El ataque de los clones

En el principio sólo había microordenadores (y alguna que otra máquina recreativa pero esas no cuenta). Si un adolescente de la época queria divertirse y hacer feliz a su oftalmólogo de una tacada, únicamente podia recurrir a ellos. Pero efímero fue su reinado, pues pronto vino a reclamar para sí la atención de los jugadores un poderoso contendiente: la consola.
Durante años estuvieron en dura pugna por alzarse con la corona del ocio electrónico. Los ordenadores eran duros de roer, pero año tras año y superando una crisis tras otra, fueron perdiendo terreno, hasta el día de hoy en que aparecen muchísimos más juegos para consola que para PC.
Entre ellos, extraños títulos donde se deja de lado el tradicional pad, para manejar micrófonos, "guitarras", bongos o simplemente para bailar sobre una alfombra, como un seguir de UPA dance más.
En PC, juegos así no tenian réplica. Los desarrolladores no querian arriesgarse ¿quién compraria un juego tan simple acompañado de un trozo de plástico con forma de guitarra y 4 botones? (los desarrolladores a veces pierden el "punto de vista", que se lo digan a Duke Nukem)
Por suerte para los fans de dichos juegos, programadores independientes han creado réplicas, no tan vistosas pero igualmente jugables, de títulos para PS2 como "Guitar Hero", "Sing star" o "Dance dance revolution".

Frets on fire: para aquellos amantes del Air guitar que no quieran exponerse a los peligros de esta disciplina o simplemente deseen sentir algo duro entre sus manos mientras disfrutan de su música, llega este juego de mecánica simple: pulsar una serie de teclas del teclado en cuanto lo indique la pantalla, a ritmo de la canción elegida. Lo ideal para ello es agenciarse un teclado inalámbrico y colocarselo como indica la imagen. En esta página, podreis encontrar más canciones aunque ya sabeis que en el emule está todo :).
Advertencia: si alguien te ve dando saltos por tu habitación con el teclado a cuestas, te puede retirar la palabra y/o mirarte raro.

UltraStar: ¿dicen tus conocidos que cantas mal? ¿te han echado de todos los karaokes de tu ciudad? ¿cuando abres la boca, aunque sea para pedir una de calamares, te abuchean? Entonces este es tu juego. Elige la canción que más te guste (o la hayas podido descargar porque no hay muchas aún) y disponte a que una máquina puntue tu voz como si del jurado de OT se tratase, eso si, sin tanta mala leche. Por fín podras demostrar a tus amigos que no es que cantes mal, sino que ellos tienen mal oido.
Para los canciones, usad el emule buscando por la palabra clave "ultrastar" a no ser que esteis buscando porno del bueno, en cuyo caso os recomiendo que busqueis por "sophie evans"

Dance with intensity: fabuloso quema-calorias y fabrica-esguinces con el que toda la familia podrá disfrutar, desde el niño hasta el abuelo (siempre que no tenga una cadera de plástico)
Clon del "Dance dance revolution", famoso juego de baile que ha tenido tanto éxito que incluso Santiago Segura ha hecho una película sobre él. En su versión para PC no viene incorporada la alfombrilla sobre la que "ejecutar" los pasos de la coreografía, quedando en manos de los manitas de la casa el fabricarnos una.

Grandes Músicos Feos (II)

Hoy: Boney M. Grupo formado por el alemán Frank Farian (que lanzó la carrera de esos grandes artistas incomprendidos como fueron los Milli Vanilli), estaba compuesto por tres chicas y un chico. Las féminas estaban de buen ver para que engañarnos pero el chico (Bobby Farrell)... podriamos decir sobre su aspecto que bailaba muy bien.
El peso de las canciones recaía en mayor medida sobre las chicas, por lo que Farrell se dedicaba más que nada a brincar por el escenario como si estuviera en una fiesta universitaria, cosa que hacía como nadie. Impagable es verlo en el siguiente video caracterizado de Rasputin o verlos pasear por la plaza roja de Moscú con los agentes del KGB de improvisados espectadores.



Arte Conceptual

Tras leer la asombrosa noticia de que un genio logró colarle a la Tate Gallery un perchero roto por 600.000 euros, he decidido que para qué perder el tiempo con aburridos estudios, míseros trabajos y frustrantes intentivas a la quiniela, me voy a hacer artista y con sólo una obra que le venda a esos pardillos ingléses, me retirare a vivir la juerga padre. Para empezar, os presento mi opera prima. Yo la titulo: El tiempo pasa. Una sutil metáfora de cómo vamos deslizandonos por el caudal del tiempo, para desembocar en el gran mar del olvido.


Arte by Mr Roboto


Fántastico, podría pasarme horas mirándolo
.Antonio Gasset

La batalla de Fuengirola

En 1808, el ejercito napoleónico invadió España rápidamente con el beneplácito de la familia real. El 2 de Mayo, el pueblo de Madrid se levantó en armas contra el ejército francés, iniciandose así la guerra de la independencia, que no finalizaria hasta 6 años despues, cuando tras el descalabro de Rusia y la sangría de sus fuerzas en la peninsula ibérica, Napoleón ve frustrados sus sueños imperiales.

Durante el tiempo que duró la contienda, la piel de toro se convirtió en un inmenso campo de batalla en el que se batieron el cobre soldados de media Europa; no sólo españoles y franceses, polacos, austríacos, suizos, ingleses (a la postre aliados de los españoles pese a siglos de encarnizada confrontación) disfrutaron o sufrieron del clima y las gentes del pais.

Es por ello que se dieron multitud de combates y escaramuzas, que, eclipsadas por las grandes batallas, han pasado de puntillas por la memoria histórica de las generaciones siguientes.

Y una de esas batallas olvidadas, tuvo lugar aquí, en Fuengirola, teniendo como petreo espectador de los irracionales actos de los hombres al castillo de la localidad, recuerdo de las luchas contra los moros.

Fue un enfrentamiento más en un mar de salvajismo y crueldad como hasta entonces no se habia visto, pero fue la demostración más palpable de que con valentia y audacia se puede hacer frente a una empresa en principio inalcanzable.

Estamos a principios de octubre de 1810. Un pequeño destacamento imperial, compuesto por alrededor de 200 polacos al mando del oficial Mlokosiewicz permanece acantonado en el castillo, con el fín de imponer la pax napoleónica en la comarca, cosa que hacen sin problemas pues la actividad guerrillera en la zona es prácticamente nula.

Días antes, ha zarpado desde Gibraltar un cuerpo expedicionario británico comandado por Lord Blaney y formado por más de 2500 soldados, con el objetivo de tomar el puerto de Málaga por sorpresa. Las playas de Fuengirola parecen ser el lugar idoneo para desembarcar las tropas, cosa que hacen al mediodia del 14, pero ante ellos se yergue un obstaculo: la guarnición del castillo, sobre cuya debilidad han informado al alto mando inglés, guerrilleros españoles.

Estos, momentos antes de que arribara la flota inglesa, han atacado el castillo, siendo fácilmente repelidos. 60 polacos inician la persecución de los partisanos que huyen monte abajo, pero ya se ven a lo lejos los navios ingleses, así pues regresan a su puesto de inmediato.

Blaney se las promete muy felices, su superioridad numérica es aplastante y confia en que los polacos así lo sabrán ver. Tras desplegar sus efectivos, les envia un emisario pidiendole su rendición. La respuesta de Mlokosiewicz no se hace esperar: "ven aquí y cojela".

Ante la negativa, al inglés no le queda más remedio que luchar. A una señal, los cañones de las fragatas y los cañoneros que componen la flotilla británica, abren fuego contra la posición fortificada. Los polacos responden al ataque con los escasos cañones de los que disponen, hundiendo un cañonero y causando daños a cuatro más.

Mientras los navios mantienen ocupados a los defensores, las tropas inglesas avanzan hacia el castillo. A duras penas los polacos consiguen rechazar el ataque, dejando como resultado un gran número de heridos en la guarnición, Mlokosiewicz incluido.

Pronto cae la noche en aparente calma, sólo aparente puesto que ocultos por las sombras, un pequeño grupo de sesenta soldados polacos de un destacamento situado en Mijas y que fue alertado de la confrontación por el cañoneo de horas antes, logra burlar el cerco enemigo y se cuela en la fortaleza para alivio de sus exhaustos defensores. Pero Mlokosiewicz continúa preocupado, esperaba el auxilio de las numerosas tropas acantonadas en Alhaurin; si no llegan pronto, la situación se hará insostenible.

Los sitiadores tampoco se quedan quietos. Al amparo de la oscuridad comienzan a construir dos emplazamientos artilleros con los que esperan derribar los gruesos muros de la fortaleza. Para cuando sale el sol, el trabajo está terminado.

El rocio de la mañana baña las pocas zonas de hierba que no han sido holladas por hombres y máquinas. Blaney no quiere entretenerse más con esos malditos polacos, de cuya capacidad y fiabilidad en combate duda. Por tierra y mar los cañones escupen su mortífera carga, volando por los aires una de las torres del castillo y dañando aún más si cabe las defensas polacas.

Cuando cree que su espiritu habrá sido quebrado, otro emisario inglés es enviado de nuevo para solicitar la rendición de la plaza, pero en esta ocasión ni siquiera es recibido y asi se lo hace saber a su comandante que, furioso, ordena continuar el bombardeo con más virulencia si cabe.

Pronto el castillo está en llamas y en su interior, borrosas figuras se mueven frenéticamente de de acá para alla intentando sofocar las llamas que amenazan con carbonizarlos a todos. Pronto lo consiguen, pero la situación es desesperada y en una de las lúgubres estancias del fortín, Mlokosiewicz convoca un consejo de guerra para determinar qué hacer.

La atmosfera es asfixiante, no sólo por el humo que se ha hecho dueño de cada rincón del castillo, sino por la decisión que tienen que tomar. Durante unos tensos minutos, los oficiales meditan en silencio. No sólo está en juego su honor y su misión, también las vidas de sus hombres que tan valientemente han peleado hasta el momento.

Finalmente, todos sin excepción votan por continuar luchando, hasta la muerte si es preciso.
A las dos de la tarde, aparece frente a la costa el crucero de linea HMS Rodney, transportando pertrechos y tropas de refresco para la ofensiva. Blaney deja la artilleria a cargo de los españoles y de un regimiento "extranjero" (alemanes sobre todo) y baja a la playa con gran parte de sus fuerzas para reabastecerse.

Mlokosiewicz que lo ha visto todo cavila un plan. Sabe que únicamente le queda jugarselo todo a una carta. Para contrarrestar la amenaza que supone la llegada de más ingléses, decide lanzar un ataque por sorpresa contra las baterias inglesas que más tarde o más temprano les privaria de la protección de los muros. Pretende aprovechar la confusión que pueden causar once dragones franceses (caballeria ligera) que del pueblo acuden en su auxilio levantando la suficiente polvareda como para aparentar un mayor número.

Mlokosiewicz reune a los 130 hombres que aún no están heridos y deja la defensa de la fortaleza a estos. Con una desventaja numérica de 10 a 1 cargan contra la artilleria al mando de los aterrados españoles que ven como una marea de demonios polacos de largos bigotes, tez negra por el hollín y ojos brillantes de furia, se abalanzan sobre ellos con una determinación que hace que pronto los cañones ingleses caigan en sus manos.

Diligentemente, los cargan y apuntando hacia las playas donde se reune el ejército ingles, le devuelven todo el fuego que han estado recibiendo ellos. El errático fuego graneado de los polacos no causa muchas bajas, pero impide la reorganización de las lineas de Blaney temporalmente. Cuando los ingleses se lanzan a recuperar sus cañones, las tropas de Mlokosiewicz oponen una ferrea resistenca, pero tras dos horas de lucha, no les queda más remedio que volver al castillo, no sin antes volar las municiones inglésas.

Dentro de sus recios muros resisten como pueden las impetuosos acometidas de los sitiadores, que inesperadamente se ven atacados por su flanco izquierdo por el grueso de la guarnición de Mijas (200 polacos al mando del oficial Bronisz) que contaban con el apoyo de 30 dragones más.
Tras momentos de intensa lucha, Lord Blaney es apresado. Sus tropas, desmoralizadas vuelven a embarcar. La batalla ha concluido.

Por su heroica defensa, Mlokosiewicz fue condecorado con la Legión de Honor. Durante su cautiverio, Blaney restaria importancia a su derrota, culpando de ella a españoles y alemanes. Su sable se puede ver actualmente en el museo Czatoryski de Cracovia.

Bibliografía:

Battle of Fuengirola, 1810
Experts: Battle of Fuengirola

Cuando falla la pila

Las noches de octubre ya no son lo que eran. Años atrás uno podía acostarse en pelota picada hasta bien entrado Noviembre sin temor a levantarse con dos pelotas de nieve. Debe ser causa del cambio climático el que el frío haya llegado más pronto que de costumbre, alterando las erótica-festivas costumbres como la mencionada e imponiéndonos algunas más aburridas.

¿Qué acostumbro a hacer las noches de mucho frío?. Un afortunado YO de una algo más justa dimensión paralela, diría que arroparse con sus 4 cálidas mujeres, en esta, arroparme con mis 4 cálidas mantas y disfrutar de una soporífera sesión de televisión pues no tengo el Digital+.

A eso me disponía anoche, cuando al ir a subir el volumen, advertí que las pilas del mando a distancia se habían agotado. ¿qué podía hacer? ¿levantarme y con toda seguridad coger un resfriado?

Cuando el mando a distancia te falla, existen una serie de tácticas ampliamente conocidos. El más socorrido es llamar a alguien para que cambie de canal. La iglesia católica lo considera un acto de fe si se es soltero o hijo único, ganando 30 puntos de santidad si surte efecto, eso si, puntualizan que el espíritu santo no está para esas cosas. Si se abusa de este sistema, se corre el riesgo de que la persona que acuda en tu ayuda acabe harta de tus frecuentes llamadas y te apague la tele, siendo peor el remedio que la enfermedad.

Para ser francos, nunca acude nadie. El siguiente paso entonces, es intentar extender el brazo, como Mr. Fantástico, con la esperanza de que los músculos se alarguen lo suficiente, no importa que la tele esté a 2 metros, uno siempre acaba intentándolo.

Por supuesto nadie consigue llegar, salvo Mr fantástico, así que la continuación natural, consiste en empalmar... (no es lo que estáis pensando, eso solo podría hacerlo Nacho Vidal o un congoleño), me refiero a empalmar objetos para obtener una especie de palo largo con el que alcanzar los botones del receptor.; como si de un moderno homo habilis se tratase, en lugar de una rama con una piedra afilada se une un bate de baseball con una katana (puede parecer extraño, pero funciona). Lo malo es que no siempre tenemos objetos alargados a mano (al menos eso me han contado varias amigas), ni siquiera encontramos una sabana suelta que poder usar como látigo. Es entonces cuando la mayoría recurre a la fuerza, extiende su brazo hacia el aparato (de televisión), cierra los ojos y recuerda las palabras del maestro Yoda: "Si el canal de cambiar has, pilas nuevas que comprar tendrás".

Los que no tienen el suficiente nivel de midiclorianos en sangre o son fans de Star Trek, hacen uso de otra variante: la telekinesis. El método es el mismo que el de la fuerza, sólo que en lugar de en Yoda, se concentra en la imagen visual del botón siendo pulsado. (advertencia: concentrarse no significa cerrar muy fuerte los ojos)

Como no habrá funcionado, sólo queda actuar a la desesperada, tirando una zapatilla al televisor y que salga el sol por Antequera. Al final, cuando todo falla, lo único que queda es aguantarse y seguir viendo el mismo canal, que remedio.

Historias del Chat (VI)

El año 2001 comenzaba como todos los demás, sin muchas expectativas de conocer alguien mínimamente interesante, ya de ligar ni hablamos. La tarifa plana estaba aún por llegar, por lo que para no gastar mucho, apenas podía conectarme un par de horas diarias, que yo racionaba en conexiones de 15 minutos a lo largo del día para aumentar las posibilidades de charlar con una mujer agradable (la estadística nunca fue lo mio)

Aquella noche me encontraba en mi última conexión. Ya había perdido la esperanza por ese día y apuraba el tiempo navegando por páginas de dudoso gusto, las cuales terminé por cerrar. Ya iba a desconectar, cuando me percaté de que un icono parpadeaba incesante en la barra de tareas, indicando que alguien me había hecho un privado.

Con desgana inicié la conversación con una doctora levantina, que poco a poco me fue levantando el ánimo. Jamás había conocido a una mujer tan encantadora y arrebatadora. Tanto es así, que cuando me dijo que tenia 41 años, no me sentí amilanado, cosa extraña, pues por esa época todas las mujeres me amedrentaban.

Sin saber muy bien cómo, aquella primera noche (pues el límite de 15 minutos decidí saltármelo a la torera) salió a colación el tema del sexo. Tras charlar sobre relaciones habidas y por haber y revelarme que estaba divorciada, me preguntó mi opinión sobre el cibersexo.

Muchacho apocado e inocente, únicamente había oído hablar vagamente del asunto. Recordé aquel prototipo con electrodos pensados para transmitir el virtual placer de una virtual dama oculta en las entrañas de un PC. Obviamente ella se refería a otra cosa. Con paciencia me explicó en qué consistía.

La verdad es que mucha gracia no le vi a la cosa. No entraba en mi imaginación que únicamente con palabras alguien pudiera excitarse de tal manera que anhelara con toda su alma poseer al partenaire que literariamente le hacia el amor. Con esas mismas palabras se lo comenté y, no se si enfadada, herida en su orgullo o desafiada, se ofreció a demostrar cuan equivocado me hallaba. Durante los primeros minutos permanecí como un espectador impávido ante lo que leía, pero por dentro iba surgiendo un cosquilleo que se dirigía con rapidez a mi entrepierna.

Al fin me decidí a participar, escribiendo a dos manos pero presa de una excitación como pocas veces había sentido. A medida que me iba animando y de mis dedos surgían besos, caricias y posturas, sus intervenciones eran sustituidas por interminables onomatopeyas de placer, que finalmente desembocaron en un sonoro: "me he corrido"

Durante meses estuvimos ejercitando mente y manos de forma "amistosa", a través de webcam incluso, lo que me permitió comprobar que además era preciosa; hasta que un día, sin siquiera un adiós, desapareció de mi vida para siempre.

Lorna

Lujuriosa, lasciva, caliente, viciosa, ardiente, curiosa, ansiosa, morbosa... No diré a qué blogueras me recuerda :)

Es imposible no sentirse cautivado por los elípticos trazos que definen su figura, destilando sensualidad y calidez a partes iguales, causantes en gran medida de su éxito en revistas de medio mundo como Playboy, lo que da una idea de su proyección internacional pese a que en España, apenas es conocida. Tamaña diosa de papel surgió de la mente de Azpiri, celebérrimo dibujante nacido en 1947, creador de las carátulas para juegos de ordenador más libidinosas que se han visto nunca, con un estilo repleto de chicas bien dotadas, que pronto fue copiado sin ton ni son. Obra suya es también Mot, en el que el protagonista es un obeso y cínico monstruo salido de una pesadilla que un buen día decide amargar la vida a Leo, no faltando en sus aventuras excitantes chicas de contornos imposibles.

Nacida como protagonista de varias historias cortas bastante desenfadadas, en su mayoría autoinclusivas, no tardó en ganarse el puesto de "heroína" a tomo completo ganando el personaje seriedad y perdiendo ese halo de cachonda que demostraba en sus primeras aventuras con los jeques del plutonio o usando a toda máquina el follotrón (curioso aparato que debería estar inventado ya)

Lorna es doctora en sexología, como si el morbo de sus curvas no fuera suficiente. Siempre va acompañada por su robot Matías que guarda un más que sospechoso parecido a cierto androide de una galaxia muy muy lejana, al cual utiliza para satisfacer su libido mediante un útil accesorio que más quisiera alguna para sí.

Su empresa es estudiar todas las prácticas sexuales del universo, y para ello no dudara en "relacionarse" con todas las especies habidas y por haber que lo pueblan.

Es un cómic más erótico que porno, no apareciendo nunca ningún miembro sexual pese a que el vestido de Lorna parece hecho de papel, pues no hay historia en la que no se haga pedazos dejando al aire sus anhelados, irreales, carnosos, jugosos y enormes pechos.

Yo la conocí por el juego que se creó para los ordenadores de 8 bits en la época de los 80. Pese a aparecer en ella con más ropa de la deseada, su desafiante a la par que lasciva mirada me cautivó y llevó a que me comprar el juego cosa excepcional para la época, en la que la piratería estaba tan extendida como ahora.

Así pues, cómic recomendado para las frías noches en que únicamente se tiene a mano una estufa o una manta para calentarse.

Colección de comics de Lorna:

1. Lorna y su robot
2. Leviatán.
3. Mouse club
4. El arca
5. El ojo de Dart-an-gor
6. Sombras perdidas

Robot de protocolo con 20.000 idiomas en memoria y pene extensible de serie

Salidos en el avión

En un post anterior, Doc hacia referencia a las virtudes del sexo a grandes alturas (nada que ver con montárselo con un jugador de la NBA) cosa a la que Mimismidad veía cierta incomodidad. Pues bien, con el fin de despejar dudas, he aquí la primera guia visual para tener sexo en un avión.

Como aún estamos lejos de las lujosas y enormes naves de Star trek con su sala de hologramas para hacer realidad cualquier fantasía erótica que se tercie, actualmente sólo hay dos sitios en los que los pasajeros pueden practicar sexo (follar me parece una palabra un poco cursi)

En primer lugar tenemos el propio asiento. Llevar a buen puerto una relación sexual plena sin que te echen del avión por exhibicionista y por poner los dientes largos al personal, es difícil puesto que es demasiado aparatoso, no hay espacio suficiente.. en fin es un lío; sin embargo eso no quiere decir que no se le pueda dar alegría al cuerpo mientras se espera el despegue del aparato. Lo podemos hacer con una mamada (por el bien de las cervicales de la chica, en esta ocasión el tamaño si importa) En caso de que os pillen, siempre puedes decir que se te cayó la cartera al suelo y al agacharte a recogerla, se te metió "eso" en la boca (a veces pasa)

Otra práctica menos arriesgada es la de "reforzar la torre de control" o como dicen los ingleses: un handjob. Palabra de fonética técnica. Si le dices a tu pareja: "voy a hacerle un handjob al chico de administración" no solo no se le pasara por la cabeza que se la puedas estar pegando con otro, sino que se sentirá orgulloso de que su chica domine la cosa esa de los ordenadores?. Condición indispensable es que tu pareja esté junto a la ventanilla o que en el asiento de al lado se tenga por acompañante a Steve Wonder.

La verdadera estrella en cualquier caso, es el baño del aparato (del aparato volador se entiende) fuente de impagable privacidad y limitado espacio.

Lo primero es la forma de entrar en el mismo. Muchas parejas lo que hacen es ir uno de ellos primero y pasado un tiempo prudencial ir el otro a hacerle "compañía", todo para que el resto del pasaje no sospeche, pero hoy día la gente es muy entrometida y se las sabe todas. Al ver que uno se va sin el otro haber vuelto sabrán al instante que hay tema. Así que lo mejor es quitarse de encima las vergüenzas, ir los dos juntos, y si alguien pone mala cara, espetarle a la misma: "vamos a follar, guardenos el asiento".

Una vez allí.. bueno las figuras son lo suficientemente explicativas:

Sexo oral para ella

Hay que tener especial cuidado porque en un arranque de frenesí te puedes dejar la barbilla contra el WC
Sexo oral para él

Tambien llamada la postura de la mantis. Se sobreentiende que la espalda de la chica esta apoyada sobre una de las paredes del habitáculo, porque ni Spiderman es capaz de aguantar el equilibro así. Para los que ni aún así puedan hacerlo, está esta otra postura:

Masturbación para ella


Aunque en el dibujo no se aprecia, hay que meter la mano más para dentro, a no ser que María, sea en realidad Mariano.
La sillita de la reina


Buena postura para hacerla en mitad del pasillo del avión, puesto que perfectamente simula la maniobra Heimlich
El triunfo de la libertad


A las afueras de Volvogrado hay una estatua igualita a esta, solo que con la hoz y el martillo
Lleno por favor


Por fin una en la que le levanta la falda. Llegue a pensar que el tío tenia una aguja en lugar de un pene.
Mírame a la cara

¿Qué puedo decir? Mi favorita

Las imágenes han sido copiadas sin piedad de la siguiente página: Airplane Sex Guide. Yo el copyright no lo he visto por ningún lado, pero nunca esta de más preguntar ¿hay un abogado en la sala?

Somebody save me

Si en algo es especialista TVE, aparte de en acumular deudas, es en cargarse series de éxito internacional. Ya lo hicieron con "Perdidos", cambiandola de horario, de día de emisión y repitiendola a los pocos días de finalizar la temporada, y ahora lo están haciendo con "Smallville".
Al principio no me gustó ese tinte de Expediente X con la que la habian barnizado los productores, ni tampoco los personajes que se habían sacado de la manga, como el padre de Lex Luthor o Chloe, que desconozco si forman parte de la historia del hombre de acero, pues todo lo que sé sobre él, lo aprendí de las películas y de los vagos recuerdos que atesoro de "Superboy", en el que aparecia ese idolo de juventud: Bizarro, el Superman que Picasso hubiera querido dibujar.
A medida que se sucedían los capítulos y la audiencia bajaba, decidieron introducir personajes clásicos, como Lois Lane o Perry white, pero el oportunismo se veia a kilómetros. Aún así me enganche a la serie y a la posterior trama de "Buscar objetos por todo el mundo", los cuales había esparcido Yorel, el cabrito padre de Superman (cómo nos engaño Marlon Brando con esa cara de pan que sólo transmitia bondad)
Los personajes iniciales no tenian el suficiente gancho, empezando por el afroamigo de Clark, metido con calzador para cumplir la cuota étnica y que no tardó en ser despedido al comprobar que los afroamericanos no seguian la serie.
Otro personaje curioso es Chloe, la amiga cotilla, tengo curiosidad por ver cómo se la quitaran de en medio, a ella y a Lionel Luthor.
La serie mejoró pese a la moralina redneck que desprendia el guión, del tipo: tienes que llegar virgen al matrimonio a toda costa. Así salió luego Clark de mayor...

Mr Roboto vs el sistema postal

Me las prometía muy felices como finalista del concurso que mencioné en posts anteriores. Ya me veia rodeado de más libros de los que puedo leer en un año, bañado en cultura, alabado por mis congeneres.... bueno esto último quizás no, pero si que esperaba recibir el premio. Las alarmas se dispararon cuando me dijeron que para ello, deberia enviar por correo ciertos documentos por los cuales, les cederia los derechos de mi "trabajo".
En alguna ocasión he criticado la ineptitud del cartero de mi barrio, al que no se le puede atribuir siquiera la intención de hacer bien su trabajo. Hace más de tres meses (el tiempo que lleva dicha persona en el puesto) que no recibo una sola misiva en mi domicilio, ni siquiera las facturas!!! lo cual al principio pensaba que me eximia de pagarlas, quitandome esa idea de la cabeza, la pareja de la guardia civil que se personó ayer en mi domicilio por un impago que no viene a cuento ahora.
Bueno, pensé, una manzana podrida no hace un cesto de idems. Estaba equivocadoo
No sé cómo estarán instalados en otras ciudades, pero aquí encontrar un buzón de correos es como hallar las fuentes del Nilo, una empresa apta únicamente para los ingleses. Así que no me quedó más remedio que pedir ayuda a uno de ellos (se les reconoce por llevar chanclas con calcetines, no importa la época del año) confié en que me indicara el camino hacia la "amarilla torre de comunicaciones de cartas" (todo eso por no saber decir buzón en inglés).
Muy amablemente, se ofreció a acompañarme. Una vez allí, y tras echar la carta, le dí las gracias. De nuevo la alegría me invadia, la vida me sonreia y pensaba en invitar al guiri a un vaso de sangria, pero entonces, tuvo que abrir la boca.
- La carta no será urgente ¿verdad? - preguntó algo avergonzado - es que el cartero suele pasar a recogerlas una vez al mes y lo hizo ayer.
Se me cayó el alma y la quijada inferior cual dibujo manga, a los pies. Tan mal me vio el pobre hombre que trató de consolarme diciendome que podria recuperar el sobre. Yo no veia como, pues yacia entre un monton de ellos dentro del buzón. Ni corto ni perezoso, abrió la puerta del buzón y buceando entre las 3 cartas que habia, fue a dar con la mía.
No quise correr más riesgos y me fuí directamente a correos, donde entregué el sobre en mano a un amargado funcionario (quien sabe si por la inestabilidad laboral propia de estos tiempos o por el estres del puesto).
Ya nada podía salir mal. Y estaba empezando a creermelo, cuando, oh sorpresa, el cartero por fín trajo una carta: la mia. Por lo visto con un sello no era suficiente.
En el camino de vuelta de correos, tras empapelar el sobre con bonitos sellos con la efigie de un cerdo manchego (sin indirectas ningunas) fui cavilando que es posible que tantos problemas no sea más que parte de un elaborado plan para obligarnos a usar la mensajeria privada. El ver como un cartero hacia un descanso en su ronda para comprar unos plátanos, me sacó de dudas.
Con la tecnología de Blogger.