Goomer

Goomer es un camionero galáctico, de alopecia prominente, estomago considerable y de nacionalidad española (a mi me lo parece) que alcanza la fama el día que estrella su nave en un recóndito planeta de la galaxia, donde establece su residencia ante la imposibilidad de repararla. Bueno, aquí al lado lo veis.

Pronto se integra a la perfección en la monstruosa sociedad, en la que ascensores destrozahogares, novias a la fuerza, amigos amorfos y cucarachas estelares aunan esfuerzos para hacer de la nueva vida del terrestre algo surrealista, divertido y fácil de leer.

De los dibujantes españoles Ricardo y Nacho, la primera vez que tome contacto con las aventuras de Goomer, fue en las páginas de aquel maravilloso suplemento dominical para niños (sobre todo teniendo en cuenta las alternativas actuales: ninguna) que fue El pequeño pais, cuyas portadas ocupaban cada número, un personaje del mundo del comic. Uno de los días más tristes de mi vida, fue cuando los ejemplares que atesoraba, fueron destinados a formar parte del vertedero local.

El recargado ambiente extraterrestre que desbordaba la pagina semanal, transportaba mi imaginacion hacia lugares donde las estrellas estaban al alcance de la mano y podias acabar en el estomago de un buzón, todo en una misma noche.

Recientemente, Goomer fue llevado a la gran pantalla en forma de película de animación. Eso
creo, porque lo que es yo, nunca la ví en la cartelera. Aunque siendo realizada en España, donde desde hace bastante tiempo, los animadores parecen desconocer que existe una cosa llamada "sombra" y otra no menos importante llamada "volumen", creo que no me perdí mucho.
En su tiempo, se editaron varios albumes recopilatorios que, como casi todo en esta vida, podreis encontrar en el emule, ya que en los quioscos y similares, aparte del trasero de la obregón, poca cosa vereis.

Desconozco la razón por la que Goomer no está más explotado, al igual que ocurre con Mot. Siempre me pareció un personaje simpático, neutro y sobre todo entretenido, perfecto para una lluviosa tarde de otoño.

Una vez salí con una chica como esta. No es broma, lo conté en un post...

Tipos de amor

. Filial: Hagamos el amor antes de que se despierten mis hijos.

. Fraternal: venga prima, ¿hacemos el amor?

. Fraternal hacia amigos: Lo he hecho con mi prima, ¿por qué no puedo hacerlo contigo si te conozco desde parvulos?

. Romántico: ¿No es verdad amada mia, que en esta apartada orilla, más pura la luna brilla y se fornica mejor?

. Sexual: ¿Follamos?

. Al prójimo: Te he visto ahí sola y he pensado: voy a ofrecerle mi cuerpo para que hagamos el amor.

. A los animales: ¿¿¿¿¿que quieres que te deje a mi gata para que??????

. Hacia algo abstracto: Ya se que no nos hemos visto nunca, pero podriamos quedar para hacer el amor.

. A los principios: Si no te hiciera el amor, me remorderia la conciencia.

. Hacia un dios: Arrodillate ante mi po...

. Autopersonal: Me voy al baño

. Platónico: ¿Hacemos el amor? prometo pensar en Megan Foxx solo un poquito.

. Incondicional: Te hare el amor aunque no tengamos preservativos.

. Universal: Me voy a la ONU a ver si alli puedo echar un polvo de una vez.

Vacaciones en Euro-Rascapiquilandia

Habréis notado queridos lectores, que para el blog el tiempo se paró en un post de relleno sobre El bueno, el feo y el malo, hace bastantes días. No me secuestraron los chinos del restaurante de mi barrio, ni se me estropeo el ordenador, simplemente me fui de vacaciones. El destino, el país de las ratas cocineras: Francia.

Nada más pisar suelo francés se responde a una de las preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez: ¿Donde están los arboles de España? La dura realidad es que se los quedaron todos los gabachos. La densidad arborícola es tal, que más de una vez pensé que paseaba por la luna de Endor en lugar de los alrededores de Beziers (un peludo campesino rastrillo en mano que hablaba un idioma ininteligible ayudo a sumergirme en aquella fantasía)

Pastos y más pastos se extienden en los márgenes de las autovías que recorren la espina dorsal del país hasta llegar a su capital. Esa gente, jamás pasará hambre. Entendí también por que hace años nos tiraban los tomates, para hacernos un favor y ahorrarnos el camino de ida al mercado con los consiguientes gastos, porque ellos ya tienen hortalizas de sobra. Y es que los franceses son gente muy amable.

Llevaba yo la idea preconcebida del gabacho chovinista, engreído, antipático y asocial con los pobres infelices que no comparten la lengua de Robespierre, pero los indígenas con los que tuve ocasión de entablar conversación se mostraron muy amables; bueno una rubia se rió de mi, pero como todo el mundo lo hace, francés o no, no me sorprendió demasiado.

Necesitamos de toda la suerte del mundo y de la ayuda de un mapa, para llegar a nuestro destino, puesto que quien me lleva como copiloto solo puede sufrir un destino: la perdida.

El motivo principal de ir a París, era pasar unos días en Eurodisney, el lugar de veraneo del ratón Mickey y adonde todos los catalanes se dirigen en cuanto cogen las vacaciones. Tantos había, que por un momento pensé que aparecería un muñeco de Jordi Puyol cantando Els Segadors, en una carroza de las cabalgatas que recorren el parque. Lo que por otra parte, hubiera sido un buen entretenimiento.

Sin embargo, la primera impresión que tienes nada más entrar al recinto, es de que te encuentras en el parque temático de Shaft, por el descomunal número de trabajadores de color negro empleados en el lugar. Desconozco si están allí por ventajas a la hora de la contratación de personal, porque desgravan o porque hay pocos franceses que quieran trabajar, pero la imagen de negros sirviendo a blancos, hizo que me preguntara si estamos tan lejos de los tiempos de la esclavitud. Habría que ver lo que cobran.
Superado ese momento de duda, me sumergí en el parque. Tengo la cabeza tan grande, que posee su propio eje gravitatorio, por lo que no puedo disfrutar de atracciones que la muevan demasiado, por riesgo a marearme peligrosamente, así que a las montañas rusas ni me acerqué, ni siquiera a un par de rusas que hacían cola en la Space Mountain. Porque otra cosa no, pero mujeres había...

Muchos dirán que la Mary Poppins del Walt Disney Studios es la mujer más bella de la tierra, no seré yo el que diga lo contrario, pues aunque Yasmine no se queda corta, es incapaz de reflejar el candor, la inocencia y la insultante belleza que refleja el rostro de la babysitter inglesa. De más está decir que quedé encandilado por los movimientos de su blanco vestido, cuando se bajó de su carroza y comenzó a bailar a pocos metros de mí.

El tema de las cabalgatas, merece un tema aparte. Nada más llegar, nos encontramos con una, en la que los protagonistas eran los piratas de Peter Pan, Buzz Lightyear y varios secundarios ilustres más; que es como ir a ver jugar al Real Madrid y encontrarte con Portillo. Por fortuna, el desfile nocturno me hizo olvidar al tejón de Robin Hood, con un impresionante espectáculo de luz y música, que hizo honor a los reportajes publicitarios. Luego fuimos a ver un espectáculo de especialistas.

En un episodio de los, últimamente, omnipresentes Simpsons, la familia iba a contemplar un espectáculo aéreo, que Homer prefería ver en la Jumbovision que tenia a su lado, pese a que los aviones pasaban sobre su cabeza. Bien, lo que en un principio puede parecer un flojo gag, se tornó en una descripción aplastante del gusto del ser humano por lo ficticio. Pues, al igual que Homer, yo también me vi contemplando las piruetas de unos especialistas motorizados, en una gigantesca pantalla, en lugar de echar un vistazo un par de metros más abajo, donde se daban cita coches realizando saltos imposibles, disparos de fogueo, llamaradas de fuego, incluso Herby. Un verdadero show como solo saben hacer en América.

El resto de las atracciones, las hice todas. La divertidisima galería de tiro de Buzz Lightyear, los mareantes coches de cars, el castillo de Piratas del Caribe... y Phantom Manor, donde el terror victoriano recubre cada rincón de sus paredes. Una vez salí de allí, llegué a la conclusión de que si a un victoriano lo llevaras a ver Viernes 13, se moriría en la butaca del susto. Unas niñas pequeñas con candelabros jamás darán miedo, a no ser que de pronto te digan: ¡¡¡Papa!!!

Ya podrían haber construido Disneylandia en Barbate. Las colas habrían sido mas largas de lo que fueron en París, el servicio hubiera estado en manos del marroquí de turno, las chicas, escogidas en función de sus capacidades amatorias, pero eso si, el tiempo hubiera sido esplendido.

Back to the USSR

Internet en sus comienzos era un poderoso fuente de comunicacion entre el pueblo llano y las prominentes celebridades en multitud de disciplinas. Tan pronto podia consultar al médico que "ideó" la amniocentesis mis dudas sobre dicha prueba, como podia solicitar al chef Gustav de "Le petit Cochon", su receta del salmón a la baviera. Lo más asombroso de todo, es que te respondian de forma no insultante.

Uno de los personajes con los que mantuve correspondencia, fue J.R. Nyquist. Analista de inteligencia para unos, pirado para otros, que sostenia la original teoria de que la caida de la Unión Soviética no era mas que un engaño de los comunistas para que occidente bajara los brazos, momento que aprovecharian las hordas rojas para borrar a los USA de la faz de la tierra.

A mediados de la década pasada, con Rusia en manos de un borracho mujeriego, con un presidente guay en los USA y con el envio al desguace de toneladas de material militar, poca gente podia creer tan descabellada historia.

El bueno de Nyquist debe estar ahora saltando por su acolchada habitación gritando a quien le quiera escuchar "Os lo dije" una y otra vez. Basta echar un somero vistazo a los periodicos importantes, para comprobar el viraje ruso hacia posturas y acciones propias del antiguo imperio sovietico.

Primero silenciaron a los medios de comunicacion criticos con el gobierno o "comprados por la oligarquia pro occidental", luego fue el acoso a los grupos de la oposición: Kasparov se lleva más "tablas" a sus espaldas en una sola manifestación, que en toda su carrera profesional. Junto a otras, eran medidas internas que no alarmaban a casi nadie. Los rusos han sido muy propensos siempre a cierta opresión; pero entonces se conjuraron dos factores clave: a expansion hacia el este de la OTAN (tacticamente acertada) y la brutal inyeccion de capital producto de la venta del oro negro, cuyo precio se ha disparado en los ultimos tiempos y del que Rusia disponia en abundancia para consumo interno.

Esto le ha permitido una capacidad de desarrollar de nuevo su ejército sin tener que estrecharse el cinturon y una excusa ante la opinion occidental (la unica que cuenta mal que les pese a muchos) para iniciar una ofensiva en todo el globo, con el objetivo de recuperar el prestigio y la fortaleza internacional de antaño. En ella se enmarcan sus aspiraciones polares, el reinicio de los vuelos estratégicos de bombarderos nucleares y la confrontacion con los USA en oriente medio, con la ayuda a Iran y demás paises enemigos, y el reciente anuncio de la vuelta al mediterraneo de la flota rusa, usando las antiguas bases sovieticas en Siria, que pretenden reutilizar.

Y por si todo esto fuera poco, en unos recientes juegos de guerra conjuntos entre rusos y chinos, Putin califico la relacion con ese pais, como un "Pacto de Varsovia 2". Asi pues, ya estan casi colocadas en el tablero mundial las piezas para comenzar una nueva confrontación.

Sólo el tiempo dirá si volveremos al terror nuclear de la segunda mitad del siglo pasado o afrontaremos algo mucho peor. De lo que no cabe duda, es que el espejismo de paz de los 90, se ha diluido para siempre.

Accidentes veraniegos

La playa puede ser un lugar mortal: mar picada y corrientes traicioneras en las que ahogarse, niños que arrojan arena a las gargantas descuidadas, suegras que hablan hasta quebrar la voluntad del infeliz que se tumba a su lado, ensaladillas pasadas que causan diarreas mortales, novios celosos que te hacen tragar la sombrilla por mirar más de la cuenta los pechos desnudos de su novia, balonazos que acaban con las ansias de paternidad de quien lo recibe... en fin, hay muchos modos de perder la vida o hacerse daño en tan ocioso y refrescante lugar.

En verano, la primera causa de accidentes estúpidos, es el juego de las palas. Ay de aquel que, desprevenido y ajeno a los dictados de la lógica, se deja llevar por el aburrimiento o el crio de turno, hacia la orilla, para echarse una partida. Aquella mañana de domingo, yo era uno de esos.

Huyendo del insufrible acento de mis vecinos, accedí a jugar un poco. De pequeño habia sido tres veces campeon de la localidad, aunque lo más que habia ganado, habia sido un frigodedo, que me regaló un señor por darle un pelotazo (accidentalmente, que quede claro) a su suegra.

Tenia practica pues, y asi lo demostre en los primeros toques, hasta que una morena de cadenas cimbreantes, que hacia olvidar que sus partes menos soleadas estaban cubiertas por un minusculo bikini, pasó junto a mi. Persegui con mi mirada la trayectoria cadente del trasero de la sudodicha, en lugar de ocuparme de la raqueta, que en un descuido, se le habia escapado a mi acompañante (cuyo nombre no dire pues es en la actualidad artificiero) y que se dirigia hacia mi cabeza a toda velocidad. El resultado: un golpe que me dejó inconsciente sobre la arena mojada.

Cuando volví en mi, senti los carnosos labios de alguien, posados sobre los mios, no dude en besarlos e introducir mi lengua en su boca. Abri entonces los ojos, y me encontre la estupefacta mirada de una socorrista que hasta ese momento intentaba hacerme el boca a boca. Di gracias a dios por no tratarse de UN socorrista.

Recuperada de la sorpresa, y habiendo recuperado yo el conocimiento, me llevó al solitario puesto de guardia, donde me haria un completo examen para cerciorarse de que me habia recuperado por completo. Cerró con llave la puerta, bajo las persianas, y con un leve movimiento, que memorice para futuras ocasiones, se deshizo de su apretado bañador rojo. Me tumbó sobre la mesa y se sentó sobre mi "sombrilla" totalmente desplegada por la vision de tan trabajado cuerpo.

Empezó a cabalgar con tal frenesí, que pronto las paredes de la estrecha habitación comenzaron a temblar. En uno de sus saltos, la pared tembló tanto, que un reloj de cuco que colgaba de ella, se desprendió y golpeó mi dolorida cabeza, dejandome inconsciente de nuevo.

Cuando la conciencia retornó a mi, me sentí completamente mojado. <<¿Ya?>> pensé extrañado, pues de siempre he durado mucho, pero al abrir los ojos, comprobé que me encontraba tumbado en la arena, enterrado hasta el cuello en ella, mientras mi acompañante me sonreia divertido desde su tumbona, haciendome gestos con la pala.

Así que amigos, si jugais a las palas en la playa, un consejo: ¡¡¡cuidado con los relojes de cuco!!!

Cosas que me hacen gracia (Black Edition)

¿Qué tienen en común Michael Jackson, las tenistas Williams y Lewis Hamilton?: Un padre chupoptero y chupacamaras, viviendo a remolque del éxito y la billetera de sus hijos. Jackson ya sabemos como ha acabado, con más juicios que el que insultó a la SGAE, las hermanas Williams deberan buscar marido en la asociación americana de forzudos. Solo el futuro dirá qué le espera al piloto de Formula 1, ¿quizá una gira mundial en el circo Popof?

Quien sabe, lo que está claro es que el padre de Tiger Woods por ejemplo nuncase entrometió demasiado en la carrera de su hijo y ahí lo tienes, anunciando cuchillas de afeitar y casado con una rubiaca que lo quiere por lo sensible que es. En conclusión: si quieres vivir feliz, alejate de tu padre!!

Cuando el arte se puso un poncho....

Con la edad vamos ganando confianza, experimentamos cosas nuevas y vamos creciendo como personas, al contrario que cualquier personaje de la Marvel que lo único que hace es encadenar una sucesión absurda de problemas como: soy gay y en mi patrulla no me aceptan.

Nuestros gustos también van cambiando. Por muchos años que cumpla seguire idolatrando "Oliver y Benji". Sin embargo el otro día viendo Fraggel Rock me aburrí como una ostra, cuando de pequeño soñaba con ser como Matt el viajero. Pero si sobre algo ha cambiado especialmente mi opinión, es sobre el western.

Antes no me hacía mucha gracia, excepto en las películas en las que oleadas de pieles rojas asaltaban el fuerte de turno, por aquello de mi gusto por el éxito o por la nihilista imagen de una lucha desigual entre el hombre blanco y las hordas de caballo loco, Toro Sentado o cualquiera de esos indios de animalescos nombres.

Todo cambió cuando ví la obra maestra y culmen del Spaguetti western: "El bueno, el feo y el malo", precuela que junto con "Por un puñado de dolares" y "La muerte tenia un precio" (la más floja de las tres en mi opinión) pone el broche final a la trilogia del dolar; dirigidas todas por Sergio Leone.

El rubio es el personaje protagonista del film, interpretado magistralmente por Clint Eastwood, el último hombre de un Hollywood, inundado ahora de imitadores de N´sync cuya fama se extingue como la luz de una estrella fugaz. Él es un "bueno" algo atípico, que se gana la vida cobrando la recompensa por la cabeza de Tuco, el "feo" con quien está compinchado. El descubrimiento de la existencia de un tesoro enterrado por un confederado en algún lugar del Oeste, es el que desencadena una trama, que contiene muchos de los mejores momentos de la historia del cine.

La música de Ennio Morricone, al que el apelativo de genio, se le queda corto, se fusiona a la perfección con la historia, siendo un personaje más de la misma. Como muestra: The sundown, que acompaña a la presentación de El malo. Jamás una melodia anunció de forma tan magistral la inmisericorde muerte que otorga un colt.

Y por si esto no fuera poco, se rodó en España, en los desiertos de Almeria, con la total colaboración del ejército español, que ya por aquel entonces (finales de los 60) se dedicaba a otros menesteres que no fueran pegar tiros, que por otra parte, bastantes habian dado ya. Las anecdotas del rodaje son múltiples, como las innumerables veces que se hizo daño Eli Wallach, pero están todas en la wikipedia, asi que todo lo que escriba está de más. No dejeis de verla, si es que queda alguien que no lo haya hecho.

Por esta escena, he querido ser toda mi vida Lee Van Cleef

La insoportable necedad del periodista

Hace unos días, miriadas de esos pequeños ególatras y despóticos seres que la gente llama: niños, se apelotonaron a la puerta de las librerias de medio mundo civilizado para conseguir una copia del libro más esperado de los últimos tiempos tras "El Corán 2. Os engañé como a chinos"

No era otro que la conclusión de la saga del niño mago, Harry Potter, que alcanza la madurez y termina de una vez por todas sus estudios cogiendo una espectacular cogorza (me imagino, siendo inglés....) tras ver cumplido el sueño de todo estudiante gamberro: sobrevivir a sus profesores.

Quizás ese sea uno de los motivos que expliquen el mastodóntico éxito de la saga, que ha cautivado a niños y mayores por igual, a ritmo de varita mágica, cuando a todas luces no se trata de una historia para menores de edad, y no me refiero a las supuestas enseñanzas paganas que inundan sus páginas, como sostienen los grupos evangélicos de los USA (donde hay gente capaz de quejarse por todo, incluso de que una porn-star les haga una felación) sino a las incontables muertes y el sufrimiento que se detalla en ellas. No adelantaré demasiado de lo que sé, aunque bien podria pese a no haber leido el libro.

¿Son estúpidos los periodistas? si, al menos los que ejercen de ello. Un día antes del estreno, un hasta entonces desconocido plumilla, desveló detalles del final del libro, hecho que criticó la editorial y desató las iras de la escritora, como bien informaron los periodicos del día siguiente, que ya que estaban, se dedicaron a destripar el libro de los pies a la cabeza, pese a que en su versión española no lo llegaremos a ver hasta el año que viene.

Es por eso, que a todo periodista que destrozó la emoción y el placer de descubrir un final esperado durante tantos años, os digo: sois unos hijos de quien-no-debe-ser-nombrado!!!!

¿Dónde están los gordos?

¿En un buffet libre quizás? Si, como miembro de la comunidad de los bien alimentados, puedo usar semejante término, para algunos despectivo y no, no es un chiste.

Iba a escribir una jocosa broma para uno de mis posts, en el que comparaba algo pesado, con la corpulencia de un personaje famoso, y me he dado cuenta de que todos los que conozco o están retirados o muertos: Marlon Brando, que se comia hasta sus palabras; John Candy, que murió sin que nadie me dijera nada; la salchicha peleona (no recuerdo su nombre) llamado a ser su sucesor; Pavarotti, al que le queda poco para cantar el Oh Sole mio al gran crítico del cielo (pobre.. Pavarotti digo); Montserrat Caballé, de la que nadie habla ya; Rossie O´donell, arrinconada en la radio, donde da rienda suelta a sus delirios conspiranoicos producidos por un exceso de acidos grasos.... y la lista sigue y sigue. El único personaje de actualidad con algunos kilos de más, es Santa Claus, y cualquiera hace un buen chiste con el, salvo ese de: están Santa Claus y un mono que toca el piano en la barra de un bar, cuando se les acerca una camarera... pero ese es muy malo. Me chivan que está ese que sale en los hombres de Paco, pero puede que sea la identidad secreta de Papa Noel, cuando no está repartiendo regalos, asi que no cuenta.

Así que cabe preguntarse que ha pasado con la gente rellenita, porque se siguen vendiendo bollycaos y hamburguesas triples, asi que haberla, hayla. ¿Habrán perdido quizás su faceta artística? o por contra, ¿serán apartados de los medios de comunicación, en una, a juzgar por el rosario de muertes, acertada medida para que no se imiten sus desvarios gastronómicos?

Quien sabe. En cualquier caso, donde quiera que una tableta de chocolate yazca solitaria sobre una mesa, donde quiera que un batido de chocolate rebose, donde quiera que un donut glaseado nos llame, allí estaremos!!

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