La Rosa y el Látigo (V)

Varias semanas después de iniciar mis andanzas en el canal #mazmorra, me sentía totalmente desanimado. Cuando no era una sumisa coetánea de Cleopatra la que me animaba a seguir con el biberón (espero que no fuera con doble intención), era una chica del otro extremo de Hispania, la que me daba "calabazas" Ni que decir tiene que estaba igual de animado que Pocholo en el logopeda (aunque pensándolo bien, pocholo estará animado incluso en su entierro)

Un día me disponía a dar por terminada mi relación con el bdsm (que por otra parte no se puede decir que la hubiera iniciado en algún momento), cuando un nick de entre todos los que había conectados esa noche, me llamó la atención. No recuerdo cual era, mi memoria es como un funcionario a las 11 de la mañana, si hay suerte esta trabajando, pero casi siempre suele estar tomándose un café. El caso es que por esas cosas de la vida que te hacen pensar que hay un webmaster encargado del mantenimiento del universo, la propietaria del nick me hizo un privado. Resulto ser una chica muy simpática de un lugar cercano a Madrid interesada en el tema, de hecho había tenido un AMO al que dejó semanas atrás, según supe mas tarde, porque estaban empezando a enamorarse (y supongo que él estaría casado)

Apenas hablamos más ese día, acepto mi proposición de iniciar una "relación" y bastante desconfiado me fui a la cama.

Cualquier navegante experimentado hubiera creído como yo, que se encontraba ante uno de los peores espécimenes de la red, el transexual subconsciente (vamos un tío haciéndose pasar por una chica). De principio, pensé que ella me "venia grande". Una mujer con una amplia experiencia como la suya y además 3 años mayor, era demasiado para un pobre AMO novato como yo. Por ese motivo, al principio nuestra relación estuvo dominada por cierta rigidez en las formas. Nuestra comunicación se basaba principalmente en mails que nos escribíamos en cuanto teníamos un momento libre, lo que añadía un toque de impersonalidad, le marcaba las normas que debía seguir y de vez en cuando le mandaba alguna que otra prueba. Por este motivo, pensaba que la cosa terminaría pronto con un lacónico mail de despedida de su parte al comprobar cuanto se aburría. Pero como siempre, me equivocaba.

Todo cambió el día en que le dejaron una webcam. Verla por primera vez en movimiento, tan guapa y sonriente, provoco en mi una súbita confianza, que hizo que el miedo y la timidez se fueran de vacaciones una temporada. Puede que fuera el calor estival que nos envolvía, o el bombón de licor que había consumido por accidente durante la cena (normalmente, lo más fuerte que bebo es fanta naranja), el caso es que mi temperatura corporal aumento hasta niveles alarmantes para el dominio de mi mente.

Creo que por imitación, las mejillas de ella comenzaron a tomar un color rojizo, que a medida que se iba desarrollando la conversión, se iba tornando más intenso. Ni que decir tiene, que en menos tiempo del que hace falta para escribir hola, empezamos a hablar de temas acordes con la hora en la que nos encontrábamos. Al ver que en una de esas, lanzaba un suspiro no precisamente de alivio, una idea cruzo mi mente. Hasta ahora solo podía confiar en su palabra a la hora de confirmar que había llevado a cabo las pruebas que le había encomendado; ahora que podía verla, tenia que confirmarlo (aunque por regla general suelo fiarme de la palabra de una persona)

Ella se encontraba en el salón y su familia en las demás dependencias de la casa, así que se me ocurrió la pérfida idea de que se desnudara de cintura para arriba, yo por supuesto pensé que no se atrevería, se lo dije en tono de broma, pero ella, con cierto nerviosismo aunque sin pensárselo dos veces, empezó a desabrocharse la camisa que llevaba y..... no entrare en detalles, lo dejo a vuestra imaginación :)

A partir de ese día, nuestra amistad se afianzó. Llegó a convertirse en una de mis mejores amigas, lo que hizo que me olvidara del rol AMO-sumisa por completo. Y ocurrió lo que más temía (ella). Tarde o temprano, dos buenos amigos que se atraen mas allá de lo puramente físico, se encuentran en la disyuntiva de arriesgarse y probar suerte como pareja o continuar siendo amigos. Por causas geográficas y personales, decidimos dejar nuestra relación (bueno más bien fue decisión suya) ni siquiera seguimos como amigos.

Y así terminó mi relación con una de las mejores chicas que he conocido en mi vida y con el bdsm. Mis inicios en el mundillo, fueron simplemente una forma de dar rienda suelta a mi libido sin llevarme muchos palos y de encontrar a alguien que mandara de vacaciones a mi soledad junto con la timidez y la vergüenza. En realidad, el tema de la dominación, el placer a través del dolor y esas cosas no se puede decir que me atrayeran, quizá como fantasía erótica.... pero de ninguna forma como un modo de vida que practicar.
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3 comentarios:

  1. Escucha perla, muy malito tienes que estar tu para no haber escrito aún ni aquí ni en el fotolog.
    Va todo bien? no has estado recientemente con aves verdad perla?

    1beso y recuperate pronto

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