La silla de Perry Mason

La sala de un juzgado. El jurado, compuesto por doce personas, atiende concentrado al alegato de la fiscal sobre el presunto asesino que está sentado en el estrado. La abogada se acerca a su mesa, coge un cartel en el que pueden leerse con letras rojas la palabra "Asesino" y lo coloca frente al acusado.
- ¿Oiga y ese cartel? - pregunta este ofendido.
- Es para informar al jurado de quién es usted y que así no se confunda. - es todo lo que responde ella.
- ¿Donde quedó eso de "Inocente hasta que se demuestre lo contrario"?
- Creo que tengo una pegatina así en el coche - bromea de cara a los miembros del jurado, que le ríen la gracia - Bien señor García, ¿dónde estaba la noche en que la señora Bridge fue vilmente asesinada por usted?
El acusado medita unos segundos antes de contestar. Hay algo de esa pregunta que le huele raro.
- Pues estaba con unos amigos en un restaurante, celebrando el cumpleaños de...
- ¡¡¡No trate de justificarse!!! - estalla la fiscal.
- ¡¡Pero si le estoy explicando dónde estaba!! Si me vieron los camareros y otro grupo que...
La abogada extiende la mano hacia la cara del acusado haciéndole callar.
- Excusas, excusas... No puedo creerle. ¿Sabe? No me interesa lo que tenga que decir. Es que ya me da igual.
- Estoy tratando de demostrar que yo no pude ser el asesino, porque me encontraba a centenares de kilómetros -intenta de nuevo defenderse el acusado.
- Ya es tarde para eso.
- ¡¡Pero si estamos en el juicio!!
La fiscal encara al jurado sin prestar atención a sus quejas.
-¿Qué opinan los miembros del jurado?
La portavoz del jurado está besándose con un policía. Al ver que es requerida su atención, se detiene, se recoloca la falda, se atusa el pelo y exclama:
- ¡¡A la horca!!
- Pero si se está enrollando con el alguacil - exclama por enésima vez el acusado que suda copiosamente sabedor de que lo tiene más negro que el tinte de Alaska - ¡Y ahora con otra miembro del jurado!
- Si - concede la abogada - pero tiene buen criterio. Además, le conoce a usted bien.
- ¡Pero si no he visto a esa mujer en mi vida!
- Ella dice que sí.
- Ya, y yo conozco a Frank Sinatra.
- Señoría, que conste en acta que el acusado miente.
- ¡Protesto! - grita el acusado.
- Cállese asesino - ordena el juez. - Alguacil, en cuanto termine, lleve a este sujeto al calabozo.


Basado en hechos reales.

2 comentarios:

  1. ¿Mande? Oo
    Tus posts cada día son más desconcertantes... pobre hombre...xD

    ResponderEliminar
  2. Picasso tuvo su época azul y yo la de desconcierto :P

    ResponderEliminar

Con la tecnología de Blogger.