El club de los cinco

Una de las características principales de la cultura pop de mediados de los noventa en adelante, es su interconexión con otras creaciones. En una serie sobre informáticos, puede haber una referencia a un videoclip de Styx o en una de dibujos animados sobre unos dinosaurios, un homenaje a la guerra de las galaxias.

Así, viendo un episodio de Futurama, que concluía con una famosa canción de Simple Minds, volví a reencontrarme con una película que permanecía en mi memoria, desde los pretéritos días de la guerra de las Colas (me refiero a Pepsi vs Coca Cola, no a Ron Jeremy vs Peter North)

La canción Don´t you forget about me, formó parte de la banda sonora de El club de los cinco, como se tradujo en España "The breakfast club", un drama adolescente ambientado en la biblioteca de un instituto, un sábado cualquiera.

Allí, se dan cita cinco estereotipos, harto conocidos para todo aquel consumidor de televisión americana: La reina del instituto, el cerebrito, el héroe del deporte, la rara (hoy día reconvertida en gótica) y finalmente, el gamberro. Excepto el cerebrito, algo de lo que carecemos en las escuelas españolas debido al pobre nivel educativo de dichas instituciones, vemos que son unos modelos que se pueden trasladar a la actualidad, pese a que hace, agarraos a la silla, casi 25 años que se estrenó, claro que para mi eso es sólo un suspiro, como quedó demostrado en el post anterior.

Cuando me la descargué, esperaba enfrentarme a ella con espíritu crítico y sacarle además todos los defectos posibles. A fin de cuentas, en el film no ocurre nada, sólo son un puñado de chicos hablando, ni siquiera le gastan bromas pesadas al profesor que se encarga de supervisarlos cuando le viene en gana; pero a los pocos minutos y tras notar que la mencionada biblioteca era más lujosa que cualquier biblioteca universitaria de las de aquí, tuve que rendirme a la evidencia y dejarme atrapar por la personal atmósfera creada en esa estancia del Shermer High School.

La historia transcurre en un suspiro. Es como sentarse a ver el amanecer junto a una persona querida. Es una sensación de estar en casa, de quedar con un grupo de amigos y charlar en un oscuro sótano mientras fuera diluvia. Es algo que apenas puede describirse.

La película expone varios temas que siempre han atormentado a los jóvenes: qué se espera de ellos, qué quieren ser, la relación con los padres, como los ven los demás... Para mi, está a la altura de El guardián entre el centeno, a la hora de acercarse a la juventud de su tiempo. Lo hace con unos diálogos bien hilados, que aún siendo demasiado profundos para adolescentes, no parecen artificiales en boca de los protagonistas, debido sobre todo a la afluencia de abundantes tacos intercalados entre confesión y confesión.

Sinceramente, no se qué me pudo atraer de la cinta en su tiempo. Cuando la vi, debía ser un mocoso cuya única preocupación es que iban a quitar El halcón callejero de la programación. Supongo que menos a los intelectualmente precoces, a todos los de mi generación les ocurrirá lo mismo. Creo que el éxito de la misma, se debe a los sentimientos que provoca.

Cuando una película es capaz de dirigir tus sentimientos, y hacerte llorar cuando el director se lo propone, y hacerte reír un instante después, esa cinta, alcanza la categoría de obra maestra. Y El club de los cinco lo consigue, con una de las últimas escenas.

Como curiosidad, se utilizó el mismo instituto para rodar Ferrys Bueller´s Todo en un día, otro film de referencia para la juventud de la época. A Matt Groening le impactó mucho la historia, pues Bender Rodriguez, el robot de Futurama, se llama así en honor de John Bender (el gamberro); además, el "Eat my shorts" que Bart pronunciaba en las primeras temporadas de Los Simpsons, es una de las frases de dicho personaje. Para finalizar, Emilio Estevez no ha vuelto a crecer un centímetro más, desde el estreno de la película.


Esto es lo que le cantó Bono a Cher antes de separarse. Hoy nadie recuerda a Bono.

2 comentarios:

  1. Jo, desconocia por completo esta peli, es más, al leer el título del post me iba a los libros de los cinco.
    Emilio Estevez ha hecho un pacto con el diablo, tambien está hecho un chaval!!!

    P.D.:Apuntame 5 pavos por Ron Jeremy en la tangana esa de las "colas".

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  2. Yo no recuerdo donde la vi por primera vez, solo se me quedo el recuerdo de los estudiantes corriendo por el pasillo. Hoy día no se si tendría algún éxito.

    Los libros de los cinco son para hablar de ellos aparte, aunque en mi niñez fui más de Roald Dahl y el pequeño vampiro.

    Emilio Estevez es de mi quinta :P

    Apuntada queda tu apuesta. Van 4 a 1 contra Jeremy!!

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