horario de oficina. En Twitter pasa lo mismo, y en Facebook. "Es que yo lo uso para buscar información para el trabajo y por eso los fines de semana no entro", dirá alguno. Los cojones. Cualquier excusa es buena para no trabajar. Eso con los blogs no pasa porque... están muertos.

. Nadie lee los textos que acompañan a las fotos. Lo único válido son los hashtags con los que hacer más visibles nuestras fotografías. La palabra ha muerto como medio de expresión. ¡Larga vida a la foto del desayuno! En una foto puse que me gusta la pizza con piña y la tortilla sin cebolla y aún así recibí varios likes. Claro que puede que la broma esté más quemada que una caja fuerte que albergue los papeles de la Gurtel. Además la foto era de un plato de croquetas. Este experimento no me lo aceptarían en la Royal Society, desde luego.

. Hablando de favs, likes o como demonios se llame la muestra de aceptación de las aportaciones por parte de la comunidad. Son tan adictivos como la comida china, y casi diría que más. En cuanto recibes un par, algo se activa en el núcleo del placer del cerebelo y quieres más y más. Hasta que una tarde te descubres refrescando la pantalla de interacciones cada segundo y llamando hijos de puta a todos aquellos que no saben apreciar tu arte. Desconozco si en otras redes sociales el sentimiento es el mismo porque nunca se ha dado la circunstancia de que a más de dos personas les haya impresionado tanto algo que haya dicho o hecho como para demostrarlo con un complejo click de su ratón o un esforzado tap de su dedo.

. Otra cosa que he percibido es que hay muchas tetas, de las artísticas, sin pezones, porque en Instagram son unos mojigatos y piensan que sin pezón no hay teta y sin raja no hay culo. Eliges a una joven IT girl y ahí lo tienes, curvas peligrosas en su máximo esplendor. Ojo que no me quejo, más bien al contrario. Ya era hora de que se normalizara esa parte del cuerpo humano. Eso sí, las pajas me las sigo haciendo igual.

. No te deseo ningún mal pero ojalá en tu grupo de amigos tengas un fan de las Stories. Una de las razones por las que me alegra no tener amigos a los que pueda ver con asiduidad es que no tengo que soportar que alguno de ellos se dedique a grabar todo lo que acontezca en nuestras reuniones. Como no nos solemos ver en persona por un espacio de meses o incluso años, cuando nos juntamos a ninguno se le ocurre sacar el móvil siquiera. Es motivo de anulación de amistad instantánea. Por cierto que una vez le toqué con el codo sin querer el culo a la señora que hacía de la mujer del Fary en Menudo es mi padre. No fue una relación sexual, qué duda cabe, pero yo disfruté mucho. Tengo el codo muy sensible.

Con todo, el nivel de adicción de estos fans  no llegará jamás a los niveles de...

. La gente que vive para subirlo todo a Instagram. Los reyes del postureo, el equivalente humano a una cáscara de nuez vacía. Un muñeco de esos que prueban los airbags de los coches vive más que estas personas que han hecho de la cámara, o el móvil, una extensión de su brazo. Son los primeros humanoides biónicos. Interpretan la realidad a través de la lente fotográfica, la cual les sirve de nexo social con otros miembros de su subespecie. Creo que se aparean frotando los palos de selfie. Por suerte son estériles y en una generación la tontería se quitará. Hasta entonces habrá que aguantarles haciendo fotos de las cosas más insospechadas: la risa de un abejorro, el miedo de una servilleta o un pezón pero sin teta.

. Esto no tiene mucho que ver con el tema, pero mientras procrastinaba antes de corregir el post, para lo que ha servido..., acabo de descubrir que las vaginas se pueden deprimir. Hay que ver el cuerpo humano... En cualquier caso, ¿qué decimos sobre eso en esta casa? Not today.

La señora del tupper

Las circunstancias de la vida y el miedo a volar me han hecho asiduo de las estaciones de tren, en concreto las de Atocha y Chamartín, sitas en la capital del Reino, de visita obligatoria si quieres ir a cualquier otro lugar de España gracias al centrismo ferroviario que aún domina este país y del que se está desperezando a marchas forzadas.

Es frecuente que deba pasar las horas del almuerzo esperando en ellas algún tren, por lo que suelo comer en las salas de espera, siempre carentes de asientos libres, lo cual provoca una lucha soterrada y carreras disimuladas entre los usuarios de la estación. Y no hablaré de los HIJOS DE PUTA que "sientan" a sus maletas, no vayan a coger un resfriado si tocan el suelo, porque no quiero exaltarme. ¡BASTARDOS HIJOS DE PERRA!

Me encontraba el otro día en Atocha degustando un jugoso bocadillo de tortilla de patatas, cuando, para distraerme, procedí a inspeccionar los rostros de aquellos viajeros que me rodeaban. En qué mal momento lo hice, pues en el mismo instante en que levantaba la vista de la mezcla divina de patata y huevo, mi mirada se cruzó con la de una señora que me contemplaba como si fuera un pastel de manzana enfriándose en el alféizar de una granja de Missouri. Era la mirada del hambre, del ansia irrefrenable, de la desesperación ardiente y el deseo inextinguible... la mirada de los mil cochinillos.

La pobre señora se encontraba algo lejos de mi asiento y además calibré su respuesta al ver que me acercaba con la pechera cubierta de migas, el bocadillo en una mano, una coca cola rebosante en la otra, y una franca sonrisa. Bien podría haberme devorado allí mismo o gritado histérica en busca de la policía; ambas opciones nada deseables, así que decidí no ofrecerle un pedazo de tortilla. Espero que esa buena señora encontrara a alguien que la alimentara y no muriera de inanición.

Para evitar experiencias similares, terminé de comer enfocando la vista en los trenes que languidecían en las vías, como serpientes de metal adormecidas que solo revivirían tras engullir a la masa humana que se agolpaba, cansada, frente a ellas.

Cuando el último bocado del bocata traspasó mis fauces, creí oír un lamento lejano; el rugido de millares de estómagos clamando por un pedazo de pan. No me atreví a mirar hacia donde se encontraba la señora de antes. A veces es mejor no saber.

Aún me quedaba media hora antes de embarcar, así que como no tenía otra distracción, me dispuse de nuevo a observar a mis congéneres. Miré en la dirección contraria a donde se encontraba la novia de Galactus. La estampa que me encontré no era menos aterradora.

Otra señora, y no es que me fije solo en ellas y obvie de mi campo visual todo aquello que tenga rabo, que también, abrió un tupper con avidez, dispuesta a darse a la pitanza, como la hora lo requería. Cual fue mi sorpresa, cuando del tupper no sacó una cucharada de lentejas, un puñado de croquetas o un filete empanado acompañado de sus correspondientes patatas, sino.. ¡galletas de chocolate!

Y ojo que no es la primera, ni será la última, persona a la que he visto con semejante platillo. Hay mucha gente que decide portar sus preciadas galletas en tuppers gigantes. A ver, que puedo entender que no quieran que se queden manidas o se despedacen en el traquetreo del viaje, pero yo las he llevado envueltas en papel de aluminio siempre y han llegado como recién sacadas del paquete a su destino.

Estuve tentado de preguntarle el por qué de semejante empaquetado: ¿precaución? ¿paranoia? ¿una promesa? ¿estupidez? ¿extravagancia?, pero los altavoces anunciaron la salida de mi tren en escasos minutos y tuve que salir corriendo. Había pasado 23 minutos viendo a una mujer comer galletas, y ni siquiera se las metía enteras en la boca.

En busca de Pedro Sánchez

PRIMER ACTO

UNA HABITACIÓN CON UNA CAMA DE MATRIMONIO EN LA QUE UNA
PAREJA VE LA TELE.

Se escucha una voz en off.

                      PRESENTADORA
          El otrora líder socialista prepara
          el asalto a la dirección del
          partido por segunda vez, apoyándose
          en sus bases, toda vez que la
          cúpula dirigente maniobró para
          destituirle de la secretaría
          general el pasado mes de febrero.
          Para ello, ha decidido recorrer
          toda España para hablar con los
          militantes y recabar sus votos en
          la próxima asamblea del PSOE que
          tendrá lugar a finales de mayo.
          Comenzará con su gira el próximo
          viernes con una visita a Soria...

                      RICARDO
          Hoy es jueves, ¿verdad?

                      ANA
          Creo que sí.

                      RICARDO
          ¿Tienes algún calendario a mano?

                      ANA
          No. De todas formas, estamos de
          vacaciones. ¿Qué más da? (con voz
          seductora) ¿Acaso quieres saber el
          tiempo que llevamos en el séptimo
          cielo?

                      RICARDO
                (sonríe y se abraza a
                 ella con fuerza) No me
                 hace falta. Contigo el
                 tiempo que nos queda por
                 delante es demasiado
                 poco y el tiempo que
                 pasamos juntos es toda
                 una eternidad. Es que...
                 He pensado que estamos
                 al lado de Soria.

                      ANA
                 ¿Y?
         
                      RICARDO
          Lo acabas de escuchar. Pedro
          Sánchez estará allí.

                      ANA
          (Extrañada) ¿Quieres que vayamos a
          verle?
         
                      RICARDO
          Me alegra saber que pensamos lo
          mismo.

                      ANA
          A ver, no te equivoques. No tengo
          nada contra él...

                      RICARDO
          Además es guapete.

                      ANA
          Además es guapo, aunque eso no sé
          muy bien a qué viene. Te decía que
          si me lo cruzara por la calle no le
          escupiría a la cara ni le
          insultaría pero de eso a chuparme
          hora y media, o dos, en coche para
          verle caminar entre el gentío, pues
          hay un mundo.

                      RICARDO
          Pero estaría curioso. ¿Cuántas
          veces tendrás la oportunidad de
          estar junto a un secretario general
          del Partido Socialista Obrero
          Español? No se dejan prodigar mucho
          en público. Tenemos que aprovechar
          la ocasión.

                      ANA
          En primer lugar es un (remarcándolo
          mucho) ex secretario general. En
          segundo lugar, tú siempre te has
          reconocido como una persona
          apolítica. Y en tercer lugar, me
          dijiste que iríamos a la playa.

                      RICARDO
          Apolítico a mi pesar, o si quieres
          que sea más preciso, más bien soy
          apartidista, si es que existe ese
          término. No me veo con ganas de ser
          parte de un proceso en el que
          participan exclusivamente
          formaciones que no representan mis
          ideales. Además, han dado lluvia
          para todo el fin de semana.

                      ANA
          Funda entonces tu propio partido.

                      RICARDO
          No te creas que no lo he pensado
          alguna vez. Nunca te lo había
          dicho. Espero que no te importe.

                      ANA
          Si todo lo que me tienes que
          ocultar es eso, puedo respirar
          tranquila.

                      RICARDO
          Palabra de joven promesa
          parlamentaria.

                      ANA
          ¿Y cómo se llamaría tu plataforma
          de lanzamiento hacia el sillón
          presidencial?

                      RICARDO
          Lo he pensado mucho y creo que no
          podría encontrar nombre mejor
          que... ¿Estás atenta?

                      ANA
          Soy toda oídos.

                      RICARDO
          Allá va, ¿eh?... ¡Putas y barcos!

                      ANA
                (silba) Un nombre que
                 deja a las claras su
                 línea ideológica. Tengo
                 la sensación de que
                 lograrías arrastrar a
                 gran parte del
                 electorado pro sistema.
         
                      RICARDO
          ¿Y eso es malo? Si son dirigidos
          hacia mi persona, no me importa de
          quién provengan los votos: obrero o
          banquero, masón o putero. Cuantos
          más, mejor.

                      ANA
          (A medio camino entre la ironía y
          la burla) Ardo en deseos de que
          lleguen las próximas elecciones
          para correr hacia el colegio
          electoral e introducir mi papeleta
          con tu nombre en la urna, de forma
          muy sucia.

                      RICARDO
                (ríe) Nada me gustaría
                 más... Pero no. Tengo
                 más de Josué que de
                 Moisés. Que sea otro el
                 que guíe a mi pueblo. Yo
                 no valgo para las
                 intrigas de salón y las
                 puñaladas de terciopelo.
         
                      ANA
          Lo tuyo es criticar a los poderes
          fácticos sin involucrarte demasiado
          en sus acciones. Por eso me extraña
          tu repentino interés por dar la
          mano a Ken.

                      RICARDO
          ¿A quién?

                      ANA
          Ya sabes, Ken Sánchez. ¿No te
          acuerdas de cuando le llamaban así
          durante las elecciones?

                      RICARDO
          Primera noticia que
          tengo.(Mirándola extrañado) Nadie
          le ha llamado así nunca.

                      ANA
          Pues en algún lugar he debido de
          oírlo porque a mí no se me hubiera
          ocurrido tamaña chorrada.

                      RICARDO
          En fin, tanto da. En cualquier
          caso, piénsalo, todo son ventajas.
          Nos movemos del pueblo, que siempre
          me estás diciendo que no salimos de
          la cama más que para comprar el
          pan, y los dos somos celíacos.

                      ANA
          Eso es cierto. Bueno, lo de la
          celiaquía en tu caso no sé. Sigo
          pensando que simplemente eres
          gilipollas.

                      RICARDO
          Segundo, sería una especie de
          excursión, una aventura que contar
          luego a los amigos o a nuestros
          nietos.
                      ANA
          En caso de que decidamos tener
          hijos. No es nada seguro, te lo
          recuerdo.

                      RICARDO
          Sí, sí. Era una forma de hablar. Y
          tercero, podemos aprovechar y
          grabarlo todo para subirlo luego a
          mi canal de Youtube.

                      ANA
                (Sorprendida)¿Tienes un
                 canal de Youtube? Qué
                 callado te lo tenías.

                      RICARDO
          Es reciente. Me registré hace un
          par de meses.

                      ANA
          ¿Y cómo se llama?

                      RICARDO
          Esas cosas no tienen nombre. La
          gente me sigue por mi nick:
          Elricardus.

                      ANA
                (Ríe estrepitosamente)
                 Ricardo, hijo, la
                 pitopausia te está
                 afectando con muchos
                 años de antelación.

                      RICARDO
          Ríete pero tengo ya 348 seguidores.

                      ANA
          ¿Tantos? ¿De qué tratan tus vídeos?
          (se pone seria de súbito) ¿No
          habrás subido vídeos de mí
          durmiendo... O algo peor?

                      RICARDO
          En ese caso los suscriptores se
          contarían por millones, mi amor.

                      ANA
          También es verdad.

                      RICARDO
          Me grabo jugando a la consola, con
          gritos esporádicos y a veces finjo
          sorprenderme con lo que veo en
          pantalla. Ya ves, yo, que tengo el
          culo pelado de jugar... Pero bueno,
          eso no importa. La idea sería hacer
          un video-diario de nosotros en
          nuestro viaje hacia Soria.

                      ANA
          Pero yo no quiero salir. Para que
          luego me reconozcan por la calle
          como la mema que siguió a su novio
          en un viaje absurdo a través de
          Castilla en pos de un señor al que
          Pablo dijo no. Sería una buena road
          movie si la rodara Terry Gilliam.

                      RICARDO
          No tienes por qué aparecer en
          ningún plano, aunque quizá se te
          escuche de fondo cuando hablemos.

                      ANA
          Vale, tú ganas. Pero la próxima
          salida es a la playa, ¿eh?

                      RICARDO
          Entonces, ¿hacemos las maletas y
          nos vamos en busca de fortuna y
          gloria?

                      ANA
          Tampoco te emociones, que Soria
          está ahí al lado como quien dice.

                      RICARDO
          No tenía ni idea.

                      ANA
          ¿Es que no enseñan Geografía en el
          sur?

                      RICARDO
          No sabría decirte, yo me iba a la
          playa.

                      ANA
          Seguro que a ligar con suecas.

                      RICARDO
          Cómo me conoces...

Ricardo se lanza sobre Ana y comienzan a besarse. Fundido a
negro.

SEGUNDO ACTO

LA SALA DE ESTAR DEL PISO DE RICARDO Y ANA. ESTÁ A OSCURAS.
NO HAY NADIE. LA PUERTA SE ABRE Y LA PAREJA ENTRA. ENCIENDEN
LA LUZ. ESTÁN VISIBLEMENTE CANSADOS.

Ricardo y Ana se quitan los abrigos y los cuelgan de un
perchero.

                      ANA
          Cariño, ¿sabes la de veces que te
          he pedido que vayamos al Ikea y la
          de excusas que me has dado siempre
          para escaquearte?

                      RICARDO
          No eran excusas, es que simplemente
          nunca se han dado las
          circunstancias óptimas para ir a
          mirar muebles.

                      ANA
          Lo que sea, pero que sepas que
          después del día de hoy, o me
          acompañas el fin de semana que
          viene a mirar el armario para el
          cuarto de invitados o pido el
          divorcio.

Ricardo se acerca juguetón a Ana. Ella le rechaza y se
sienta en el sofá, lo cual hace también su pareja.

                      RICARDO
          Pero amor mío, si no estamos
          casados, ¿cómo te vas a divorciar?

                      ANA
          No te me hagas el imbécil, que se
          te da muy bien para según qué
          cosas.

                      RICARDO
          Vamos, mujer. Ahora me dirás que no
          te lo has pasado bien.

                      ANA
          Uy, sí. De maravilla. Dieciséis
          horas en coche por carreteras
          regionales en el sábado invernal
          más caluroso desde que se inventó
          el calendario. Y por cierto, mira
          que te he dicho veces que arregles
          el aire acondicionado del coche.

                      RICARDO
          ¿Para qué? Si bajando las
          ventanilllas ya entra el fresquito.

                      ANA
          Para fresquito el de tu p...

                      RICARDO
          Ya sé lo que te pasa. Estás molesta
          porque aquel pastor te dijo que
          estabas plana.

                      ANA
          No es eso. Aunque no sé a qué vino
          ese comentario.

                      RICARDO
          La proverbial sinceridad de los
          hombres de campo.

Ana mira furiosa a Ricardo. Cruza brazos y piernas. No dice
nada. Se queda mirándolo durante unos instantes, tras los
cuales aparta la mirada.

                      RICARDO
          Era broma, cariño. ¿Cómo vas a
          estar tú plana con esos cántaros de
          miel que a mi me sulibeyan?

                      ANA
          ¿Y por qué no le dijiste nada?

                      RICARDO
          Todavía no nos había dicho por
          dónde quedaba el prado donde estaba
          dando el mitin Pedro.

                      ANA
          Para lo que sirvió... Yo creo que
          aquel paleto vio tu cara de pánfilo
          y reconoció a un igual. Y pese a
          ello, nos mandó al descampado
          equivocado.

                      RICARDO
          Creo que parte de culpa es mía. Con
          tanta rotonda me lío con las
          salidas. Lo que para un hombre es
          la tercera, para otro es la
          segunda.

                      ANA
          Y menos mal que nos llevamos la
          cámara sin batería. Si llegamos a
          grabar algo hubiéramos tenido que
          pagar a Youtube para que nos viera
          alguien.

                      RICARDO
          Ya es mala suerte. Y yo que
          esperaba conseguir el éxito y el
          respeto de los youtubers con la
          narración de nuestro viaje...

                      ANA
          ¿Quién querría ver diez horas de
          labriegos rascándose la cabeza, de
          vueltas y vueltas a las rotondas
          castellanas y las cuatro horas que
          estuvimos parados en la estación de
          servicio porque te quedaste
          encerrado en el baño?

                      RICARDO
          Si hubiera grabado lo que vi allí
          dentro, sería firme candidato al
          Oscar. Y con lo demás, un poco de
          montaje y tendríamos entre manos el
          Apocalypse Now español.

                      ANA
          El mundo llorará esa pérdida. (Se
          levanta, algo más animada) En fin,
          dejemos el asunto. ¿Qué hacemos
          mañana?

                      RICARDO
          Verás... Había pensado...

                      ANA
          No me gusta cómo suena eso.

                      RICARDO
          ¿Y si vamos a Burgo de Osma?

                      ANA
          Esa mujer te estaba tomando el
          pelo, Ricardo.

                      RICARDO
          ¿Cómo puedes dudar de la palabra de
          una farmacéutica? Si dice que Pedro
          se reunirá con los militantes allí,
          yo la creo.

                      ANA
          No pienso hacer el canelo más, al
          menos en lo que queda de mes.

                      RICARDO
          Pero amor...

                      ANA
          He dicho que ni hablar. Si quieres
          ir detrás de un hombre, conmigo no
          cuentes. Y mira que yo soy muy
          liberal pero me suena raro hasta a
          mí.

                      RICARDO
          ¿Voy a tener que ir solo entonces?

                      ANA
          Pero vamos a ver, ¿qué te ha dado a
          ti con Pedro Sánchez? Si es un
          inútil que no ha sido capaz ni
          de... De nada. Es que no vale ni
          para hacer chistes. Es una nulidad,
          un cero a la izquierda, el signo
          más en un número positivo, la pera
          en una macedonia de frutas...

                      RICARDO
          ¿Es que no lo ves? Es aquel al que
          esperan los militantes, el elegido,
          el que traerá el equilibrio a la
          izquierda.

                      ANA
          Y la llevará al centro. Como
          Isidoro.

                      RICARDO
          Eso me ha dolido. ¿Sabes qué? Me
          voy a ir ya. De noche se conduce
          mejor.

                      ANA
          ¿No te llevas la cámara?

                      RICARDO
          No tengo tiempo de cargar la
          batería. Dicen que han visto el
          coche de Pedro en la nacional 122 a
          la altura de Calatañazor. Con
          suerte llegaré poco después de
          él.(Se acerca a una mesa y coge el
          móvil)

                      ANA
          (Mientras se marcha Ricardo, que no
          la escucha) ¿Pero quién te lo ha
          dicho si solo estamos nosotros dos?
          (hablando para sí misma) Al menos
          esta vez se ha acordado de coger el
          móvil.

Cae el telón sobre el escenario.

TERCER ACTO

LA SALA DE ESTAR DEL PISO DE ANA Y RICARDO. ESTÁ
ATARDECIENDO. EL SOL CREPUSCULAR SE CUELA POR LA VENTANA.

Ana, con ropa veraniega, está limpiando mientras escucha la
radio.

                      VOZ DE LA RADIO
          Y en el plano político, mañana dará
          inicio el congreso socialista en el
          que los militantes del PSOE
          elegirán al que será su nueva, o
          nuevo, secretario general.

Llaman a la puerta.

                      ANA
                (Mirando a un reloj que
                 hay colgado) ¿Quién
                 será? Es demasiado
                 pronto para que haya
                 vuelto. (Abre la puerta
                 y entra Ricardo)
         
                      RICARDO
          ¡Ana, cariño! (se abalanza sobre
          ella. La abraza. Ella se ha quedado
          helada. Cuando intenta besarla,
          ella le aparta)

                      ANA
          (Visiblemente sorprendida, turbada)
          Ricardo... Qué sorpresa... ¿Qué
          haces aquí?

                      RICARDO
          Vivo aquí, ¿no? (sonríe)

                      ANA
          Pero, ha pasado...

                      RICARDO
          Lo sé, y lo siento mucho. He estado
          fuera varias semanas y no he dado
          señales de vida, pero se me cayó el
          móvil en una alberca de Cabrejas
          del Pinar y no hubo manera de
          sacarlo. (Se sienta en el sofá) No
          te puedes imaginar por todo lo que
          he pasado. (Ana se sienta,
          incómoda, mirando a su alrededor)

                      ANA
          No termino de hacerme a la idea de
          que estés aquí.

                      RICARDO
          Pero lo estoy, amor. Lo logré.
          (sonríe como un maníaco) Creías que
          no lo lograría pero lo conseguí.

                      ANA
          No sé a qué te refieres.

                      RICARDO
          Será verdad...

                      ANA
          Ah, ya. ¿Viste a Pedro Sánchez?

                      RICARDO
          No solo lo vi. Fue mucho más que
          eso. (sacude su cabeza) Pero déjame
          que te cuente desde el principio.
          No te voy a engañar. Después de
          marcharme de casa estaba muy
          enfadado. Quería que me
          acompañaras, que compartieras mi
          pasión, pero durante las solitarias
          horas que estuve conduciendo
          mientras escuchaba Hablar por
          hablar, hice las paces conmigo
          mismo y comprendí que no podía
          arrastrarte contra tu voluntad. Me
          encontraba en un viaje iniciático
          en el que pretendía encontrar la
          razón de mi existencia.

                      ANA
          A ver, Ricardo, échame el aliento.

                      RICARDO
          Minutos después de que amaneciera,
          con el sol despuntando tras unos
          montecillos que se recortaban en el
          horizonte y que servían de fondo al
          lienzo que formaban las abigarradas
          casas del pueblo, llegué a Burgo de
          Osma. Con los jilgueros aún
          desperezándose, me adentré en el
          centro de pueblo y aparqué junto a
          un bar. Necesitaba despejarme y
          comer algo, porque desde el
          sandwich de pavo que comimos la
          tarde anterior no había probado
          bocado, así que entré a tomarme un
          pincho de tortilla y un café. Con
          la tortilla no tuve suerte porque
          la cocina estaba cerrada, pero el
          café doble me despertó para el
          resto del día. Era un café negro,
          puro, sin los edulcorantes de
          ciudad propios de gentes
          refinadas...

                      ANA
          Todo eso está muy bien, pero
          ¿podrías saltarte los detalles? Es
          que tengo prisa.

                      RICARDO
          Está bien. Ya te contaré más tarde
          la historia de la tortilla y el
          descuartizador de Palencia. A lo
          que iba, ya con el estómago lleno y
          el ánimo que ello conlleva, le
          pregunté a una señora que iba al
          mercado si sabía dónde podría
          encontrar la Casa del Pueblo del
          PSOE. Cuando la buena mujer me dijo
          que la habían quemado los
          nacionales en el 37 se me heló la
          sangre. Estaba en territorio de la
          derecha. Corrí hacia el coche y
          salí como alma que lleva el diablo.
          Por suerte puse la radio...

                      ANA
          ¿No podrías abreviar un poco?

                      RICARDO
          ¿Qué prisa tienes? Todavía queda
          tiempo para cenar. Además, para
          celebrar mi vuelta podemos comer
          fuera.

                      ANA
          Sobre eso...

                      RICARDO
          Vale, vale. Te contaré la versión
          abreviada, pero luego no vayas
          diciendo por ahí que te quedaste
          con ganas de más, ¿eh? (le guiña un
          ojo) Estaba confuso y desorientado.
          ¿Qué iba a hacer ahora? ¿Volver a
          casa? ¿Después de todo lo que te
          había montado?

                      ANA
          Hubiera estado bien, sí.

                      RICARDO
          Las circunstancias, ya sabes...
          Además, pinché una rueda sin saber
          muy bien cómo y tuve que pararme a
          un lado del arcén. Allí estaba yo,
          en mitad de ninguna parte, rodeado
          de árboles y matorrales.
          Desesperado porque me había dejado
          el gato en el altillo...

                      ANA
          Mira que te lo he dicho veces.

                      RICARDO
          Ya lo sé. No me lo recuerdes más.

                      ANA
          Visto está que no lo he hecho lo
          suficiente. Pero vamos, que a mí a
          estas alturas...

                      RICARDO
          Vale, tú ganas. Lo que te decía. El
          pesimismo se había adueñado de mí.
          Estaba a punto de echar a andar y
          dejar atrás el coche cuando, ¿a que
          no sabes quién apareció montado en
          una moto?

                      ANA
                (Irónicamente) No me lo
                 digas. El Rey.
         
                      RICARDO
          Nada de eso. ¡La Guardia Civil! Al
          fin sirven para algo. Y he de decir
          que el agente fue muy amable y me
          ayudó a cambiar la rueda con las
          herramientas que llevaba. Eso sí,
          me metió 300 euros de multa.

                      ANA
          Podría haber sido peor. Podría
          haber sido el Rey y que te hubiera
          metido... Otra cosa.

                      RICARDO
          Muy graciosa, Ana. Cuando se
          despidió decidí que vagaría un par
          de horas sin rumbo en busca de una
          señal del dios socialista y si no
          obtenía ninguna, desistiría. En
          esas estaba, cuando recibí un
          mensaje del destino en forma de
          boletín radiofónico. Pedro se
          encontraba en Alcubilla del
          Marqués, a pocos kilómetros de mi
          posición. Y ahí ya sí. Deberías
          haber visto cómo estaba el pabellón
          deportivo donde estaba arengando a
          las masas. ¡Abarrotado! Me quedé
          embelesado escuchándole hablar de
          esperanza, de un futuro libre de
          Populares donde la libertad sería
          la menor de nuestras
          preocupaciones. Por desgracia,
          aunque estuve esperando junto al
          escenario para acercarme a él en
          cuanto terminara, recibí la llamada
          de la naturaleza y tuve que ir al
          baño. La suerte no estaba conmigo y
          me quedé encerrado por culpa de un
          pestillo oxidado. Cuando logré
          salir con la ayuda de los bomberos,
          ya se había marchado. Le seguí
          durante días por aldeas y cañadas
          reales, siempre un paso por detrás
          por mucha prisa que me diera,
          forzando la rueda de repuesto, que
          ya sabes que solo debe servir para
          llegar al garaje más cercano. Ahí
          fuera, en el rincón más desconocido
          puedes encontrarte cosas que van
          más allá de la lógica. Por ejemplo
          en el pueblo de Berzosa, donde
          tienen el billete de 500 euros más
          pequeño del mundo, invisible a
          plena vista. Necesitas de toda tu
          imaginación para poder verlo. En
          todos los pueblos era lo mismo.
          Cuando me paraba a preguntar si
          habían visto a la comitiva
          socialista, me contaban hechos
          increibles realizados por nuestro
          líder. Un mecánico de Valdeabín me
          contó cómo Pedro había hecho que su
          tío encontrara trabajo con solo
          enseñarle su carné del partido. No
          le creía y me llevó a casa del
          interfecto para que lo viera. Y
          allí estaba, el carné milagroso,
          colocado en un improvisado altar
          escoltado por un busto de Felipe y
          de Solchaga junto a la primera
          nómina. En Nafría de Ucero me
          contaron cómo obró el milagro de
          las porras y el chocolate en el que
          repartió churros a todo el pueblo
          en colaboración con la churrería
          del pueblo, cuyo dueño quería
          arrendar un solar municipal para
          ampliar el negocio, y en un pueblo
          que no nombraré, expulsó al
          concejal de urbanismo de un
          ayuntamiento poseído por el Partido
          Popular. En Valdemaluque al fin di
          con él y pude verle cara a cara.
          Estaba en una calle céntrica de la
          localidad rodeado de simpatizantes.
          El murmullo de sus conversaciones
          se confundía con el de las
          chicharras que se tostaban al sol
          en las cortezas de los escasos
          árboles que salpicaban las aceras.
          De pronto se hizo el silencio,
          Pedro cogió a un chiquillo que
          pasaba por allí y que el destino
          quiso que fuera sobrino de la
          hermana de su cuñada y le dijo: "Ve
          a la Casa del Pueblo y escribe los
          nuevos estatutos del partido, unos
          en los que el pobre vea mermada su
          pobreza, en los que los excluidos
          encuentren su lugar, en los que los
          indignados hallen paz para su
          espíritu atribulado y bajo los que
          los socialistas puedan cobijarse
          con la seguridad y el orgullo de
          que no se está traicionando a su
          pasado ni vendiendo su futuro. Si
          te ponen pegas di que Pedro el
          resucitado te envía. Ten, cinco
          duros para que te compres un polo
          flash por el camino, que la
          canícula aprieta". Y el chiquillo
          corrió como el viento en primavera
          impulsado por los gritos de ánimo
          de los presentes, soñando con un
          polo de Coca Cola.

                      ANA
          (Con el gesto grave) Todo eso está
          muy bien, Ricardo, pero...

                      RICARDO
          ¿Ocurre algo? ¿Ha envenenado Susana
          a Pedro en el tiempo en que venía
          hacia aquí?

                      ANA
          Mira... No esperé que las cosas
          sucedieran así. De hecho pensé que
          no regresarías jamás de la meseta.
          Creí que habrías cruzado la linde
          equivocada o bebido de un pozo
          envenenado o quizá hubieras
          conocido a una granjera que te
          hubiera ordeñado...

                      RICARDO
          ¿Pero qué dices? ¡Yo nunca te sería
          infiel!

                      ANA
                (Mira al suelo) Ya...
                 Pero, compréndelo, han
                 sido seis semanas.
                 ¿quién es capaz de
                 esperar tanto sin perder
                 la esperanza?
         
                      RICARDO
          Pedro ha esperado seis meses antes
          de retornar a la presencia de sus
          militantes, ha caminado por el
          valle de la amargura, soportando la
          tentación de Felipe, las presiones
          de Cebrián...

                      ANA
                (Furiosa) ¡Pedro! ¡Pedro!
                 ¡Pedro por aquí! ¡Pedro
                 por allá! Siempre Pedro.
                 ¿Y qué pasa conmigo
                 Ricardo? ¿Qué pasa con
                 mis sentimientos? ¿Acaso
                 por ser la hija de un
                 fontanero no merezco tu
                 atención? ¿Acaso valgo
                 menos que un
                 ex-secretario de un
                 partido en ruinas?

                      RICARDO
          Exsecretario por poco tiempo. Su
          triunfo está cerca.

                      ANA
          Vete al infierno, Ricardo. Mira,
          ¿sabes qué? No quería ser tan
          brusca pero mejor así. He conocido
          a... (se arrepiente a media frase y
          calla)

Se escucha ruido en la puerta, alguien ha introducido las
llaves y no puede abrirla. Al otro lado suena una voz
mientras llama a la puerta.

                      AMANTE
          Ana, cariño. ¿Estás ahí? No puedo
          abrir. ¿Te has dejado las llaves
          puestas otra vez?

                      RICARDO
                (Empieza a comprender lo
                 que pasa) Ana, tú no
                 me...

Segundos de silencio. La tensión se palpa en el ambiente.
Ricardo apenas puede contenerse. Se mueve inquieto en el
sitio.

                      RICARDO
          Por favor, dime que por lo menos no
          tiene coleta.

Ana parece que va a decir algo, pero desiste y gira la
cabeza hacia otro lado. La oscuridad cae sobre el escenario.
                      FIN
                     

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