War is hell

No ha sido un día especialmente agradable ¿Pero cual lo ha sido desde que llegaste a este agujero infecto alejado de la escrutadora mirada del Señor? Aun no te ha dado tiempo de echarte sobre el catre cuando la alarma inunda cada rincón de la base. Todo el mundo parece tener un ataque de histeria. Corren de un lado a otro, gritando y haciendo aspavientos... Seguro que eso piensan tus vecinos sentados frente a su televisor a miles de kilómetros de distancia, cenando mientras degustan las imágenes que recoge el cámara que está a tu lado. Pero para el que está en el meollo, los gritos se tornan órdenes y los aspavientos señalan a tus camaradas los helicópteros que están a punto de trasladaros a un puesto de avanzada a 50 kilómetros al norte de vuestra posición, la cual está siendo ferozmente atacada por el enemigo. Y tú pensabas que podrías dormir tranquilo...

Esto es Vietnam y así nos lo muestran los chicos del estudio checo Pteronodon en uno de sus mejores títulos: Vietcong, uno de los pocos juegos que muestran la realidad de la guerra en el país asiático.

Al contrario de lo que mucha gente piensa, los americanos no perdieron Nam, renunciaron a ganar. El número de bajas enemigas y las derrotas nordvietnamitas en todas y cada una de las batallas así lo atestiguan. Los motivos de la derrota son demasiado complejos y se alejan del análisis de un videojuego, pero esta produjo un sentimiento de vergüenza que ha hecho que salvo excepciones, los hechos que acontecieron en aquel conflicto no hayan sido revisados y/o recreados con fruición, al contrario que con la 2ª guerra mundial.

Muchos señalan a este olvido voluntario de la humillante retirada de la antigua Cochinchina como el motivo de que no haya muchos juegos sobre Vietnam. Pero yo no estoy de acuerdo. Con Nam pasa igual que con la 1ª guerra mundial y en general, las guerras del pasado. No es posible encontrar en estos conflictos un numero significativo de diferentes situaciones que recrear en una pantalla sin caer en la repetición.

En Vietcong, encontraremos las típicas patrullas por la jungla, misiones de rescate de prisioneros, paseos en helicóptero sobre posiciones enemigas, exploración de los túneles del Vietcong y como no podía ser menos, el típico asalto final a nuestra base por parte de los malditos Charlies. En efecto, lo mismo que se puede encontrar en títulos como Shellshock: Vietnam o The Hell in Vietnam, por decir algunos. Y es que no hay más. En Vietnam no hubo desembarcos anfibios épicos, lucha entre francotiradores, grandes batallas de tanques, operaciones especiales más allá de las que se muestran en los típicos juegos, ni toma de objetivos importantes en cuanto a tamaño, pues la mayor parte de la guerra se llevó a cabo en territorio amigo.

No quiero que parezca que Vietcong es un titulo prescindible. Al contrario, es un fps correcto donde iremos acompañados en muchas de las misiones por los miembros de nuestra unidad dándonos la sensación de estar en una de las muchas escaramuzas que se vivieron. A ellos ayudan los gráficos, alejados de las virguerias técnicas de la actualidad (no en vano es de 2003) pero que cumplen a la perfección haciéndonos creer que estamos en medio de una jungla vietnamita que los enemigos, no muy variados, usan para cubrirse y atacarnos mientras nos insultan o delatan nuestra posición a sus compañeros.

Otro punto a destacara es su sobresaliente banda sonora, con temas de Hendrix o Deep Purple entre otros. Con uno de ellos nos despedimos; con unas notas que nos transportan al interior de un helicóptero sobrevolando un arrozal tras otro mientras los aldeanos nos ven pasar sobre sus cabezas como ángeles de la muerte directos a la batalla.






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