Las siete fases de la abstinencia

No se puede desear viajar a un lugar que no se conoce, no se puede añorar un beso que no se ha dado y no se puede saborear el vino derramado, quizás por ello, si tuviera que dar un único consejo en mi vida para que fuera seguido a rajatabla por las generaciones venideras, este sería: No empecéis a follar si no tenéis claro que vais a poder seguir haciéndolo a medio y largo plazo, porque de lo contrario lo echaréis muchísimo de menos y os hundiréis en un proceso autodestructivo similar al que padece todo aquel que ha dejado las drogas por falta de recursos para comprarlas.

Newton, con esa cabeza que le ayudó a desarrollar su teoría gravitacional, la manzana que le cayó sobre la cabeza no le golpeó sino que entró en órbita testaestacionaria, estaba al corriente de esta verdad de la vida, y como sabía que la única forma que tendría de añadir un momento a su vector sería pagando, y prefería gastarse el dinero en cerveza, decidió permanecer célibe hasta el momento de su muerte. ¿El resultado? La inmortalidad mientras la civilización se mantenga en pié, la adoración por parte de los "difíciles de ver" científicos, que encuentran sentido a sus vidas sin orgasmos compartidos, y la imitación por parte de genios de la talla de Brian May, que le copió el estilo, aunque este se habrá tirado hasta a la piscina. Son las dos caras de una misma moneda.

Y es que lo primero que se siente cuando, tras un período prolongado de tiempo en el que has estado empotrando a tu pareja hasta dejar la marca de su espalda en la pared, el chollo se te acaba, es tranquilidad. Hasta ahora has tenido la suerte de follar más que toda una comunidad de Amish o igual no tanto pero tampoco te puedes quejar. Un pequeño descanso seguro que viene bien para coger fuerzas, evitar que el asunto deje de estar irritado por el uso, y de paso, con el tiempo libre arrebatado a la pasión, poder retomar otras actividades placenteras como reconstruir el Bismarck con mondadientes.

Al fin y al cabo en cualquier momento puedes volver al mercado y desfogarte con un encuentro furtivo en los baños de un café-teatro o un portal poco concurrido. Sin embargo el mercado de la carne sigue las reglas del libre mercado, y las compradoras, solo dios sabe como, quizás porque se te nota en la cara, saben que eres un producto devaluado. El liberalismo sexual llevado al extremo: si no follas es porque algo habrás hecho y yo no quiero saberlo, así que lárgate de mi vista, vuelve a la cueva de dónde saliste y dale recuerdos a Saruman de mi parte.

Un par de salidas frustradas en las que no has conseguido ligar hace germinar la semilla del miedo. ¿A que no follo? es lo que te preguntas a las cuatro de la mañana con el cubata a medio terminar en la mano mientras escrutas con urgencia en busca de una presa, a un grupo de chicas que gritan cosas sin sentido en medio de la pista, como "Cacharel" o "Waterproof", para después romper a reír como hienas; como hienas frígidas porque por muy seductor que seas, todas se niegan a compartir sus fluidos contigo.

Han pasado ya varias semanas y el asunto comienza a tomar conciencia de su existencia. Como un Skynet despiadado, insiste en alzarse contra ti en las situaciones más comprometidas: una visita a la consulta de esa doctora tan sexy, un día de playa en el que tienes que mantenerte en el agua hasta que puedes robarle a un niño un cubo, o el cumpleaños de una de tus amigas, del cual te echan tras preguntar a las asistentes con toda tu buena voluntad, si alguna quiere soplar la vela.

Para colmo, la noche no trae ningún consuelo, porque tu subconsciente juega contigo y te hace protagonista de los sueños eróticos más aberrantes, donde tienen cabida tríos con la cajera del súper y tu antigua profesora de inglés u orgías sadomasoquistas de cuero y látigos de siete colas con tu vecina, a la cual guiñas un ojo cuando te la cruzas al día siguiente al salir del ascensor. Para nada, porque se ve que ella no ha soñado lo mismo.

Buscas entonces consuelo entre un grupo de personas en tu misma situación, entre el que te sentirás arropado y comprendido. Ya se sabe que mal de muchos, masturbarse es de tontos; y te conectas a Twitter. Aquí no folla ni el gato, sonríes mientras ves cómo tu TL se actualiza a la velocidad de la luz un viernes por la noche. Pero un día te das cuenta de que la chica cuyos tuits leías con fruición ha dejado de escribir y entonces piensas: Está follando. Y no importa que vuelva poco tiempo después. Sabes que todos sus tuits esconden un doble sentido, porque los escribe mientras hace el amor. Así, lees un comentario inocente como "Aquí, comiendo salami en barra", y te imaginas lo que te imaginas: "Pobre, lo que a ella le vendría bien sería un buen chorizo".

El tiempo que llevas sin mojar el churro se puede contar por meses y comienzas a mirar a las frutas y hortalizas con otros ojos. Te maldices por no ser tan friki como para importar una de esas muñecas hinchables japonesas hiperrealistas con la cara de Gina Lollobrigida; y cuando una mañana mientras desayunas sientes cómo el asunto se despierta al ver el escote de Ana Rosa Quintana, sabes que no te queda más opción que humillarte y arrastrarte por los suelos para que tus amigas ejerzan de tal y acepten copular contigo. Empiezas preguntándoles si te enseñarían las tetas, con la esperanza de que alguna lo haga y ya que se está en faena, comentarle la proposición a sujetador quitado; pero ninguna te hace ese favor. Aprovechas entonces que una de ellas está con el puntillo dado por un par de gin tonics, y amparado en la oscuridad del pub en el que habéis quedado, le metes la boca. Ella te hace la cobra en modo automático y entonces te ríes y te disculpas diciéndole que la habías confundido con otra persona.

Llegados a este punto solo te queda enfrentarte a la humillación más vergonzante. Coges el móvil y llamas a tu ex, y le mientes. Le dices que la sigues queriendo, que no hay nadie más importante en el universo para ti, que nadie la chupa mejor que ella... pero no responde al teléfono, porque está tirándose a otro. Le has dejado el mensaje en el buzón de voz. Ella que decía que tanto te quería, follándose a otro y ni siquiera te deja mirar.

Medio año ya y tus vecinos te llaman en secreto "El cocodrilo pelaplátanos". Entras en la desesperación más absoluta. Los métodos naturales no funcionan, así que sigues los pasos de todos los prohombres del siglo XX. Coges la cartera y te vas de putas a Casa Juani. Aunque te quedas en la puerta sin atreverte a entrar. Maldita moral judeocristiana.¡Si entre los fundadores había una del ramo!

Y es en ese momento, al volver a casa cabizbajo, cuando surge la gran duda que a todo hombre que no ha follado en años, le surge al menos una vez en la vida: ¿Me hago gay? Ahora ya no es como antes, está todo más aceptado, no faltarían parejas sexuales, y ahora los hombres se depilan mucho, igual no se nota tanto... pero tras estudiar la teoría, no lo ves nada claro.

Al final, llega un momento en que dejas de restregarte con las usuarias del metro, no buscas a las chicas que dan abrazos gratis en el paseo para achucharlas hasta que aparece la policía local y decides rechazar las octavillas que te ofrecen las jóvenes por la calle, en lugar de cogerles de la mano y acariciársela. Comienzas a aceptar la situación. Dejas de ver al sexo contrario como un objeto, comienzas a quedarte calvo, tu barriga se agranda y pasas los días sentado bajo un almendro en flor comiendo flores de loto y respondiendo las preguntas de los peregrinos que acuden a ver al sabio Pelaplátanos..

La mayoría no logra alcanzar esta fase gracias a una entregada amiga, una ex crédula o nulos escrúpulos, pero los demás, libres de las ataduras mundanas, de las fantasías reproductivas, anulado el instinto de transcendencia biológica, pueden desarrollar su intelecto, como hizo Newton. Ahora mismo estoy desarrollando una nueva teoría del todo en la que echo por tierra las supercuerdas, aunque para ser sinceros, el mundo no necesita una nueva teoría física, pero yo sí que necesito follar. ¡¿Alguna me enseña las tetas?!

8 comentarios:

  1. No te enseño nada, que quiero ver si te ganas el Nobel. Aunque yo no es que tenga mucho que enseñar, la verdad...

    Besotes!!!

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  2. venga va, ahí las tienes!

    (.)(.)

    que no me he podido resistir, oiga

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  3. Álter, cuando esté en el estrado recogiendo el diploma, junto a Obama, me acordaré de ti en mi discurso. Y estoy seguro que tienes mucho que enseñar y muy bonito.

    Jajaja bonitos pechos Patricia :) casi puedo sentirlos desde aquí. No te cortes y muestra todo lo que te pida el cuerpo. Aquí no nos escandalizamos. Gracias por la visita!!
    Besos para ambas!

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  4. "Maldita moral judeocristiana.¡Si entre los fundadores había una del ramo!"

    mancantao.

    Ay, querido. En realidad cuando no aparecemos por tuiter no estamos siempre follando, a veces sólo estamos masturbándonos un rato!!! :)

    Ánimo con la búsqueda parking para tu pene y besos, sin tetas, que hace frío.

    :P

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  5. Tú sabes eso de que al año se renueva el carnet de virgen, no??? Te lo digo por si acaso eso te ayuda. que no creo, pero vaya.
    Ahora añado, Magdalena no era puti... es un tema que ha creado la iglesia, pero en la biblia no dice nada semejante. si quieres un día hablamos detenidamente de ello... y así termino de aburrirte.
    Y lo de newton no lo sabía. qué ijnorante que es una, oyes.
    Venga, anímate, anda. Seguro que al final encontramos algún reto que sí consiga hacerte frungir. o alguna que te enseñe las tetas. lo que sea.

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  6. Joer amigo, no sé ni por donde empezar...ciertamente, lo de la abstinencia forzosa es un bucle pernicioso y sin visos de mejora...pero claro, ya no sé que te iba a contar por que entre que has mencionado el inusitado celibato de Newton y de paso hablas de Brian May me he quedado con que ambos tienen un peinado cardado muy similar y se me ha ido el santo al cielo...
    Las tetas, que gran invento.
    Un abrazo!

    Tortlon (donante de salami)

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  7. Eso te pasa por estancarte y no seguir proponiéndote retos, alguno ha de funcionar.
    Pero claro, te pones a buscar a mujeres adineradas (muy adineradas)y no avanzas... Amplia el campo de visión jaja

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  8. Jajaj bueno Flé, al fin y al cabo masturbarse es hacer el amor con la persona que más se quiere, así que técnicamente estáis follando cuando no tuiteáis!! jaja de todas formas así os imagino :P

    Todavía me queda entonces para renovar el carnet, Naar :P Lo de que Magdalena no era puti, me lo tienes que explicar. Aunque seguro que también era alien! Gracias por los ánimos :) Si no lo encuentro siempre me quedará volver al Messenger, que lo que no se enseñe ahí...

    Lo del celibato de Newton me dejó de piedra cuando me enteré Tortlon, aunque si lo piensas bien, si el tío hubiera sido un fucker, en seguida iba a estar rompiéndose la cabeza con problemas físicos. Tengo la teoría de que el progreso de la civilización recae sobre las mentes vírgenes, por eso en la actualidad el mundo está en mano de los chinos, que se reproducen por escisión y dejan lo del fornicio de lado.

    Jajaja Pecas, me acabas de recordar que tenía un medio reto pendiente! aunque ya terminado el verano es peligroso llevarlo a cabo en mi pueblo porque la que te encuentres, seguro que es de aquí, y no es agradable ir a comprar el pan y que te atienda la chica a la que le susurraste que tenías una buena espada láser :P Te haré caso y ampliaré mi campo de visión con respecto a las mujeres, ahora busco una que me haga caso, y ya :)
    Besos para ellas, abrazos para ellos!

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