Yo y el mundo

Hubo un tiempo en que las tardes eran coto privado de los niños. Los adultos debían alejarse de los televisores y dedicarse a otros menesteres como limpiar la casa o trabajar. Pero he aquí que llegó el paro masivo de la era Gonzalez, y el número de gentes ociosas delante de la caja tonta se disparó. Así pues, el territorio de los niños fue menguando hasta que solo quedó un pequeño foco de resistencia en la segunda cadena de Televisión Española.

Fue en una de sus tardes, cuando descubrí una de esas series, que sólo los americanos saben hacer: Yo y el mundo (Enseñando valores americanos desde 1993). La coletilla por supuesto es mía.

Excepto las series de afroamericanos, en las que se pretende hacer gracia mostrando a un blanco tonto o a una chica chasqueando los dedos mientras reclama la posesión de su hombre, las teleseries estadounidenses hasta mediados de los 90, siempre contenían algún tipo de reflexión moral, que hiciera que ya que habías desperdiciado media hora de tu vida, al menos aprendieras algo.

"Yo y el mundo" era una reflexion moral en si. Todos los capítulos giraban en torno a la educación del joven Corey Matthews, que se enfrentaba a situaciones que le hacían meditar y tomar el camino incorrecto, para ser posteriormente reprendido y llevado al buen camino, por sus padres o el elemento más pertubador de toda la serie: su profesor y vecino, el señor Finney.

Dicho sujeto, aparte de ser interpretado por el actor que puso la voz a Kitt, el coche fantástico, se dedicaba a perseguir a Corey a lo largo de toda su vida académica, cosa que solían hacer los griegos y que va en contra de los valores conservadores que propugna la serie.

Como en toda moraleja, el protagonista tenia un contrapunto gamberro y antisistema, en la persona de su mejor amigo, Shawn. Un chaval pobre que va en contra del mundo porque el peluquero no le corta bien las puntas, en el cual se reflejan las actitudes que un buen americano no debe adoptar nunca, como beber antes de cumplir los 21, destrozar el coche del profesor, saltarse las clases, dejar embarazada a la novia, perderse la superbowl...

Todo buen ciudadano, tiene su recompensa, y Corey la recibía de manos de Topanga Lawrence, compañera de colegio, que pasó de hippie puritana a calentadora andante. Que los pechos le crecieran más que la cabeza, fue lo que propicio el cambio de guión, así como el hecho de que toda una generación creciera viendo la serie. A medida que la edad de los telespectadores aumentaba, disminuía la cantidad de ropa que ocultaba las prietas carnes de Topanga, que terminaria casándose con Corey.

La serie consta de siete temporadas. En la primera de ellas, pusieron a un nerd repelente, pensando que seria el único, cuando la realidad es que no se libraba ni uno. No había nadie que inspirara otra cosa que no fuera desprecio, empezando por los padres puritanos, el vecino sabelotodo, la niña precoz, el hermano alelao... ¿Que por qué veía la serie? os estaréis preguntando...


Jamás subestimes el poder de unos pechos, para aumentar las audiencias.

9 comentarios:

  1. Creo qeu somos la generación que fue educada por la tele, los de detrás nuestros fueron educados por la play...

    Esta serie me la tragué durante años en la 2 y era graciosilla incluido el hermano tontorrón.

    Besos

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  2. Pues si, de nuestra generación, todos vimos muuuucha tele y los mismos programas casi siempre. Eso hace que establezcamos un vinculo especial y unico, pues las generaciones futuras ¿que podrán recordar con nostalgia, con mas de veinte canales de television con infinidad de series y programas para elegir? Unos dirán que UPA dance, otros Aqui no hay quien viva, otros Hanna Montana...
    Entre nosotros todos nos hemos chupado la santisima trinidad de la televisión de los 80: V, el coche fantástico y el equipo A.
    En fin... volviendo a yo y el mundo, la verdad es que se dejaba ver, pero en las ultimas temporadas la atmosfera era deprimente, como la vida misma vaya.
    Un beso!

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  3. jajajaj,yo tb me veía bastantes capitulos de "Boy meets World", la verdad es que la serie no era nada del otro mundo pero sí entretenía. Me pregunto que habrá sido de esa gama de actores, ninguno parece haber encontrado el camino del éxito.

    Topanga al final estaba un poco pasada en kilos, o al menos eso me parecía. Pero sí, melafo...

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  4. Roboto me estás diciendo que tú y yo tenemos un vínculo especial?? xD

    Estás flirteando??? (Es broma aviso)

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  5. Que desastre soy

    No me acordara que habias vuelto,voy a ponerme al dia...

    Un abrazo!!!

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  6. Y yo no recuerdo esta serie!!!

    es increible,porque para conocer la television de los ochenta soy un enfermo total.

    Por cierto,en la pagina de viruete hay un articulo dedicado a series americanas en el cual ponen un archivo para bajarse que es la leche de bueno.Se trata de un debate entre cuatro o cinco donde se acuerdan de un montonazo de ellas y las comentan de forma super graciosa.

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  7. Si hoeman, en los ultimos capitulos ya se la veia coger el camino que continuaria durante años, hasta acabar en la actualidad como doble de accion de la cerdita Peggy. Una lastima tener un cuerpo tan... asi, desaprovechado, pero bueno si ella es feliz... Por ahi lei algo sobre las carreras de los actores. Nada del otro mundo.
    Jajaja eriwen, no trataba de insinuar eso :P me referia a nuestra generación, a todos jaja
    Bueno sett, la serie es mas de mediados de los 90, es normal que no la recuerdes. Gracias por lo de viruete, la verdad es que este hombre deberia ser considerado un icono de nuestra generacion :)
    Besos y abrazos!!

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  8. Topanga, menuda zorrr...preza!!!

    El nombre de la moza siempre me parecio como de Melmac.

    Un abrazo Roboto!!!

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  9. Topanga era un nombre rarisimo si. Ni siquiera el tener unos padres hippies explicaba por qué le pusieron asi.
    Un abrazo Tortlon!!

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