El Núcleo

El final se acerca y como hecho significativo de relativa importancia para la historia, la industria del cine ha imaginado el último acto de la humanidad en multitud de ocasiones, representado en forma de pandemias, guerras, revueltas sociales, catástrofes naturales y espaciales, invasiones alienígenas, falta de abastecimiento de Panteras Rosa y muchas otras causas más. El ser humano, dado a autoinfligirse dolor, ya sea cotizando a la seguridad social o viendo películas de terror, devoró estos films con fruición durante décadas hasta que se cansó.

El mercado se saturó con películas de asteroides asesinos, la guerra nuclear estaba muy trillada y además no se correspondía con la época de distensión mundial que se respiraba tras la caída de la Unión Soviética y el cambio climático, de moda a mediados de los 90 hubiera sido muy lento de rodar, aunque luego llegaría Roland Emmerich y su mano derecha Joseph Porro (al que nombro por su gracioso apellido) y se pasaría por el forro las leyes naturales en "El día de mañana" con una glaciación que cubre el hemisferio norte en días o semanas, no se, estaba todo seco, aparte la mirada para mirar los pechos de mi compañera de butaca y al levantar la vista hacia la pantalla los pingüinos llevaban ya abrigo. Había que buscar nuevas amenazas, a ser posible circunscritas a nuestro planeta puesto que los alienigenas ya no podían ser metáfora del ejército rojo. El separatismo catalán como apocalipsis quedaba un poco descafeinado, así que las mentes pensantes de Hollywood pensaron y pensaron, mientras editaban catástrofes menores como "Volcano" o "Un pueblo llamado Dante´s Peak", hasta que algún lumbreras dijo: ¿Y si hacemos que el núcleo de la Tierra se pare?. "No me gusta la idea de meter a los hombres-topo", diría uno. "¿Cómo? ¿La Tierra tiene un núcleo?", preguntaría el productor, pero todas las dudas quedarían ocultas tras un manto de promesas de ciudades destruidas que ofrecería la película apocalíptica de la semana: "El Núcleo", el Armaggedon de los mineros.

"El Núcleo" presenta todos los tópicos habidos y por haber del cine de catástrofes mundiales, empezando por la historia. El gobierno americano, incompetente como él solo, hace que el núcleo del planeta se detenga. Los primeros en notar los efectos son los tripulantes de un transbordador espacial que al reentrar en la atmósfera terrestre se dan cuenta de que los instrumentos les han engañado, como Rajoy a todo el mundo, y en lugar de estar enfilando algún aeropuerto o donde quiera que aterrizan los transbordadores, se encuentran esquivando los edificios de una gran ciudad en uno de cuyos puentes terminarán aterrizando con buena fortuna y una gran labor de sus pilotos.

El modus operandi del gobierno ante situaciones de gran peligro es siempre el mismo: reunir un equipo de gente que no trabaja para el gobierno, porque en los USA los buenos profesionales no trabajan para el estado. Por suerte en España ni pinchamos ni cortamos a la hora de resolver nada porque de seguro el gobierno de turno subcontrataría la salvación del mundo a la empresa de algún familiar. Para ello contactan con un heterodoxo equipo formado por los mencionados astronautas que salvaron el transbordador, que pilotarán hacia el centro de la Tierra una nave construida por un negro que no es el de Matrix ni el de Pulp Fiction, que irá guiado por un sistema de visionado a través de la piedra diseñado por el Harvey Dent de "El Caballero Oscuro", que a su vez es rival y antiguo amigo del engolado asesor del presidente que busca pasar a la posteridad como salvador del mundo, a ver si así deja de dormir solo. Para que la gente no se entere de lo que pasa, un hacker que más bien parece un duende de Santa Claus después de pasar por la "rueda" de la inquisición. Si caen rayos sobre Roma destrozando monumentos milenarios, se le echa la culpa a Berlusconi y nadie preguntará nada más.

El desarrollo quedará claro para todo aquel familiarizado con los cánones establecidos. El primero en morir será el piloto macho que es el que tiene menos minutos desde el primer minuto de metraje, el negro la palmará de forma absurda, el ególatra del gobierno se sacrificará heróicamente y la astronauta hembra se enamorará perdidamente de Harvey Dent que salvará el día con unos pepinos atómicos, recuperando de paso parte de la inversión en la industria armamentística. El hacker al final enviará toda la historia a los cibercafés del mundo después de bajarse un par de películas porno. Y entre medias, un homenaje a "Viaje al centro de la tierra" de SuperLópez, con una visita a un valle con diamantes del tamaño de rascacielos que harían morir de placer a una mujer.
No diré que esta película sea mala, pero si el mundo se acaba antes de que la veáis, no os perderéis nada.


Elegidos para la gloria... Me acabo de dar cuenta de que me olvidé de un personaje. Así sería...

2 comentarios:

  1. Y Hilary Swank sale muy fea!!!

    Abracetes!

    ResponderEliminar
  2. Cierto, sale horrible. La mayor amenaza no es el núcleo, es su peluquer@.
    ¡Un abrazo enorme!

    ResponderEliminar

Con la tecnología de Blogger.