Las dos Españas

Estaba intentando hallar un método de pelar una manzana con dos palillos, cuando me llegó por la ventana el eco estruendoso de los vítores de un grupo de personas indeterminadas sentadas en los balcones de mi edificio. De primeras pensé que se trataba de algún grupo de rezagados de la noche anterior, émulos de los últimos de Filipinas en cuanto a juerga se refiere, hasta que recordé que se estaba jugando un partido de la selección española.

Prendí el televisor y cual fue mi sorpresa al ver que un tanto a favor de los USA subía al marcador, cuando yo esperaba lo contrario. Un escalofrío recorrió mi espalda al comprender lo que significaba aquella muestra espontanea de júbilo: Tengo vecinos raulistas (A partir de ahora tendré que irme con cuidado cuando camine por los pasillos oscuros del edificio)

Para ser sinceros me enteré de la existencia de la Copa Confederaciones pocos días antes de la inauguración de la misma. Dicha Copa es a los torneos lo que Frankie Santana a El Equipo A, en principio una buena idea para abrir mercado pero totalmente innecesario y con el pelo demasiado largo.

A los jugadores de España les habrá pasado igual, porque se han pasado toda la competición tocándose los mismisimos, llegando a alcanzar la maestría en el partido de hoy, donde parecían haber vuelto de fiesta minutos antes del encuentro. Hasta Ironside tenía más vitalidad y pericia en las piernas.

La verdad, a nadie le importa mucho, sin embargo la derrota ha vuelto a desenterrar, una vez más, la eterna disputa de las dos Españas: la romana y la cartaginesa, la mora y la cristiana, la republicana y la nacional, la de tragar y la de escupir, la de Del Bosque y Luis Aragonés... que no es más que una lucha enmascarada entre partidarios y detractores de Villar, a lo guerra de Vietnam pero defendiendo o atacando a entrenadores en lugar de un país asiático.

Cualquiera que haya visto el partido sabrá que Del Bosque se ha equivocado pero sus seguidores insisten en culpar a los jugadores a toda costa, cuando en caso de haber sido el entrenador cualquier otro, lo hubieran puesto a caer de un burro. Sólo hay que ver las portadas de los periodicos hoy. Aprovechando para pescar en rio revuelto, los móviles de los redactores de los diarios han comenzado a sonar con el mismo mensaje: "Salva a Raúl, salva a la selección"

En fin, suerte que dejé de echar la quiniela.

2 comentarios:

  1. ...que disgustazo lo de ayer...en fin, siempre nos quedará Caminero (que como bien sabes es una androide de gama baja).
    Un abrazo!

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  2. Jajaj tienes razón. Siempre que veía a Caminero me recordaba a uno de esos primeros modelos de Terminator con piel de plástico y movimientos cuadriculados!!
    Abrazos mil!!!

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