Propósitos para 2014

- Que me den la flor de su secreto
- Poner la bandera en el monte de Venus.
- Tapar agujeros
- Explorar la cueva del amor
- Sacar a pasear al pajarito
- Mojar el churro
- Hacer el amor
- Tener sexo
- Frungir
- Frinkar
- Zumbar
- Taladrar
- Percutir
- Fornicar
- Empotrar
- Bombear
- Follar
- Abrir una lata de anchoas
- Enroscar el tornillo en la tuerca
- Entrar en un túnel con el transiberiano
- Comerme un kilo de mejillones
- Comer rizos a puñados

Aunque con no comer tantos conguitos ya me conformo. Maldición, me ha entrado hambre. Antes de diezmar la población de tan deliciosa tribu africana, quiero desearos que tengáis una ¡Feliz entrada y salida, entrada y salida, entrada y salida, entrada y salida, entrada y salida, entrada y salida, entrada y salida, entrada y salida, entrada y salida (no me canso ¿eh? ni de escribirlo tampoco) entrada y salida, entrada y salida, entrada y salida, entrada y salida de año y todo eso!

Trece cosas (la versión del director)

Como no encuentro cómo expresar con palabras lo bueno que ha tenido este año, únicamente se me ocurre hacerlo con gestos obscenos y nadie me quiere grabar, he pensado en enviar un par de imágenes que he encontrado en mi andadura por el mundo real y por el virtual. Es en este valle de unos y ceros y pájaros azules en busca de un agujero donde pasar el invierno calentito entrando y saliendo, usando otras entradas a veces... (si tienen suerte, vamos), en el que un día apareció en mi TL esta pintada:

 
En estos tiempos en los que la realidad se torna gris y fría y el esqueleto de Kiko Ledgard se remueve en su tumba dispuesto a salir de ella para presentar el Un, dos, tres, de nuevo, es necesario coger un cubo de pintura y lanzárselo al mundo para hacerlo más colorido y brillante. Y quien dice un cubo de pintura, dice la figura de este cantante italiano. Y es que Franco Battiato mola, y quiero veros danzar como derviches tourneurs que giran, que es como se hace bien y si de paso se hace en una cama mejor que mejor. Y es esa esperanza por disfrutar del baile horizontal lo que me lleva a presentar la segunda foto, esta tomada en un lugar tan cercano como un lateral del edificio en el que habito, y cuyo autor solo puede ser un niño, pues únicamente la inocencia de uno puede llevarle a desear estar enamorado de dos mujeres a la vez, algo que Houdini intentó pero cuyo fracaso le llevó a la muerte. ¿Si no de qué se iba a enfundar en una camisa de fuerza y meterse en una piscina con tiburones?



Algún día descubrirás, Juanito, que la forma más sencilla de hacer un trío es pagando

Para terminar, el video musical del año. ¡¿Qué digo del año?!, ¡del 2013! Una versión del gran éxito de los robots franchutes más hispanoamericanizada que nunca, que hará las delicias de todos los amantes de la música y en especial de la fundadora de este blog: mi Gordi de las galaxias, de la cual podría estar años comentando sus bondades: Uruapan Mexican Loqui.



He hablado de la muerte de Houdini, zombis y he nombrado de una forma despectiva a los ciudadanos de Francia... Espero que aun así sea un post buenrollero. Y si no, podéis leerlo mientras os fumáis un porro, que eso siempre alegra.

Año 2013 tras la caída de Nueva York

El comandante Raan inició mecánicamente la maniobra de aproximación al planeta D-456-HG, al que sus habitantes conocían con el estúpido nombre de Tierra. Una señal de desastre de la sonda de vigilancia reptiliana que monitorizaba el avance tecnológico de los terrícolas había propiciado el envío de una misión de exploración. La Regulus, ´la nave estelar más rápida de la flota,  había sido elegida para llevarla a cabo y durante 12 ciclos viajó por las estrellas hasta llegar a su destino.

Los escudos se activaron a .03 parsecs de la esfera azul cubierta de nubes que pendía solitaria en el negro mural del universo. Los informes sobre el sistema planetario decían que debía haber un pequeño satélite inerte orbitando alrededor, pero no había ni rastro de ella.

La astronave se detuvo en órbita geoestacionaria y la tripulación comenzó los preparativos para el desembarco,  mientras los sensores escaneaban la superficie, los cielos y los mares de la Tierra. No había rastro de actividad industrial, ni electricidad o trazas de contaminación residual, no se escuchaban ruidos mecánicos, solo pequeños organismos biológicos surcaban los cielos... Se encontraban ante un sistema planetario de clase 2 cuando la base de datos de la U.G. mencionaba que se trataba de uno de clase 5.

La pequeña lanzadera de desembarco entró en la atmósfera terrestre 15 clics más tarde. A bordo se encontraba el comandante, el oficial científico Ralter y Lirg, un guardián de fuego, mera formalidad pues los escáners no detectaban formas de vida peligrosas.

Antes de aterrizar circunvolaron el globo para echar un vistazo a los grandes núcleos urbanos donde habían desarrollado su actividad aquellos seres. Ruinas y más ruinas fue todo lo que encontraron donde en un tiempo se erigió Nueva York, Los Ángeles, Londres, Berlín, Moscú... No quedaba un solo edificio en pie.

Pusieron rumbo entonces a la península ibérica, concretamente a un punto de la costa sur donde se suponía que vivía uno de los primeros contactados por los reptilianos. La ciudad de Los Boliches era un cascarón vacío pero al menos no había sido reducida a escombros como el resto del planeta. La lanzadera se posó gracilmente sobre el tejado de la casa de Moriarty, que así se llamaba el contactado y los reptilianos descendieron de ella mientras se ajustaban los respiradores, pues la atmósfera era tóxica para ellos.

La puerta se encontraba abierta. Al final del pasillo se encontraba su habitación. La decoración era cuanto menos curiosa. Sus cuatro paredes estaban empapeladas con fotos de una rubia enseñando su torso. Sobre el escritorio de caoba negra, una carta escrita en el intrincado lenguaje terrícola acumulaba dos dedos de polvo. Raan la analizó con su escaner portátil y en la pequeña pantalla del dispositivo apareció el texto traducido. Curioso, comenzó a leer:

Navidad de 2013

Comencé este post para el blog de Gordi: Trece cosas, al que os recomiendo que participéis enviándole todas las aportaciones buenrolleras que os hayan hecho sonreír o reír o follar con alegría este año. Como digo esa era la intención, pero cuando comencé a repasar mentalmente lo que había sido el año, vi que de "guays" iba a tener poco. Así que decidí guardarme este post para mi y verter en él todas las lágrimas, toda la hiel (que me suena a palabra de un diálogo de "Anillos de oro") y todo el cabreo contra este año terminado en número de la mala suerte y comenzando por un patito y un huevo que pronto dará a luz a otro patito. Y escribiendo esta chorrada ya se me ha pasado todo lo anterior, hiel incluida, así que tampoco se muy bien qué decir...

Los primeros tres meses fueron para olvidar de lo bueno que fueron. Al cuarto mes se hizo la luz en Cuenca, que existe pero es donde moran los monstruos, y me quedé solo otra vez, naturalmente. De pronto me vi arrojado al páramo de la soltería, donde solo los más fuertes sobreviven y evitan la tentación de pasar las noches escuchando a Kenny G. mientras se la pelan como un mono. A mi nunca me gustó Kenny G.

Me gustaría decir que me volqué en mi trabajo, que me encerré en el garaje de casa y que junto a un colega creé un buscador de páginas web que revolucionó Internet, pero esa es la historia de Google y es demasiado conocida como para que os la traguéis. Eso si, lo usé mucho para eso de lo del mono. Se encuentra cada cosa...

Los días se sucedieron, uno tras otro, mezclándose hasta forma una nebulosa de inmovilismo, desidia, pereza, gula, zapping entre 13TV e Intereconomía, robo de chicles en el Mercadona (espero que haya prescrito ya)... En fin, todo un cúmulo de oscuridad y cosas malas que desembocó en una enfermedad que me mantuvo en casa durante un trimestre apróx.

Y entonces me quise morir, pero no de mentirijillas, sino de "A ver si terminan Juego de tronos que no me quiero ir al otro barrio sin saber si se cepillan al niño rubio ese repelente (pero de mala manera, no de la buena)" Claro que por suerte creo que antes, ojala que no y sea inmortal, el autor irá al cielo a cruzar el sable con Tolkien. Y con esto no es que le desee la muerte, como a los fish and chips, es solo que con tanto dinero el hombre está tan feliz que para escribir debe tener ánimos. Vamos, a mi me envían un beso en Twitter y ya dejo de escribir en el blog durante semanas... si me pagaran millonadas por alguno de mis textos no me acercaría a un boli más que para usarlo en sofisticados juegos eróticos.

Y con eso, ya tenía medio año finiquitado, por no decir el año completo. Ya está. Cuando recuperé la salud, apenas paré en casa. Vi suecas en la playa, suecas en la montaña, suecas en la calle, suecas en el súper comprando conguitos... que igual eran de Burjassot, pero como eran rubias... Soñar es gratis desde que el tinte es barato.

También me presté a determinados retos planteados por lectoras del blog, que por cierto está bastante abandonado desde hace tiempo, en los que intentar ligar con chicas siguiendo ciertas pautas. Los resultados fueron discretos pero al menos me lo pasé bien y descubrí que tocar teta bien vale una bofetada, o dos, o que te echen del local, que te rocíen laca en los ojos y te hagan fotos con el móvil para ponerlas en su Facebook a modo de cartel de "Se busca".

Por suerte pude sacar varias cosas positivas. La primera de ellas, el haber madurado. Me di cuenta cuando seguía hablando, meses después, con chicas que había conocido y a las que no me podía zumbar por un motivo u otro. Mi antiguo yo inmaduro de hace 10 minutos tras escuchar "tengo novio", "vivo en Groenlandia" o "tengo un bote de laca en el bolso y no para usarlo en sofisticados juegos eróticos" hubiera salido por peteneras en busca de prados vírgenes en los que poder arar con tranquilidad . La segunda, y más importante, es haber conocido a esas chicas, Ellas saben quienes son y a todas les envío un beso.

Esto en lo personal. En lo general, qué voy a decir que no hayáis leído, sufrido, padecido, u os hayan contado...  Malos tiempos para la lírica, la épica, el mester de juglaría y todos los demás. Creo que lo que mejor define este año es la muerte de Mandela. De un tiempo a esta parte nadie se había preocupado por él. Ni siquiera aparecía en las necroporras de Twitter, esas que al final ganará Fidel Castro. Y es morirse y todos saltar como si se hubiera activado algún resorte. Declaraciones estúpidas del presidente español a unos periodistas vendidos a un plato de lentejas que todavía tendrán la poca vergüenza de hacerse llamar garantes de la libertad o "el cuarto poder"; líderes mundiales comportándose como quinceañeros en el cuarto de baño de su casa haciéndose fotos Tuenti en un funeral en el que un condenado por violación, robo y asesinato estuvo haciendo el polla junto al presidente de los USA mientras en los aeropuertos te ponen en pelota picada en busca de un bote de gel... Solo faltó una bacanal en los vestuarios del campo de fútbol donde se desarrolló la ceremonia religiosa para completar el cuadro de un mundo decadente cuyos signos de fatiga empiezan a ser alarmantes.

La educación está en retroceso, las artes están en retroceso, la ciencia está estancada, toda tecnología que no sirva para adocenar a las masas está en retroceso, la medicina curativa está en retroceso... la humanidad vendió el progreso a un consejo de administración y los malos resultados de su gestión van a acabar con nosotros como sociedad, civilización y finalmente como especie.

Supongo que este es un pensamiento común cuando llegas a determinada edad, y que han compartido todas las generaciones desde Timón de Atenas hasta la actualidad. Cuando llegas a determinada edad te da la sensación de que el mundo ha pasado de largo y tú te has quedado en la estación esperando no se sabe muy bien qué. (y en cuanto leas esto pensarás: "pues podría haberlo leído con la voz del tío de Aquellos maravillosos años, la del amigo de Marilyn Manson" Y volverás a releerlo con esa voz para comprobar si es cierto.

Al final, por mucho que diga el anuncio de Desigual, la vida no es chula, es una mierda pinchada en un palo, aunque los vestidos de guarrilla ayuden a llevarla mejor.

Este fue el último año. El año en que perdí la ilusión, las ganas de vivir, la esperanza en cualquier cosa, en el que despejé cualquier duda sobre que todo esto es una jodida broma,  en que los cacahuetes dejaron de tener sabor, en el que no me quisieron enseñar las tetas, en el que aprendí que nadie es mejor por ser más grande tras una maratón de David el gnomo, en el que descubrí que pelársela escuchando a Kenny G podría ser considerado una parafilia, en el que me siguió en Twitter el influencer nº 1 de España, en el que Pepe Colubi me hizo RT sin tener que hablar de su libro, en el que Matias Prats le dio FAV a uno de mis tuits, en el que conseguí un montón de followers poniéndome de avatar a una morena con grandes pechos, en el que me topé con un tuit que no quería de una persona que todavía quería y a la que dejé de querer, en el que llegué tarde a una invitación a un Nesquick...

Un año, en definitiva, en el que es tan triste que la mayor parte de cosas que me hayan pasado hayan tenido lugar en Twitter, que a tomar por saco todo...

Las últimas palabras quedaron flotando en el aire unos instantes antes de que Raan apremiara a sus acompañantes a volver a la nave, lo que motivó las quejas del oficial científico.

- Pero señor - protestó tímidamente -, no conocemos nada de lo que le ocurrió al planeta. No podemos irnos sin descubrir por qué quedó destruido todo. ¿Dónde están los habitantes? ¿Quién es la rubia de las fotos?

El comandante reptiliano le miró fijamente calculando los días de calabozo que le iba a encasquetar por su comentario.

- ¿Qué más da? - respondió finalmente mientras decidía que serían 23 -  Ya hemos cotilleado un rato la vida de un bloguero. Con eso hemos echado el día.

La teoría de la falda ancestral

Meseta del Kilinguiri, 1.760.000 años a.c. un grupo de simios peludos juega a la sombra de una arboleda. Uno de ellos, atraído por un zumbido intermitente, se aleja de la manada en dirección a una nube de moscas que revolotea a lo lejos. Con sus cuatro patas consigue superar en un instante los metros que le separan de los insectos. Estos revolotean sobre los restos de un ñu que yacen sobre un lecho de hojas de palmera y cuya carne sirvió de alimento a un depredador más grande y peligroso que él. Esto le pone nervioso pero tiene hambre y de los huesos del pobre animal aún se pueden aprovechar el tuétano y los jirones de carne que penden de él.

Coge lo que no hace mucho fue un muslo y lo roe con fruición mientras, vigilante, mira a un lado y a otro en busca de un peligro que puede oler entre la fetidez de la carne descompuesta y el aroma de la maleza seca que cubre la tierra hasta donde alcanza la vista. Cuando ha dado buena cuenta de él lo lanza lejos y se dispone a rapiñar el cráneo de la bestia, algo llama su atención: una enorme hoja de palmera que se despliega ante él provocadora. Algo se abre paso en su conciencia, apartando el hambre y la precaución que la dominan. Es algo a lo que no puede dar forma, no puede definir, es un movimiento que le empuja a coger la hoja de palmera contemplarla a contraluz y nunca sabrá por qué, enrollársela alrededor de la cintura. En ese momento la luz de la razón cubre su ser y como si lo hubiera hecho toda su vida, se yergue sobre dos patas cuan largo es, por encima de sus semejantes, contemplando el mundo de una forma que nunca imaginó.

De pronto ve a lo lejos la figura amenazante de un tigre dientes de sable que vuelve a reclamar los restos de su presa. Este mono, ataviado con la hoja de palmera a modo de falda, corre a trompicones a avisar a sus congéneres, que continúan jugando despreocupados. Pero estos, al verlo caminar de forma estrafalaria, lo toman por un monstruo y huyen a esconderse tras un promontorio cercano, en el que el tigre dará buena cuenta de ellos.

Aprovechando la distracción, nuestro mono vestido huye. Corre durante horas hasta que encuentra otra manada que le acepta como es. Pronto estará montando a todas las hembras, a cuyos hijos transmitirá el secreto de la falda...

Es este punto el que marca el inicio de la evolución natural y cultural de ese insignificante simio hasta llegar al homo sapiens moderno, según la teoría de la falda ancestral, que dice que el progreso de la raza humana fue impulsado por la adopción de esta prenda de vestir, ahora tan común, pero que cuando apareció en los albores de la humanidad supuso tal revolución que alteró el orden natural colocando a los homínidos en la cima de la pirámide evolutiva. Continúa la teoría diciendo que los descendientes de este simio resultaron más atractivos para las féminas de los distintos grupos poblacionales de la sabana, que se preguntaban qué debían tener aquellos machos para que tuvieran que cubrirlo con una rudimentaria piel de conejo, jabalí o cualquier otro animal que pudieran cazar.

Se inició entonces una feroz competición por conseguir la falda más atractivas para las hembras propiciando el descubrimiento del fuego, con el que iluminar mejor las prendas por la noche, las herramientas de hueso, más precisas con las que poder coser mejor las pieles delicadas y muchos siglos después, la rueda para crear un rudimentario carro con el que trasladarse más rápido de un pueblo a otro para que las mujeres les admiraran.

Esta constante modificación de los usos y costumbres de los primates, ya humanos, hizo surgir distintas prendas derivadas de la falda, como el taparrabos, adoptado por las sociedades más libertinas y que preferían enseñar más carne para hacer del cortejo algo más sencillo y rápido. Las tribus más conservadoras decidieron salir de África allá por el año 160.000 a.c. dejando el continente negro a los más disolutos de entre ellos.

Aquellos nómadas se asentaron en las orillas del Nilo, donde el calor calentaba su piel, aunque algunos continuaron hacia el frío norte donde debieron renunciar a la falda y por ello desaparecieron del curso de la historia durante milenios. En lo que es actualmente Egipto, los hombres se acomodaron y crearon una primitiva sociedad sedentaria. Un día, uno de los cazadores del principal asentamiento en aquellas tierras, mientras volvía a casa con los restos de un mamut, encontró enterrado en la arena del desierto junto a unas plantas extrañas, un pedazo de un misterioso tejido. Lo sopesó en sus manos, era ligero y fresco, algo áspero, pero del tipo agradable, como cuando te atan las manos a la espalda con una cuerda y te chupan la oreja. Se desprendió de la rudimentaria piel de ardilla que recubría sus caderas y se rodeó con aquella tela, a la que llamó Lino como el río, pues era disléxico. Una luz inundó su ser, tiró a un lado la pata de mamut y corrió a su pueblo a enseñarles aquel descubrimiento además de la planta misteriosa junto al que lo había encontrado.

Convenció a sus vecinos de que debían plantarla para tener más y poder hacer más tejido como aquel, que era sobado sin parar por las chicas casaderas del poblado, ante la congraciada mirada del cazador que moriría dos semanas después por rotura de cadera. Y así fue como el hombre pasó de cazador-recolector a agricultor y con ello dejó atrás la anarquía y la barbarie y abrazó la civilización.

A lo largo de los siglos posteriores la civilización egipcia abrazó uno de los tres vértices del triángulo de la civilización: la técnica, construyendo enormes edificios dedicados a la falda, como las pirámides de Keops y Micerinos


 
Yo ahí veo claramente una mujer de buenas curvas con una minifalda

En otros lugares del mundo los distintos grupos humanos siguieron creciendo y desarrollando su cultura propia, pero nunca tan avanzada como la de aquel país ribereño de benévolo clima y vestuario atrevido y unisex. Mas el pueblo de los griegos, consciente de su retraso, envió una embajada a Egipto para estudiar su sociedad y al volver trajeron el regalo más preciado: un cargamento de faldas que no tardaron en ser copiadas a lo largo y ancho de la Hélade. No hubo ciudad-estado sin su industria textil dedicada 24/7 a tejer faldas para consumo propio. El imperio persa, al que le era vedada su compra, intentó en varias ocasiones invadir el país para apropiarse de ellas, pero en todas las ocasiones fue finalmente rechazado de vuelta a sus fronteras, aunque con el botín de algunas de las ciudades que cayeron bajo su yugo taparrábico.

Conocidas son las aportaciones griegas al desarrollo humano: ideas como democracia, libertad, el yogur, Nana Mouskouri... pero lo que sobre todo desarrollaron fue esa segunda pata del banco de la civilización: la demagogia, que inventaron para poder decir "se te ve el ciruelo" de una forma elegante y no ofensiva. A este respecto debemos destacar la obra del dramaturgo Euripides "Los frutos orondos de Zeus" de 12.300 versos que compuso tras una tarde en la que fue a visitarle en su casa junto a la Acrópolis el célebre estratego Eutiron y este no cruzó las piernas al sentarse en toda la velada.

Mas quedaba por desarrollar una tercera rama de las que definen el proceso civilizatorio: el vicio y en esto destacaron los romanos, descendientes culturales de helenos y egipcios, a los que asimilaron en todos los sentidos y que dedicaron todos sus esfuerzos a dar rienda suelta a los placeres más aberrantes, como comer higos fuera de temporada. Por desgracia, con el vicio llegó la decadencia enfundada en los prietos pantalones marcapaquete de las tribus bárbaras, que comenzaron a atosigar al imperio hasta su misma caída, ayudada por la actitud de los cristianos, que en oposición al libertinaje romano y sus faldas por encima de la rodilla, alargaron las suyas hasta llegar al suelo en señal de protesta.

Y con esas faldas superdesarrolladas que llamaron sotanas, comenzó una edad de las tinieblas que duró hasta que en los años 60 del siglo XX, Coco Chanel, estudiante de arqueología egipcia descubrió en un papiro de la Dinastía IV un grabado en el que se veía a un grupo de prohombres egipcios cercanos al faraón, repartirse una parte de los impuestos e ingresar el resto en las arcas del estado, ataviados con ricas minifaldas con incrustaciones de diamantes y rubíes. Creyó que sería una buena idea recuperar esta prenda y en su pequeña tienda junto a la Torre Eiffel comenzó a venderla una vez más, después de siglos de olvido. Y con ello el progreso, de mano de Francia cubrió las caderas de la humanidad (esto es mentira pero el ministerio de turismo francés me ha pagado para que lo escriba. También tengo que comer)

Es cierto que en otras partes del mundo donde la falda fue una prenda prominente en el vestuario de sus habitantes, no se produjo progreso de ningún tipo. Tras largos años de investigación, se descubrió algo de lo que carecían estas sociedades pero que sí se encontraba en Egipto, Grecia y Roma: un sol dominador, cálido y alegre que facilita la circulación de la sangre desde las partes bajas del cuerpo hasta el cerebro.

Según la teoría de la falda ancestral, en un futuro, no muy lejano, un nuevo descubrimiento en el campo de la vestimenta verá la luz en algún lugar del Caribe o la ribera mediterránea y el ser humano podrá expandirse al fin fuera de los confines de este planeta, hacia esa falda de estrellas que es la Vía Láctea. ¿Qué nos espera allí? ¿Otro tipo de falda? ¿Un nuevo salto evolutivo? ¿Una coquilla?

 
Claro que siempre hay escépticos
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