En el rellano nadie puede oir tus gritos

Todo el mundo habló de REC, todo el mundo la vio.  Por eso me extrañó que el rumor en la blogosfera fuera escaso tras el estreno de su secuela (no os lo vais a creer): REC 2. Como de la primera puedo decir que me asustó hasta el punto de mirar el pasillo de mi casa con otros ojos, decidí descargármela y matar así el tiempo en una de las pocas tardes pre-primaverales que nos quedan.

De primeras pensé que el no haber escuchado nada de la pelicula se debia a mi lejanía de la madre patria, pero tras verla de principio a fin (loco de mi) puedo asegurar con rotundidad que esa no es la razón. A partir de aquí todo es un spoiler continuo así que avisados estais.

El film comienza con un grupo de GEOS que se dirige al edificio donde se desarrollaba la acción en la primera cinta. Lo de que son GEOS lo supongo por la ropa, las armas y tal porque más bien parece un grupo de amigos que han quedado una tarde para pegar unos tiros mientras beben cerveza y hablan de tetas, o en este caso de fútbol (los dos grandes temas de la mascunilidad ibérica)

Habla entonces uno de ellos, con un acento porteño que para si lo quisiera Rodolfo Langostino. ¿Cómo? ¿Un policía argentino? Ya es puntería que aparezca el único policía extranjero de toda España y para colmo lo primero que hace es mentar a Kempes, ya solo falta que sea psicólogo para completar el tópico. O peor aún: dentista.

Decidí dejarlo pasar seguro de que moriría el primero. Llegan los policías al  lugar de los hechos. Allí, el típico comisario imitador de Tito Valverde les recibe y les presenta a un miembro del ministerio de sanidad, y éste abre la boca para presentarse y... ¿de donde leches es ese tio? No lo se, pero por su acento ridículo ya sé que esta película no puede ser seria. ¿Os imaginais El Resplandor protagonizada por Michael Robinson? Pues igual.

Apago las luces pues se que pocos sustos me voy a llevar y llego justo para escuchar que su misión dentro del edificio será recoger una muestra de sangre de la niña Medeiros, ese espantajo que se bosquejaba al final de REC. Tras un primer encuentro con los infectados los policias pierden los nervios y zarandean al médico instándole de malas maneras a que cuente la verdad. Y yo me pregunto, ¿para que pensaban que necesitaban los fusiles de asalto en una intervención médica?

Total que en uno de esos zarandeos, el médico se cabrea y se abre la chaqueta dejándo al descubierto la placa de los curas: un alzacuellos. Y entonces comprendí el por qué del acento: es un emisario del Vaticano para encontrar un antídoto para una enfermedad creada por la posesión infernal de la dichosa niña Medeiros y que solo se puede contraer por contacto con los flujos vitales. En resumen, el demonio es como el VIH solo que aunque tengas mucho dinero no te salvas de diñarla.

En los USA se tiende a atribuir las causas de un estallido Zombie a un misterioso virus o simplemente ni se da un motivo. Aquí, incapaces de quitarnos el manto de religiosidad que recubre la península, recurrimos al padre Carras y a los exorcismos... Investigando logran recuperar un vial con sangre. Para comprobar que es la sangre de la Medeiros, el cura pone un poco en un platillo y apuntándola con un crucifijo eleva unas plegarias al cielo que hacen que la sangre entre en combustión. Y digo yo, si la sangre se quema con un simple rezo, ¿para qué quieren un antídoto? Todo el mundo a misa y se acabó.

Para entonces la historia se ha convertido en un chiste, que mejora aún más si cabe cuando en el edificio se cuelan varios civiles.

Tras varios encuentros con los "zombies", la cámara de los GEOS que grababa todo se rompe (el argentino muere el segundo... mierda). Vemos entonces la grabación de la cámara de tres adolescentes de su tiempo, que intentan hacer volar una muñeca hinchable con tres petardos desde la azotea del edificio adyacente (para que luego se diga de la ingeniería española) La policía los desaloja y se camuflan entre el gentío que contempla curiosa el operativo desplegado.

Uno de los jóvenes se da cuenta de que un bombero y el padre de la niña cuyo perro lo inició todo intentan entrar al edificio acordonado. Tras una fuerte discusión entre la chica (ellas siempre más sensatas) y los dos bandarras, los siguen por las alcantarillas y logran colarse, pero la policía les ha descubierto y sellan la única salida posible.

Los jóvenes y el bombero tienen que huir en busca de un lugar seguro. En uno de los apartamentos son atacados y uno de ellos es mordido en el brazo. Llegan en ese momento los GEOS y el cura, que ven al chaval como una valiosa fuente de información sobre el paradero de la Medeiros, pues siguen necesitando su sangre para el antídoto.

Tras varios minutos, el chaval es poseido y es entonces cuando el demonio habla por su boca. Es muy triste y dice mucho de la educación de este país, que los insultos del demonio sean más inocentes que los del cani al que posee. Insultos peores que los que le profiere al párroco, he escuchado yo en una cola del Chiquipark. Al final consiguen sonsacarle que el mal se esconde en el interior de un ático de Barcelona, algo que los madridistas ya sabían.

Llegados a ese momento decidí desconectar y ponerme a limpiar mi habitación, que eso si que daba miedo de verdad. Llegué a ver que reaparecía la protagonista de la primera peli, a lo Sigourney Weaver (salvando las muchisimas distancias) y que como no podía ser menos, morían todos y se dejaba un final abierto a una continuación que espero no hagan. En resumen, una tarde perdida y varios cientos de megas en mi disco duro.

4 comentarios:

  1. Estás en lo cierto, no has oído nada porque no había nada que decir de esa película. Saludos.

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  2. JOJOJOJOJO, pedazo semblanza!!! Carlos Pumares a tu lado es un monaguillo estrábico!!!Chapaeu!!!
    Nunca habia leido spoilers tan fluidos a la par que desternillantes, ¡Exijo la plaza de Carlos Boyero para Roboto!
    (y ya que estamos sigo exijiendo las fotos norteamericanas, claro)

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  3. Pues esta peli la rodaron al lado de mi curro, y me daba más miedo cuando pasaba por allí de noche de vuelta a casa y veía a la peña disfrazada de zombie que luego la peli en sí xD

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  4. ¿La viste en el cine Conchita? Igual allí tenía algún efecto, no se. La verdad es que la continuación se la podrían haber ahorrado y lo peor es que anuncian una tercera...
    Jajaja si me dan el puesto de Boyero prometo hablar alguna vez de alguna película que me guste :)
    Ya te digo Rizos, ver uno de esos "zombies" por la calle de noche si que tiene que asustar :P La primera la verdad es que me sorprendio y la vi a oscuras, que eso siempre cuenta :p
    Besos y abrazos!!!!

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