Natalie Wood

Entre mis innumerables defectos destaca uno con especial intensidad por su falta de lógica y por los problemas que me suele ocasionar: suelo coger una ojeriza irracional a determinadas personas sin una razón de peso aparente.
No se si creer en la reencarnación o no, pero sería una posible explicación a tan extraña actitud, por fortuna para mi, no demasiada frecuente. Normalmente me suele pasar con gente que pasa por mi vida por accidente y sin incidencia, sin embargo, estando en el instituto me ocurrió con dos profesores, el de tecnología y la de "Educación plástica y visual", término usado para englobar cualquier cosa que no fuera útil en la vida, salvo que seas artista lo cual por desgracia no es mi caso.

Estando en esta clase mandó la profesora un día formar grupos con los que poder realizar trabajos y exposiciones sobre distintas materias artísticas. Debido al mencionado defecto me desentendí de aquello y nadie me admitió en su grupo ni la profesora mostró el menor interés en que formara parte de alguno. Por ello, cuando me enfrenté al primer trabajo: comentar la película "Esplendor en la hierba" tras su visionado, yo ya sabía que iba a suspender y decidí dedicar aquellas dos horas de oscuridad al nunca bien ponderado arte de la siesta.
Sin embargo mi plan no saldría como lo esperaba, no por el inexistente celo de la profesora a la que no le habría importado que me quedara en mi casa, sino porque cuando vi la esplendorosa (nunca mejor dicho) belleza de Natalie Wood en la pantalla, me quedé pegado a ella. Luego no entregué ningún trabajo  y ulteriormente suspendí la asignatura, pero dio igual porque en las otras tenía una buena media y no me iban a hacer repetir por esa chorrada.

Pasaron los años y en Cinetube encontré una película llamada "La Gran Carrera". Tengo que decir que desde que estaba en el colegio, ando buscando una comedia sobre una carrera desde Nueva York a Los Ángeles en la que participaba un motorista que terminaba empotrándose en un cartel publicitario, y de la que desconozco todo lo demás, título incluido (por si alguien la conoce y no es ninguna de las Cannonball). Por eso intento descargarme todas las películas de la misma temática. Cual no fue mi sorpresa al encontrarme con el embrión de lo que sería una de las series estrella de los míticos Hannah-Barbera: Whacky Races (los Autos locos para los amigos de Cantinflas)

La película está protagonizada por todo un elenco de estrellas, empezando por  el protagonista: Tony Curtis, pasando por Jack Lemmon como el Dr. Fate (pronunciado así: fate; en aquella época el inglés no era siquiera una práctica sexual en España) representación de Pierre Nodoyuna que viaja con su inseparable patán: Peter Falk, el de Colombo. Pero si hay algo que da glamour a la cinta es la presencia incandescente de Natalie Wood, haciendo de una Penélope Glamour (vestido rosa incluido) feminista y liberada que no duda en mostrar pierna cuando puede para conseguir sus objetivos pero que al final termina entrando por el aro de la tradición, casándose con el protagonista (vamos, lo que han hecho las mujeres toda la vida)
Recomiendo la película, una cinta clásica de aventuras, blanca como la madre de Obama y que puede hacerse un pelín larga con sus más de dos horas y media de duración que se pasarán volando si mantenemos la atención fija en los modelitos con los que nos deleita la Woods.


Con esos ojos, si me pidiera un cigarro se lo daría, aunque tuviera que robarlo

4 comentarios:

  1. Pues si, no me ha defraudado tu post; "la incandescente Natalie", me voy a tatuar raudo esta frase en un gemelo, y si puede ser, en un gemelo de los de Ana Rosa Quintana, para que no me duela tanto...

    Yo vi muy enano la peli de coches que citas y solo me acuerdo del Curtis y de Jack Lemon con bigotón, genuino trasunto de Pierre No-Doy-Una, quien por cierto es junto con Apu (el de los Simpsons) mis dos más logradas imitaciones. Practicamente los bordo!!!jeje

    Un brazo!!!

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  2. Jajaja ya me gustaría ver esas imitaciones. A mi se me daba muy bien imitar a Patán, que parece que no pero tiene su dificultad. Ahora no se si me saldría. Tendría que practicar... También se imitar al Pato Donald y a Pixie (o a Dixie nunca supe quién es quién) Podríamos montar un espectáculo de imitaciones a lo Cruz y Raya pero con gracia!!

    Un abrazo!

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  3. No te quepa duda, jejeje!!!

    Patan y el Pato Donald requieren de unas condiciones "gargantiles" excepcionales!

    Un abrazo!!!

    P.D.:Yo tampoco distingo a Pixie de Dixie, así como tampoco comprendo porque tiene uno de ellos un forzado acento andaluz.

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  4. Bueno, para el Pato Donald es más cuestión de "lengua", la cual es excepcional, para que voy a decir lo contrario :D

    La verdad es que en Pixie y Dixie todos tienen voces raras. Yo creo que para el doblaje fueron a un bar y cogieron a los tres primeros parroquianos que se encontraron...

    Un abrazo!

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